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(IAR-Noticias) 28-Mar-05
Según un documento interno de la ONU
-citado por Associated Press-, con la excusa de
combatir al narcotráfico Irán está almacenando de manera sigilosa
un arsenal de miles de armas pequeñas de alta tecnología, además de
municiones capaces de perforar blindajes y antiparras de visión nocturna,
conseguido mediante acuerdos legales
vigentes en el programa de combate a las drogas de las
Naciones Unidas.
El
gobierno de Bush -señalan fuentes de
Washington- teme que las armas terminen en
manos de los rebeldes iraquíes o
reforzando la defensa que Irán planea ante un posible ataque militar
estadounidense.
En febrero pasado, y
citando fuentes de
Teherán, el diario The Washington Times
informó que Irán comenzó a prepararse para una eventual agresión
militar de EEUU, que incluye la movilización de milicias y la elaboración
de planes para una prolongada guerra irregular.
"Nuestro país está en condiciones de
responder en 15 minutos a cualquier ataque del Pentágono", aseguró
entonces
un alto mando del ejército iraní citado por el diario.
Según el documento de las Naciones
Unidas, Teherán también busca aprobación para una
red de satélites financiada por la
ONU que necesita para "combatir el narcotráfico", aunque
Washington
cree que el sistema podría ser utilizado para espiar a los norteamericanos en
Irán o Afganistán, o a sus propios vuelos de espionaje sobre territorio iraní.
EEUU ha dispuesto un embargo muy estricto con Irán, a cuyo régimen
acusa de respaldar organizaciones terroristas y de intentar fabricar armas
atómicas. Ha impuesto también sanciones a docenas de empresas a nivel mundial
por abastecer a Teherán con equipo que puede ser usado para la guerra nuclear o
convencional.
Si bien buena parte del equipo militar es difícil de ocultar, como la venta de
tanques y misiles antibarcos por parte de Bielorrusia y China, o helicópteros y
piezas de artillería de Rusia, otras armas son difíciles de detectar como el
caso de las armas pequeñas y de material vinculado que podrían
ser pasados por la extensa frontera con Irak .
Esos equipos bélicos
preocupan a la Casa Blanca debido a
que son fabricados a través de programas financiados por la ONU o por países occidentales muy
avanzados a nivel técnico.
El temor es que
ese armamento sea usado contra
soldados estadounidenses en Irak, Afganistán, o inclusive Irán, pues
el Pentágono no ha
descartado que ese país pueda convertirse en un objetivo militar.
La información de
The Washington Times coincidía con otras especies que destacaban que el alto mando
militar iraní realizó en los últimos meses
movimientos de tropas y varios ejercicios militares cerca
de la frontera con Irak, ocupado por las tropas
norteamericanas.
Fuentes árabes señalaron, por su
parte, que los planes militares defensivos de Irán se concentraban en la
frontera con el norte iraquí, donde comandos israelíes y norteamericanos
estarían realizando maniobras para una eventual invasión terrestre a Irán.
Oficialmente
Irán dice que necesita la red de satélites, y armas pequeñas de alta tecnología
adquiridas en el mercado europeo, o las antiparras de visión nocturna, las
municiones capaces de perforar blindajes y moderno equipo de telecomunicación,
con el propósito de combatir narcotraficantes que provienen de Afganistán.
"Necesitamos ayuda", dijo Pirouz Hosseini, jefe de la delegación de Irán ante
las organizaciones de la ONU en Viena, en declaraciones a The Associated Press.
Hosseini desestimó los temores de Estados Unidos indicando que se trata de una
"actitud política que no se basa en la realidad".
Según The Washington Post, EEUU está utilizando aviones espías
e imágenes de alta resolución obtenidas vía satélite
con el objetivo de
obtener evidencias de actividad nuclear "ilícita" por parte de Teherán.
A
eso también se agrega la "preocupación -según la agencia Associated Press-
de que Irán esté respaldando a los
rebeldes en Irak, y que un próximo
gobierno de mayoría chiíta posibilite que el
contrabando de equipos bélicos desde Irán pueda ser utilizado contra soldados estadounidenses en la nación
árabe ocupada por EEUU.
Esta información coincidía con otras
versiones que señalaban que Washington temía las conexiones de la
comunidad chiíta iraquí (el 60% de la población de ese país) con el régimen de
los ayatolá en Irán, en un momento en que las fuerzas políticas de esa comunidad
ganaron por mayoría las elecciones.
Una alianza de los chiíes iraquíes
con Irán, ante un eventual ataque de EEUU a ese país, podría complicar a
Washington con un "segundo frente" de resistencia en Irak, a la vez que
arrojarían a miles de milicianos chiítas a luchar en Irán contra las fuerzas
norteamericanas.
Como parte de la escalada mediática del conflicto Washington-Teherán, varios
miembros del gobierno iraní, entre ellos el presidente, Mohammed Khatami,
y el ministro de Defensa, Ali Shamkhani, advirtieron a la Casa Blanca sobre las
consecuencias de una invasión.
También
como parte de la contraofensiva iraní, y complicando el cuadro en Medio
Oriente, tras el asesinato en Beirut del ex premier libanés Rafik Hariri, y
luego de las amenazas de EEUU e Israel a Damasco, Irán salió a
decir que apoyará a Damasco ante los "desafíos y amenazas" que enfrenta.
De
esta manera nació la propuesta
un "frente unido"
entre los dos países que la Casa Blanca y el Pentágono tienen
en la mira, acusándolos de supuesta colaboración con el
"terrorismo".
"En este momento delicado, los dos países deben forjar un frente unido
debido a sus múltiples retos", señaló por su parte el premier sirio, en un
mensaje que transmitió la TV estatal iraní.
"Estamos preparados para ayudar a Siria en todos los campos para hacer
frente a las amenazas", declaró el vicepresidente iraní Mohammad Reza Aref,
luego de una reunión con el primer ministro sirio Mohammad Naji Otari en
Teherán.
"Nuestros hermanos sirios afrontan amenazas específicas y nuestro deseo es que
puedan beneficiarse de nuestra experiencia", agregó. Aunque no lo dijo
explícitamente, quedó claro que no descarta el capítulo militar ante un eventual
ataque de EEUU.
Luego, en una entrevista a la agencia oficial iraní Irna, Otari afirmó
que "las relaciones entre Teherán y Damasco siempre se han basado en la
cooperación y la coordinación políticas y económicas en el plano regional e
internacional", y consideró "brillantes" las perspectivas futuras de
cooperación "a pesar de las amenazas estadounidenses".
Por otra parte, hace
dos semanas el diario Sunday Times
de Londres dijo que Israel había elaborado un plan
para un ataque combinado por tierra y aire contra las instalaciones nucleares
iraníes si la diplomacia no consigue impedir el programa nuclear de Teherán.
El periódico dijo que el primer
ministro israelí, Ariel Sharon, y su círculo ministerial más estrecho habían
dado la "autorización inicial" para un ataque unilateral en una reunión
confidencial el mes pasado.
Israel, que bombardeó el reactor
nuclear iraquí Osirak en 1981, negó la información. Irán dijo que respondería
vigorosamente a cualquier ataque contra sus plantas nucleares.
En este cuadro de conflicto "a varias
puntas", aparece la información de la posesión de un arsenal de armas pequeñas,
ultrasosfisticadas y de alta tecnología, que Irán
podría poner en manos de la resistencia iraquí.
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