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(IAR-Noticias)
22-Ag-05
Algunos la llaman la "ardiente
Jeany" porque, según dicen, es la mujer que más conoce de los canales
comunicantes existentes entre sexo, poder y política en Brasilia, la capital del
Brasil.
Convertida en una especie de "gerenciadora top" de las fiestas sexuales de la
elite del poder brasileño, Jeany Mary Corner, es una verdadera empresaria 5
estrellas del rubro, a la que no le agrada que la llamen "madama". Se dice que ella organiza y
coordina las fiestas de la clase política desde cuando gobernaba el país
Fernando Collor de Mello, y que desde entonces se ha convertido en la proveedora
de "placer" del establishment bajo sucesivos gobiernos: Itamar Franco,
Fernando Henrique Cardoso y Lula da Silva.
Entre
las "chicas de Jeany", figurarían, incluso, destacadas modelos de
agencias publicitarias brasileñas que en sus ratos libres se ganan la vida
ejerciendo la prostitución VIP en el cerrado mundo del poder político.
En recientes declaraciones a la
revista Veja, Jeany Corner señaló que el precio era de aproximadamente 150
reales por cada chica que prestaba servicios de "acompañamiento" a los agotados
funcionarios (supuestamente de segunda línea).
Pero había casos -señala la
madama- en que los valores se multiplicaban por 30 hasta llegar a los 5.000
reales cuando "empleadas muy especiales" eran destinadas a
dar placer a funcionarios de mayor jerarquía.
Parece ser -según lo que se cuenta
en los corrillos parlamentarios y periodísticos de Brasilia- que en la agenda de
Jeany, quien se define como "empresaria de congresos y eventos", figura un
elevado número de legisladores y representantes de los distintos poderes,
incluidos los de gobierno de Lula.
Por tal motivo, y por razones
obvias, Jeany conoce preferencias sexuales y "secretos" que sus chicas
fueron recogiendo (por medio del audio y el video) a través de sus fogosas
experiencias rentadas por el establishment de poder en Brasilia.
Y en estos días de "crisis" y de
denuncias en la política brasileña, también comenzaron los problemas para Jeany
quien dice haber recibido amenazas telefónicas y advertencias de que si "abre la
boca" la puede pasar muy mal.
Para ella, los autores de las
amenazas son sus más recientes ex amigos poderosos del actual gobierno de Lula a
los que ahora llama "cobardes".
Ahora Lula tiene a su ministro de
hacienda Palocci en la mira de la corrupción.
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Fuentes oficialistas del parlamento
brasileño señalan que las presiones a Jeany habrían surgido a partir de que la "madama"
intentara extorsionar a varios funcionarios del gobierno con el material
"confidencial" en sus manos, aprovechando el estallido del escándalo de
corrupción.
Tampoco se descarta que hayan sido
sectores de la propia oposición los que amenazaron a la empresaria del sexo con
la intención de que ésta hable, y posteriormente filtrar sus declaraciones en
la "gran prensa de Brasil".
No son pocos en el ambiente político
y periodístico brasileño los que creen que hay una operación en marcha para
involucrar a Lula y su gobierno con un nuevo escándalo político, esta vez con el
atrayente condimento de sexo, fiestas y drogas que tendría asegurado un
impacto conmocionante en la opinión pública brasileña.
Por las dudas, y según medios
brasileños, la mujer ya se encargó de "avisar" que copias de su importante agenda de
grabaciones clandestinas y de fotos indiscretas, se encuentran en algún
lugar de Canadá. y que saldrán a la luz en caso de que le llegara a pasar algo.
Jeany Mary Corner realizó sus
primeras experiencias como gerenciadora de "fiestas del placer", en San Pablo,
donde reclutaba chicas como recepcionistas en ferias temáticas y en reuniones
internacionales, y eso le permitió ingresar al universo de la alta política, en
1990, cuando se radicó en Brasilia.
El hotel Gran Bittar, fue una
de las sedes elegidas por Jeany para desarrollar sus actividades de
esparcimiento sexual, según cuentan conocedores de la vida de Brasilia.
Allí se realizó una famosa
reunión que los propios políticos participantes habrían de bautizar
después,irónicamente, como la "fiesta de las 23 mujeres", en referencia a las 23
"garotas de programa" que viajaron desde San Pablo a Brasilia para participar
del evento del placer.
La "ardiente Jeany" señaló en la
revista Vespa que su rubro de negocios siguió viento en popa incluso bajo
el "izquierdista" gobierno del Partido de los Trabajadores.
Pero señala -y a diferencia de las
otras administraciones- que con los funcionarios y legisladores del Partido de
Lula el modus operandi era algo más "discreto".
En las fiestas organizadas por
empresarios vinculados al PT, Jeany y sus chicas recibían los pagos al
contado, una forma de evitar vinculaciones bancarias comprometedoras a
participantes de los safaris oficiales del placer.
Según la revista Vespa, una
de las fiestas organizadas por Jeany tuvo como objetivo "agasajar" y brindar
apoyo al diputado Virgilio Guimaraes que se postulaba a la presidencia de
la Cámara de Diputados.
Guimaraes es un legislador del PT
de Minas Gerais cuya candidatura no prosperó, ya que finalmente fue elegido el
actual titular de Diputados, Severino Cavalcanti, lo que provocó la primera
gran derrota del gobierno de Lula en el Congreso.
Ahora -señala Vespa- la empresaria top del "sexo del poder" en Brasilia, solo
cosecha preocupaciones y tiene miedo de que la guerra por el poder desatada
entre opositores y gobierno tras el escándalo de la corrupción, termine con su
negocio y su tranquilidad.
Sin embargo, en la prensa
brasileña ya se habla de que la madama ya fue tentada -millones de por medio-
para revelar su archivo de audio y de filmaciones con las andanzas sexuales y
los "secretitos de cama" de los legisladores y funcionarios del gobierno de
Lula.
Por lo que la famosa
"agenda de Jeany" se ha convertido por estos días en una de las más temibles y serias
amenazas contra el golpeado "gobierno de los trabajadores".
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