|
(IAR-Noticias) 16-Feb-05
Según The New York Times,
para la
Administración Bush
está claro
que Siria está detrás del asesinato
del ex primer ministro libanés
Rafik Hariri,
cuya
ejecución fue reivindicada por un grupo islámico en Internet.
El diario subraya que la Casa
Blanca
ya ha iniciado gestiones para que el Consejo de Seguridad
de la ONU condene el dominio que el régimen de Damasco
ejerce sobre Líbano, manteniendo ilegalmente decenas de miles
de soldados en el país.
Hariri
era elogiado por Washington,
los organismos de crédito, y el presidente francés
Jacques Chirac, que comenzaron a
ver en el primer ministro libanés
un reaseguro contra la influencia de Siria y de las
organizaciones armadas que combaten el expansionismo
israelí en la región.
Para los expertos,
su muerte
reavivará los proyectos de intervención de la Casa Blanca en Siria y en el
Líbano apresurando un conflicto en
ciernes en la región.
EEUU y Francia (que hizo
nuevamente gala de su "doble discurso"), en septiembre
pasado, redactaron la resolución 1559 del
Consejo de Seguridad después de que Siria, con unos 17.000 efectivos
en Líbano, pidiera a altos cargos de ese país que ampliaran el mandato del
presidente Emile Lahoud, cercano aliado de Siria, pese a la oposición local.
El hoy asesinado ministro
Rafik Hariri
encabezó las posturas de los sectores
anti-sirios, y renunció cuando la maniobra fracasó en el Parlamento que consagró
la continuidad del presidente libanés pro-sirio
Emile Lahoud.
Elogiado por sus
dotes de "pragmático" por los centros financieros internacionales, Hariri endeudó por millones al país y su salida del gobierno, por
diferencias con el presidente Emile Lahoud, dividió al sector político
libanés entre pro-sirios y anti-sirios pro-EEUU.
De inocultable
tendencia anti-Siria, el ex primer ministro se había unido en
los últimos tiempos a los llamados realizados por políticos de la oposición para
que Siria retire a sus tropas del Líbano.
The New York Times señala que tras el asesinato de Hariri, tanto
Estados Unidos como Europa estudian la posibilidad de
imponer sanciones más severas a Siria, a la que se acusa de
colaboración con la entrada de terroristas en Irak y de
continuar estimulando la acción de grupos terroristas en Israel.
"Condenamos este brutal ataque, en los términos más fuertes posibles",
subrayó ayer
Scott McClellan, el portavoz de la
Casa Blanca. "Este crimen es un terrible recordatorio
y debe estimular a los libaneses a buscar su propio futuro político, sin admitir
intimidaciones como es la ocupación Siria".
La Casa Blanca anunció este lunes que va a realizar consultas en el Consejo de
Seguridad de la ONU para tomar medidas contra los responsables del asesinato de Hariri, ocurrido ayer en atentado en Beirut.
El presidente de EEUU, George W. Bush, tiene
previsto llamar a consultas a la embajadora estadounidense en Siria, Margaret
Scobey, como un primer paso diplomático orientado a
replantear las relaciones con ese país, informaron fuentes
oficiales.
Esta
decisión, adelantada por fuentes gubernamentales, supone
acelerar un proceso de conflicto con Siria, país al que
Washington acusa de promover el terrorismo, obstaculizar el proceso de paz en
Oriente Medio y ayudar a la insurgencia en Irak.
La
secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice,
ordenó a su embajadora en Siria que regrese a EEUU sin
más trámite,
después de que la representante
diplomática entregara una nota al Gobierno sirio sin que
trascendiera su contenido.
En conferencia de prensa, el portavoz
del Departamento de Estado, Richard Boucher,
condenó el ataque del lunes en Beirut y lo calificó como
un "incidente horrible", aclarando
que aún no se ha determinado quién fue responsable y que continúan las
investigaciones.
El portavoz del Departamento de
Estado también destacó los presuntos vínculos de Siria con al-Qaeda y su
relación con Irán.
Por su parte el portavoz de la Casa
Blanca, Scott McClellan,
señaló que el Ejecutivo estadounidense ya había
advertido que haría todo lo posible "para restablecer la independencia,
soberanía y democracia del Líbano liberándolo de la ocupación extranjera".
Previamente, el secretario general de
las Naciones Unidas, Kofi Annan, aliado de EEUU en el
cumplimiento de la resolución 1559 del Consejo de Seguridad, dijo que
debe avanzarse más en el retiro de tropas sirias de Líbano.
Annan señaló a
la prensa que recientemente envió al presidente de Siria, Bashar al-Assad,
una carta instándolo a cumplir con la resolución de la ONU, la cual exige
poner fin a la intervención extranjera en Líbano y el retiro de las fuerzas de
otros países.
Siria tiene más de 10.000 solados
desplegados en el Líbano, donde fuentes militares
señalaron por medio de un comunicado que se ha "ordenado una movilización
general de todas las unidades del ejército y elevado al nivel máximo su
estado de alerta para "salvaguardar la estabilidad".
Se informó que en Beirut reina una
"tensa calma", con intensos patrullajes y el establecimiento de puestos de
control, mientras se observan tres días de duelo oficial por la muerte del
multimillonario ex premier libanés.
Escuelas, bancos y negocios
permanecen cerrados, mientras que en las mezquitas ya han comenzado las
plegarias de duelo.
"Lo que es más impresionante es
la soledad de las calles, la gente tiene miedo", señaló a la
cadena BBC el periodista Tomás Alcoberro,
desde Beirut.
|