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Saturday, 26 de March de 2005

Preparando la invasión

Un informe de la ONU manipulado por la CIA sugiere que Siria asesinó a Hariri

El documento de la ONU  contrarresta la hipótesis del coche bomba señalando  que el asesinato se cometió mediante una  preparada explosión bajo tierra en una zona controlada por los servicios secretos sirios. Paradojalmente, el documento se basa en una hipótesis de la explosión que fue desarrollada por los servicios sirios para culpar del asesinato a la CIA y al Mossad. Washington y tel Aviv se valen de la ONU para invertir la carga de la prueba. detalles y precisiones de la maniobra.

(IAR-Noticias) 24-Mar-05  

Que la ONU y su secretario general Kofi Annan son marionetas de EEUU quedará seguramente demostrado este jueves cuando la organización brinde un informe sobre el asesinato del ex primer ministro libanés Rafic Harriri.

En el informe presuntamente se acusa a las autoridades libanesas de manipular las pruebas del estallido de la bomba que mató a Hariri y a otras 17 personas en el centro de Beirut.

El documento intentará dar sustento a las acusaciones sobre la participación de Siria en el asesinato provenientes de los más altos funcionarios de Washington y Tel Aviv, incluidos los presidentes George W. Bush y Ariel Sharon quienes señalan a ese país como el responsable del atentado explosivo que terminó con la vida de Hariri y 7 de sus custodios.

Según nuestras fuentes, el documento de la ONU va a contrarrestar la hipótesis del gobierno de Lahoud respecto de  que Hariri fue asesinado por un coche bomba.

El informe señalará que el asesinato se cometió mediante una  preparada explosión bajo tierra, que solo pudo ser ejecutada con la complicidad de quienes controlaban la seguridad en el área,  una de las zonas más vigiladas de Beirut.

El documento puntualizará que antes de su retirada la  semana pasada, todo el área estaba bajo el  control de los servicios secretos sirios de Beirut,  y que la población se sentía intimidada y temerosa ante su presencia.

Fuentes del gobierno sirio, por su parte, señalan al documento de la ONU como parte de  una operación mediática cuidadosamente preparada por la CIA y el Mossad, cuya trama empezó a desarrollarse tras el asesinato con las denuncias de las planas mayores de Washington y Tel Aviv.

 

Portavoces de Damasco señalaron que la maniobra tenía que ver con la preparación de un "clima anti-Siria" que habían lanzado la Casa Blanca y el Pentágono como marco justificatorio para las operaciones militares que tienen previsto contra Siria y las organizaciones que operan contra Israel desde territorio libanés.

Una de las hipótesis que supuestamente desarrollará el informe de la ONU es que la bomba habría sido colocada por un obrero varios días antes, al que se lo vio trabajar en el lugar.

En todo caso -y contradiciendo la versión del coche bomba-  sugerirá  que la explosión se habría producido a través de las cloacas de un edificio cercano. El informe intentará demostrar que el  atentado fue planeado por expertos y con cuidado extremo.

La ONU invierte la tesis de los sirios

La oposición celebra en las calles de Beirut

Manifestantes  exigen la retirada de las tropas sirias.

Curiosamente, fue la propia inteligencia siria quién reveló, a pocas horas del asesinato, que la muerte de Hariri no había sido producida por un coche bomba sino por una explosión subterránea cuidadosamente diseñada, que dejó un cráter de diez metros de diámetro, lo que demostraba claramente que no fue un coche bomba.

La explosión de un auténtico coche-bomba -señalaban las fuentes sirias- no dejan cráteres y sus restos no desaparecen sino que quedan visibles y se puede apreciar claramente el tipo de vehículo empleado.

A diferencia de lo que pasó con el asesinato de Hariri donde el supuesto coche bomba se evaporó en el espacio, en los miles de casos ocurridos en el mundo en los últimos años, ha quedado en el lugar de la explosión totalmente identificable, más del 30 % del vehículo empleado para el atentado.

Medios árabes, entre ellos la cadena Al Jazeera, habían señalado tras la muerte de Hariri que el explosivo utilizado para el atentado no formaba parte del arsenal de ninguna organización islámica de la región, y su alto potencial (mató a Hariri y a sus escolta completa, además de otras personas) quedó demostrado en el cráter de casi 10 metros de diámetro que dejó.

El Mercedes blindado de Hariri era similar al que le permitió sobrevivir el atentado de Al Qaeda al presidente paquistaní Pervez Musharraf. Estaba blindado con acero y titanio y tenía un sistema electrónico para frustrar la detonación por control remoto y bloqueaba los teléfonos celulares que pasaban.

La explosión fue tan poderosa que rompió las ventanas en un radio de varias cuadras y destrozó los autos Mercedes Benz de la comitiva como si fueran juguetes.

La prensa árabe reveló peritajes de los servicios secretos libaneses señalando que el material explosivo utilizado en el atentado sólo se encuentra en poder de la CIA, el Mossad israelí y el M-16 británico, y proviene de la central nuclear de Dimona en Israel.

Las características técnicas de la bomba fueron tan avanzadas, señalaron  fuentes de Damasco, que el ataque evitó la acción de los equipos de bloqueo de alta tecnología que llevaba el séquito de automóviles de Hariri, preparado para interferir teléfonos celulares y televisiones. 

Paradojalmente el informe de acusación a Siria que leerá Annan en la ONU -invirtiendo la carga de la prueba- tomará los mismos argumentos par demostrar que el atentado fue producido por los servicios secretos sirios.

Las huellas de la CIA

Tras el asesinato del ex premier libanés Rafic Hariri, la  televisión Al Iraquía había mostrado imágenes de nueve supuestos "insurgentes" iraquíes, dos de los cuales confesaron haber recibido entrenamiento en el uso de armas y explosivos en Siria.

"Yo fui reclutado en el año 2001 por los servicios secretos sirios en el puerto sirio de Latakia, donde recibí instrucción en la fabricación de explosivos, preparación de coches bomba y asesinatos", aseguraba uno de los detenidos, identificado como Mohanat Abdula Sultán al Tai, según la emisora iraquí.

La operación -adjudicada a la CIA por varios medios áárabes-  fue realizada en medio de las acusaciones de Washington y Tel Aviv al gobierno sirio por el atentado que terminó con la vida de Hariri, un aliado histórico de EEUU que lideraba los sectores anti-sirios en el Libano.

Rafic Hariri, un aliado de Washington asesinado hace dos semanas en el Líbano, había sido derrotado en agosto del año pasado cuando su petición de renuncia del actual presidente y del retiro de las tropas sirias fue desestimada por la mayoría del Parlamento libanés, y tuvo que renunciar a su cargo de primer ministro.

En opinión de los voceros de Damasco, el sector "anti_Sirio" de Hariri, tras su derrota, había perdido predicamento político, y su asesinato no hizo otra cosa que fortalecer a la oposición al gobierno y a los grupos pro-estadounidenses que piden el retiro de las tropas sirias del Líbano.

Hariri mantenía una postura dialoguista tanto con el gobierno pro-sirio como con las organizaciones armadas islámicas, y apostaba a tomar de nuevo el poder en un proceso democrático confiando en su carisma político.

El ministro de Justicia, Addoum, minimizó la posibilidad de que el atentado fuese atribuible a Al Qaeda, por los vínculos económicos y políticos de  Hariri con Arabia Saudita.

Por otra parte, el premier asesinado  mantenía buenas relaciones con Siria a través del ex jefe de la inteligencia militar de ese país, general Ghazi Kenaan, que le sirvió como enlace entre Siria y Arabia Saudita durante su gestión como primer ministro del Líbano

Por lo que su asesinato, carecía de sentido práctico y no le daba ningún rédito a los sectores pro-sirios ni al gobierno aliado de Siria en el Líbano, y menos aún a las organizaciones de resistencia que mantuvieron status de reconocimiento oficial durante la gestión de Rafic Hariri como primer ministro.

En resumen, y a pocas horas del atentado, tanto los sirios como la inteligencia árabe, señalaban que razonablemente todas la huellas digitales del atentado contra Rafic Hariri conducen a la CIA y al Mossad, y a los beneficiarios principales de su asesinato: Washington y Tel Aviv que han conseguido el argumento justificatorio principal para su plan de invasión a Siria.

El jueves, el títere de Washington, Kofi Annan intentará invertir la carga de la prueba utilizando los mismos argumentos sobre el atentado, pero señalando a Siria como culpable.

Quien era Rafik Hariri

Rafik HaririHariri gobernó el país desde comienzos de los '90 hasta octubre del año pasado. Su renuncia, por diferencias con el presidente pro-sirio Emile Lahoud, en relación al pedido de retiro de las tropas sirias del Libano por  EEUU y la ONU sacudió a todo el ámbito político libanés.

Durante su mandato Hariri cultivó relaciones privilegiadas con Washington, e hizo uso de sus relaciones para incentivar la inversión estadounidense y europea, y coordinó personalmente las concesiones a compañías para la remodelación del centro financiero de Beirut, lo que le convirtió en el favorito de las transnacionales que operan en el Libano.

Esto le posibilitó convertirse el el hombre más rico e influyente del Líbano con una fortuna estimada e U$A 2.000 millones.

Elogiado por sus dotes de "pragmático" por los centros financieros internacionales,  Hariri endeudó por millones al país y su salida del gobierno, por diferencias con el presidente Emile Lahoud, dividió al sector político libanés entre pro-sirios y anti-sirios pro-EEUU.

De inocultable tendencia anti-Siria, el ex primer ministro se había unido en los últimos tiempos a los llamados realizados por políticos de la oposición para que Siria retire a sus tropas del Líbano.

Hariri presentó su renuncia el 6 de septiembre, junto con cuatro ministros más:  Maruan Hamde, titular de Economía, Ghazi Aridi (Cultura), Abdalá Farhad (Asuntos de Desplazados) y Fares Buez (Medio Ambiente).

 Basaron su renuncia en un desacuerdo con la aprobación de una enmienda constitucional que permitió al presidente Emile Lahoud mantenerse en el poder por tres años más, que el Parlamento había votado  bajo supuesta presión Siria.

Orgulloso  de reinsertar al Líbano en el mapa financiero internacional, Hariri fue criticado por su programa económico por los sectores populares mientras recibía elogios del FMI y del Banco Mundial.

Por el otro, fue el responsable del incremento de la deuda pública y déficit en el presupuesto, lo cual impulsó un alza en los intereses y la paralización de la economía, arrojando a los más bajos niveles de pobreza a los sectores más humildes del país.

Mientras sus opositores destacaban su responsabilidad en la crisis económica del país, para sus seguidores, Hariri era elogiado por  Washington, los organismo de créditos, y el presidente francés Jacques Chirac, que comenzaron a ver en el primer ministro libanés  un reaseguro contra la influencia de Siria y de las organizaciones armadas que combaten el expansionismo israelí en la región.

La identificación de Siria como un país "terrorista" que brinda asilo y protección a las organizaciones islámicas que, según EEUU e Israel, "desestabilizan a Medio Oriente", fue lanzada por Washington a solo una semana de la ocupación militar de Irak.

Después que sus tanques ingresaran a Bagdad el presidente norteamericano George W. Bush intensificó su presión sobre Siria para que se abstenga de ayudar a integrantes del régimen iraquí de Saddam Hussein

 

Bush le advirtió entonces que "coopere con la Casa Blanca", quien había acusado al gobierno sirio de apoyar a grupos extremistas y de tener armas químicas.

 

En septiembre de 2004 Rafik Hariri , en forma encubierta apoyó  la operación diplomática de EEUU, Gran Bretaña y Francia realizada -como siempre- con la complicidad del Consejo de Seguridad de la ONU, que solicitaba el retiro de las tropas Sirias del Líbano.

El Consejo de Seguridad de la ONU, mediante la resolución 1559, firmada por todos los países europeos (que paradojalmente) "cuestionan" la política de Bush en Irak,  también pidió el retiro de todas las tropas sirias en Líbano,  y el enviado especial de EEUU al Medio Oriente, William Burns, le pidió a Siria que ponga fin a lo que llamó "interferencia en los asuntos internos del Líbano".

EEUU y Francia (que hizo nuevamente gala de su "doble discurso")  redactaron la resolución 1559 del Consejo de Seguridad después de que Siria, con unos 17.000 efectivos en Líbano, pidiera a altos cargos de ese país que ampliaran el mandato del presidente Emile Lahoud, cercano aliado de Siria, pese a la oposición local.

El hoy asesinado ministro Rafik Hariri encabezó las posturas de los sectores anti-sirios, y renunció cuando la maniobra fracasó en el Parlamento que consagró la continuidad del presidente libanés pro-sirio Emile Lahoud.

El Parlamento libanés rechazó la resolución, que también pedía que los "ejércitos extranjeros" abandonaran el Líbano, y enmendó la Constitución para permitir a Lahoud seguir en el cargo tres años más.

Retirado del gobierno, Hariri continuó utilizando su peso político para movilizar a los sectores opositores contra la influencia Siria en el gobierno del Líbano, en coincidencia con las amenazas de Washington y de sus funcionarios de lanzar un ataque militar contra a ese país.

 

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