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(IAR-Noticias) 24-En-05
Extractado del informe titulado:
La CIA en Palestina,
de
Luis Mesa
y Rodobaldo Isasi,
investigador y colaborador respectivamente del Centro de Estudios sobre Africa y
Medio Oriente (CEAMO), La Habana, Cuba.
Las
relaciones de la CIA) con el Mossad se remontan a 1951, como instrumento clave
de la política norteamericana hacia el Medio Oriente de la guerra fría. A partir
de 1962 la CIA y el Mossad profundizaron su trabajo de seguimiento de la OLP.
Por otra parte los contactos de la
CIA con Arafat y al-Fatah datan desde inicios de los 70, cuando la Agencia fue
utilizada como un canal diplomático oculto que tenía el visto bueno de la Casa
Blanca.[29].
Importantes contactos secretos entre
la CIA y la OLP tuvieron lugar en Marruecos en 1976, y a partir de entonces la
OLP y la unidad Fuerza 17 sostuvieron contactos con las estructuras de seguridad
norteamericanas en Beirut.
Según un ex oficial de la CIA, los
palestinos contribuyeron a frustrar algunos planes y ataques contra
instalaciones y funcionarios estadounidenses, y "realmente brindaron la
protección más importante" [30].
Pero también la CIA tuvo el papel de
facilitador a comienzos de los 80, cuando posibilitó la evacuación de la OLP del
Líbano hacia Túnez. Aunque estos contactos se mantuvieron, disminuyeron
notablemente luego de los atentados en el Líbano durante los años de Reagan.
Sólo en los últimos meses de esta
Administración, en 1988, fue que el entonces secretario de Estado, George Shultz,
autorizó al ex funcionario de la Administración Carter, William Quandt, a que se
encargara de la reapertura de un canal secreto con la OLP.
No obstante, fue el presidente
Clinton quien revitalizó e incrementó notablemente el papel de la CIA en el
diferendo palestino-israelí, a partir de la firma de los Acuerdos de Oslo en
1993. Con ello intentó garantizar el éxito del proceso.
A partir de entonces, la CIA
estableció un oficial permanente en Tel Aviv para facilitar la cooperación en
materia de seguridad entre israelíes y palestinos.
La Agencia retomó el contacto directo
con los servicios de seguridad palestinos desde 1996 cuando Tenet, entonces
subdirector de la CIA, estableció relaciones de trabajo con sus contrapartes, y
la Administración Clinton aumentó la ayuda encubierta a los palestinos para
perfeccionar sus operaciones de seguridad.
A comienzos de 1997, y después de que
Arafat interrumpiera la cooperación en materia de seguridad con Israel, en
protesta por la expansión de un asentamiento judío en Jersualém oriental, Israel
solicitó a la CIA que actuara como intermediario.
La Agencia entonces transfirió a los
oficiales palestinos una buena cantidad de informes de inteligencia respecto a
las actividades de los militantes islámicos.
En algunos casos se les pidió a los
palestinos que tomaran acciones preventivas, pero el objetivo más frecuente fue
garantizar que los oficiales de Arafat no fueran afectados por actividades
extremistas.
La misión de la CIA en Tel Aviv fue
expandida y formalizada durante las negociaciones de 1998 en Wye Plantation,
bajo inspiración del asesor de seguridad nacional Sandy Berger y el enviado
especial para el Medio Oriente Dennis Ross. Ambas partes acogieron la
iniciativa, a partir de sus mutuas desconfianzas y del compartido interés en que
en el proceso de diálogo participen terceros [32].
Es bueno recordar que el memorándum
de Wye Plantation de octubre de 1998, acordado entre Clinton, Arafat y Netanyahu,
estableció que Israel devolvería territorios a cambio de que la ANP
tomara acciones más fuertes para desmantelar la infraestructura de grupos
violentos, confiscara armamentos y detuviera a las figuras más activas; así se
evitarían el mayor número de ataques contra los israelíes, lo que posibilitaba
un lugar predilecto para el trabajo de supervisión de ambos actores por parte de
la CIA.
Esta se incorporaría inmediatamente a
la identificación de determinadas células militantes palestinas, al control del
tráfico de armas y a la recopilación informativa sobre algunos sospechosos.
"Cuando el primer ministro israelí
Benjamín Netanyahu rechazó ceder territorios sin un mecanismo que garantizara la
neutralización de los terroristas a manos de los palestinos, Tenet ofreció que
sus agentes monitorearan el esfuerzo de Arafat en materia de seguridad.
Netanyahu montó en cólera, pero Arafat apoyó la idea, reconociendo que para la
OLP la CIA era un socio confiable" [33].
Uno de los principales hechos
derivados de estos compromisos en materia de seguridad, fue la arremetida de la
ANP contra el grupo Hamas y el arresto domiciliario de su líder, el Jeque Ahmed
Yassin.
Yassin había permanecido encarcelado
por los israelíes, pero había sido excarcelado en 1997, a cambio de dos agentes
del
Mossad arrestados en Amman, luego de
una frustrada operación para asesinar a Khalid Mashaal, líder de Hamas en
Jordania.
Posteriormente, y sobre la base de
este mismo texto, se firmaron los acuerdos de Sharm el-Sheikh (17 de octubre de
2000), cuyos compromisos en materia de seguridad se mantuvieron en secreto, pero
se supone reactivaron la misma filosofía central.
Según asegura Dean Klovens, experto
en temas de inteligencia:"Durante los dos últimos años, agentes bajo el mando
del Jefe de la estación CIA en Tel Aviv, hanmonitoreado activamente las
actividades de seguridad de Arafat, supervisado el desplazamiento de efectivos
israelíes y palestinos, verificado la reducción numérica de la fuerza policial
palestina, han seguido los esfuerzos palestinos para arrestar a sospechosos
terroristas, asegurando además que ningún presunto terrorista sea contratado
como oficial de seguridad.
La Agencia también ha sido
oficialmente encargada de monitorear los esfuerzos israelíes por controlar las
provocaciones de los habitantes de los asentamientos en Gaza y Cisjordania, así
como prevenir actos de terrorismo, crimen y hostilidad dirigidos contra los
palestinos.
Además, los oficiales de la CIA
estacionados en Tel Aviv se reúnen regularmente con los representantes
palestinos e israelíes para tratar de resolver las disputas,ayudar en el control
de los puntos fronterizos y revisar otros asuntos de seguridad.
Para estas tareas la CIA ha
establecido estrechas coordinaciones con la Inteligencia General Palestina(Mukhabbarat
al-Amma),
el Servicio de Seguridad Preventiva, y con varios departamentos de inteligencia
israelí (Mossad, Shin Bet). Hasta muy recientemente se realizaban reuniones
quincenales para revisar los pasos dados por la ANP para eliminar las células
terroristas y estructuras de apoyo para losgrupos terroristas."
[34]
Algunos expertos han opinado que, a
pesar de los fuertes lazos históricos entre la CIA e Israel, la agencia ha
logrado profundizar sus niveles de comunicación y confianza con los palestinos,
a partir de la asesoría en diversas áreas claves, tales como: la infiltración de
grupos terroristas, las comunicaciones clandestinas, los métodos de
interrogación, la tecnología computarizada y el procesamiento de información de
inteligencia.
También la CIA ha financiado
instalaciones de inteligencia palestina en Jericó y Ramala.Para la OLP, esta
relación fortalece la legitimidad de sus canales de comunicación con EEUU y
además le permite lidiar con organizaciones rivales como Hamas y Jihad
islámica.
Estos grupos de base islámica
constantemente han criticado la relación de la ANP con la CIA, su estrecha
colaboración e intercambio de informaciones y afirman que la opción es la
resistencia y las operaciones militares, no las negociaciones ni el diálogo de
seguridad.
En opinión de Stratfor:
"La cooperación en materia de
seguridad entre israelíes y palestinos es un tema clave en la actual crisis.En
medio de la cooperación, a los islámicos radicales tales como Hamas o la
Jihad islámica, seles hará extremadamente difícil lanzar acciones terroristas
dentro del territorio de Israel [...] Hamas,sin embargo, no es el problema, sino
las fracturas que la crisis parece estar provocando dentro de lafacción Fatah de
Arafat.
Mediante la cooperación establecida,
las fuerzas de seguridad israelíes y palestinas tienen buena información sobre
Hamas y pueden encerrarlos con la misma rapidez que los dejan en libertad. Pero
los extremistas palestinos dentro del propio campo de Arafat, estimulados porel
incremento de la violencia, se han convertido en un serio problema."
[35]
Según este mismo grupo de analistas
procedentes de la comunidad de inteligencia norteamericana, y con baseen Austin,
Texas, los militares israelíes han desarrollado incluso algunas acciones contra
elementos de Fatah que ya no son leales a Arafat, y que han sido los principales
instigadores de las acciones de las milicias Tanzimde Fatah
[36].
Sería útil recordar que a fines de
2000 informes de inteligencia europeos, citados por medios de prensa árabes e
israelíes, especularon respecto a la posibilidad de que se estaba preparando un
golpe contra Arafat [37].
Pero la cooperación palestina con la
CIA tiene también aspectos desventajosos.
Recordemos por ejemplo que,durante las conversaciones de Camp David en julio de
2000, la CIA y Tenet fueron también elementos de fuerte presión sobre Arafat
para que aceptara en aquel entonces, las variantes ofrecidas por Clinton y Barak.
Además, en la medida en que una buena
parte de los datos de seguridad palestina son conocidos no sólo por la agencia
sino también por los servicios de inteligencia israelí, resultan de enorme
utilidad a la hora de presionar y golpear militarmente a las estructuras elites
de seguridad de la ANP.
Sin embargo, en medio de la actual
crisis, muchos opinan que la CIA puede seguir desempeñando un papel importante
al haber logrado un alto nivel de comunicación con las dos partes, y que ambos
la consideran, en buena medida, como un instrumento decisivo de la mediación
estadounidense, un factor altamente informado que podría desempeñar un papel
equilibrado a la hora de señalar las responsabilidades respectivas y exigir
compromisos.
Por ello, el primer canal que se
reactiva en medio de la fuerte crisis y los enfrentamientos es precisamente el
del diálogo de seguridad con participación CIA.
Según el Washington Post, los
palestinos han continuado solicitando el involucramiento de la agencia. "Ellos
ven esto en parte como una forma de mejorar sus vínculos con EEUU y asegurar un
contrapeso para las demandas de seguridad israelíes.
Algunos funcionarios palestinos también lo ven como una forma de evitar la
cooperación de seguridad directa con Israel, que sigue siendo impopular en las
poblaciones de Gaza y Cisjordania" [38].
Igualmente, la comunicación con la
CIA permite a la parte palestina dar la visión "de la otra cara de la moneda",
respecto a las acciones israelíes.
Por ejemplo, Robert Fisk,
corresponsal del Independent cita a uno de los responsables de seguridad
palestina cuando dice: "La CIA supo que los israelíes estaban disparando
deliberadamente para asesinar a algunos de los que lanzan piedras.
Les hemos mostrado las estadísticas y los hemos llevado para que presencien
estas batallas desiguales. Personalmente, ellos concuerdan con nosotros en que
los israelíes están disparando a la parte superior del cuerpo"
[39].
El informe anual del Departamento de
Estado "Patterns of Global Terrorism- 2000" opinó que la espiral de la violencia
experimentada a partir del último trimestre de 2000 se debió, en gran medida, al
colapso de las negociaciones y de la cooperación antiterrorista entre Israel y
la ANP.
Dicho informe
[40], hizo hincapié en las acciones violentas desarrolladas por los
grupos Jihad Islámica y Hamas, mencionando además otras agrupaciones menores
tales como Hezbollah Palestina, las Fuerzas Umar al-Mukhtar, los Mártires de al-Aqsa
y los Batallones de Salah al-Din; y cita a la colaboración desarrollada entre la
ANP y las fuerzas de seguridad israelíes, como un elemento positivo en la
desactivación de redes y planes terroristas.
Y reconoció que: "A pesar de los
esfuerzos demostrados por los palestinos para destruir la infraestructura
terrorista [...],los funcionarios israelíes expresaron públicamente su
insatisfacción con las medidas antiterroristas dela ANP durante la crisis.
Acusaron a oficiales de seguridad
palestina y a miembros de Fatah de facilitar y tomar parte en los disparos y
atentados contra objetivos israelíes [...] Los israelíes argumentaron que la
liberación de prisioneros durante la crisis facilitó los planes terroristas de
varios grupos, y que los oficiales de seguridad palestinos no han sido
receptivos ante los llamados para adoptar medidas más decisivas frente a la
violencia." [41]
En su momento, el rey Abdullah de
Jordania reconoció: "Las partes en pugna en Oriente Medio se encuentran en una
Caja de Pandora y saben que toda la región podría incendiarse [...] En esta fase
ya no estamos hablando de negociaciones o proceso de paz, sino que estamos
buscando un mecanismo para redimensionar la violencia. Los aparatos de seguridad
de las dos partes deben sentarse en torno a una mesa para buscar disminuir la
violencia". [42]
En medio de la aguda crisis, y a
pesar del asedio de Ramala, el intercambio informativo entre ambas estructuras
de seguridad no dejó de funcionar. De esta manera las autoridades de la ANP
fueron capaces de proceder al encarcelamiento de los cuatro palestinos que
asesinaron al ministro de turismo israelí, Rehavam Zeevi, y a la detención del
propio líder del FPLP, Ahmed Saadat, por haber ordenado dicho asesinato;
igualmente las fuerzas de seguridad palestina detuvieron a Fuad Shubaki,
estrecho colaborador de Arafat, por haber financiado una operación de
contrabando de armas en enero de 2002.
[43]
Las numerosas contradicciones entre
Arafat y un segmento no menos importante de organizaciones político-militares
palestinas, se hicieron ocasionalmente agudas con el inicio de la segunda
Intifada, cuyo agravamiento y contradicciones de carácter político se reflejaron
incluso dentro de toda la estructura de seguridad de la ANP.
Ejemplo ilustrativo de tal afirmación
lo constituyó la orden de disolución de los Comités de Resistencia Popular (Tanzim)
por parte del Alto Consejo de Seguridad Nacional palestino
[44], así como las ocasionales acciones en contra de elementos y
dirigentes de organizaciones como Hamas, Jihad Islámica, y Frente Popular para
la Liberación de Palestina entre otras.
Durante todos estos meses de crisis,
las presiones y acusaciones contra Arafat y la ANP fueron una regularidad por
parte de los gobiernos de Barak y de Sharon, los que en buena medida han
respaldado su accionar en la fuerte relación estratégica con EEUU.
Si bien es cierto que Washington ha
ejercido durante el año 2002 algunas leves presiones sobre Israel, criticando
verbalmente sus desmedidas acciones de fuerza, exhortando a la retirada militar
de los territorios reocupados, o expresando oficialmente su acuerdo con la
creación de un Estado Palestino, ello no ha sido acompañado en la práctica con
ningún tipo de medida concreta que presione a Israel en esta coyuntura.
[45]
El nivel de crítica sobre las
acciones israelíes ha estado todo el tiempo bajo control, e incluso se ha
frustrado el intento por investigar y condenar hasta la propia masacre de Jenin.
El síndrome del 11 de septiembre ha
sido perfectamente utilizado en la línea argumental israelí. Si por una parte
las giras de Powell y la casi constante presencia del General Anthony Zinni en
el área no han podido alterar el tempo de la estrategia israelí, el
notable rechazo regional expresado a Cheney ante la intención de tomar de nuevo
a Iraq como centro de la lucha contra el terror internacional, obliga a
Washington a conservar un cierto equilibrio en su proyección regional, y a
seguir mediando, aunque sea de forma parcializada en el principal conflicto
regional, el israelo-palestino.
La acción concreta estadounidense ha
sido reclamada tanto internacional como regionalmente, la que puede ser
notablemente favorecida con iniciativas semejantes a la del Plan de paz saudí
del príncipe Abdullah [46],
aprobado especialmente por el
concierto árabe, y considerado plenamente dentro de la plataforma negociadora
del ya mencionado "Grupo de los Cuatro".
Por otra parte, Washington conservará
su relación especial con Israel, pero propiciando las tendencias políticas más
favorables a la recuperación del diálogo y a la proclamación estatal palestina,
en detrimento de la aún vigente ultraortodoxia opositora del Likud
[47].
Igualmente EEUU tendrá que seguir
defendiendo la legitimidad del liderazgo palestino tradicional, como pieza
fundamental para la recuperación de la capacidad negociadora y ejecutiva a corto
plazo, neutralizando consecuentemente las exhortaciones a descartar la figura de
Arafat enunciadas por Sharon y otros líderes israelíes, quienes lo han
considerado como "enemigo a la cabeza de una coalición terrorista".
Esta prolongada campaña en contra del
liderazgo palestino ha estado sustentada principalmente en el rechazo a las
acciones suicidas, y ha tenido un gran espacio en medios de información
internacionales y de EEUU en particular, impactando notablemente en sus
respectivas opiniones públicas [48].
Tal tendencia necesitará ser
rectificada a corto plazo, recuperando la real capacidad de interlocución
palestina, para abordar los múltiples temas complejos que se encuentran en la
base del conflicto.
En tales encomiendas y retos futuros,
las coordinaciones y compromisos entre las estructuras de seguridad, con
mediación CIA, seguirán teniendo un papel central.
Fuentes
29 Según un muy citado artículo de Tim Weiner, "CIA
is Teaching Tricks of the Trade to the Palestinians", The New York Times,March
5, 1988, los lazos de la CIA con Arafat se remontan a 1973 cuando éste envió un
emisario a entrevistarse con Vernon
Walters, entonces subdirector general de la CIA,
para discutir respecto a cómo evitar ataques de grupos radicales. Según las
memorias de Henry Kissinger el emisario
seleccionado fue Ali Hassan Salameh, secretario de Fatah. Salameh fue asesinado
posteriormente en
1979 por la Mossad israelí que lo consideraba responsable de la famosa operación
durante los juegos olímpicos de
Munich.
30
Citado por Thomas Omestad and David Makovsky, "Blocking
the bombers", U.S News and World Report, November 9, 1998.
También Steve Posner afirma que "a comienzos
de los 80’s Robert Ames, jefe de la estación CIAen Beirut, participaba
directamente en
conversaciones secretas frente a frente con Arafat", en "The Spy At Wye",
Wasnington Post, 27 Oct 1988, A23
(www.washingtonpost.com)
31 Ob.cit "Bush End CIA’s Role..."
32
Ver: "New Mission for the CIA", Editorial,
Washington Post, 27 October, 1988, A.22 (www,washingtonpost.com)
33 Ob.cit. Posner "The Spy At Wye"... p.A23
34 "The CIAin the Peace Process", Middle East
Intelligence Bulletin, Vol. 3 no.1 January 2001, http://www.meib.org
35
"Executing the Deal: Can Arafat Meet His End of the
Bargain?, Stratfor. Global Intelligence Update, 18 October 2000,
http://www.stratfor.com
36 "Israel Fights Arafat’s Domestic Battle",
Stratfor. Global Intelligence Update, 10 November 2000, http://www.stratfor.com
37 "Secret European report: Revolt against Arafat a
posibility", 12 de noviembre de 2000, (http://palestinechronicle.com)
38 Ob.cit "Bush Ends CIA’s Role..."
39 Robert Fisk "How the CIA tried to bully Arafat",
The Independent, 4 November 2000, reproducido por Mid-East Realities,
(http://www.MiddleEast.Org)
40 "Middle East Overview", Patterns of Global
Terrorism- 2000,, Released by the Office of the Coordinator for
Counterterrorism,
U.S. Department of State, April 2001.
41 Ibídem
42 Entrevista brindada al diario italiano
Corriere della Sera, reproducida por Notimex, 18 de abril de 2001.
43
La nave Karine A fue interceptada por un comando
israelí en aguas del Mar Rojo el 3 de enero de 2002, cuando transportaba un
voluminoso cargamento de armas que
procedentes de Irán, serían introducidas en territorios palestinos. Reuters, 16
de mayo de 2002,
"Postergan proceso a Shubaki".
44 La estructura de seguridad palestina, dispone de
35 mil hombres aproximadamente. Formada desde los inicios de la ANPen 1994
como resultado de los acuerdos de Oslo de
1993, la seguridad palestina se integró con miembros de la OLPy de Al Fatah en
particular, y entre
algunos de sus elementos aparecen: policía, servicios de inteligencia, seguridad
preventiva, Fuerza 17, policía marítima,
seguridad pública, servicios de inteligencia militar
y un servicio de defensa civil.
45 Todas las transacciones, incluidas las
estratégicas se han mantenido con Israel, así como la ayuda anual de 3 mil
millones de dólares.
El interés estratégico de EEUU en la región es
complementado con el papel desempeñado por los 5,3 millones de judíos que
viven en el país (2,3% de la población total)
así como por las diversas instituciones que ejercen influencia en los medios de
comunicación, en el
sector financiero, en el de pensamiento y en el particular lobby judío
congresional con 10 senadores y 27 representantes.
46 Como es bien conocido, la propuesta de Abdullah
contempla el reconocimiento árabe de Israel a cambio de que este se retire a las
fronteras anteriores a la guerra de 1967. El
papel personal del de facto líder saudí, ha sido importante tanto en la
gestión política
regional como en lo referente a las presiones sobre Washington para que se
proyecte de forma más decidida hacia el conflicto. La
Administración Bush parece estar convencida
de que el peso económico, religioso y político de Arabia Saudita es en estos
momentos muy
superior al tradicional papel político regional desempeñado por Egipto. El Cairo
ha dado numerosas señales en los últimos
tiempos por haber sido relegado a un segundo plano,
lo que se ilustra por ejemplo por un fuerte verbo crítico a la política
estadounidense, o en el rechazo del
presidente Mubarak a recibir a Powell.
47 En mayo de 2002, el bloque Likud encabezado por
el ex primer ministro Benjamín Netanyahu expresó tajantemente su negativa
a la futura creación de un Estado palestino.
Despacho cablegráfico EFE, 16 de mayo de 2002.
48
En una encuesta USA Today/Gallup/CNN de marzo de
2002, el público norteamericano responsabilizaba a la parte palestina por
la actual violencia: alto grado (40%), grado
moderado (42%), no mucho (10%), mientras que las consideraciones sobre Israel se
mostraban respectivamente en 26%, 46% y 14%.
http://www.usatoday.com/news/washdc/2002/03/25/poll-results.htm Otra
encuesta del 11 de abril mostró que el 50% de
los encuestados simpatizaba en la actual coyuntura con Israel, mientras sólo un
15% se inclinaba por los palestinos.
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