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(IAR-Noticias)
12Ag-05
Según
el diario israelí Yediot Aharonot, el Servicio General de Seguridad (Shin
Bet) aconsejó al primer ministro Ariel Sharón permanecer en su despacho y
reducir sus apariciones en público, debido a las amenazas de muerte que
recibe diariamente de grupos extremistas judíos que se oponen a la retirada de
Gaza.
El mismo diario informa que 110 soldados del Ejército regular y las reservas se
han negado hasta ahora a participar en la "Operación desconexión" de la Franja
de Gaza, según datos proporcionados por la Fiscalía general de las Fuerzas
Armadas.
Corroborando esos temores la
prensa israelí informó que a Sharon le recomendaron que reduzca sus
apariciones públicas por la posibilidad de un atentado.
Citando esos informes, fuentes
militares citadas por el rotativo señalaron que el número de los
opositores es menor al que preveían.
En tanto, una multitudinaria
concentración de derechistas opuestos a la retirada de Gaza se manifestó
el jueves en Tel Aviv, en lo que podría ser una muestra final de su resolución
de intentar bloquear la evacuación de los colonos del territorio ocupado.
Más de 100.000 personas, según los
organizadores, se han concentrado hoy, jueves, en la Plaza Rabín de Tel Aviv, en
la última protesta multitudinaria antes de que comience la evacuación de la
franja de Gaza, a partir del próximo lunes, según lo establecido en el
llamado Plan de Desconexión.
Bajo el lema de 'Gush Katif (nombre del principal bloque de asentamientos judíos
de Gaza), te juro lealtad', los miles de manifestantes expresaron hoy su
frustración por el hecho de que el primer ministro israelí, Ariel Sharón,
desoiga sus demandas de celebrar un referéndum nacional antes de llevar a
cabo la evacuación.
'No pedimos que cancele la evacuación, sólo le pedimos que la retrase. Por Dios;
es sólo cuestión de tiempo para que celebre un referéndum', dijo a la agencia
EFE el diputado Shaul Yaalom, del Partido Religioso Nacional.
'Si (Sharon) no nos escucha y lleva adelante la desconexión, destruirá la
democracia israelí para los restos', agregó.
La manifestación masiva atrajo a
personas que prometían evitar la retirada cuyo inicio está previsto el
próximo miércoles, aunque las manifestaciones celebradas con anterioridad no han
impedido que el primer ministro israelí, Ariel Sharon, superara todos los
escollos políticos y legales.
Los movimientos palestinos Al Fatah,
del gobierno del presidente de la Autoridad Nacional Palestina Abu Mazen, y
Hamas, tradicionales adversarios políticos, acordaron crear un comité conjunto
para "supervisar" la evacuación israelí de la Franja de Gaza.
Según fuentes de Al Fatah, el acuerdo redujo las tensiones con Hamas, aunque un
portavoz de este grupo rechazó el pedido de Mazen para que sus milicianos cesen
los ataques contra Israel y depongan las armas.
La manifestación de los colonos
y sus partidarios abarrotaban la plaza Rabin, bautizada en honor al primer
ministro asesinado Isaac Rabin, arquitecto de los acuerdos paz por territorios
con los palestinos, y lugar tradicional de protestas de la izquierda pacífica de
Israel.
Los judíos ultranacionalistas han
protagonizado meses de protestas, a veces violentas, tratando de revocar la
aprobación parlamentaria del plan de Sharon para retirarse de los 21
asentamientos en Gaza y cuatro de los 120 existentes en Cisjordania.
Estados Unidos considera la retirada
como un posible trampolín para reiniciar las negociaciones de paz, pero
el operativo de descolonización ha profundizado las divisiones en el
Estado judío.
División en la derecha
Las encuestas muestran que una
mayoría de los israelíes respaldan la estrategia de Sharon de
"desconectarse" del conflicto con los palestinos cediendo parte de los
territorios que reclaman para su propio Estado.
Pero los opositores de derecha dicen
que traiciona las reivindicaciones judías de territorios bíblicos y es
una recompensa al levantamiento palestino, que ya dura cinco años.
La retirada de Gaza, definida en
Israel como la desconexión, está provocando un terremoto
político en la derecha que podría llevar a la ruptura en el seno del
principal partido del país: el Likud.
Horas después de la renuncia del Gobierno del ex primer ministro y responsable
de Finanzas, Beniamin Netanyahu, varias encuestas realizadas entre los 160.000
miembros del Likud señalan que Netanyahu derrotaría en unas elecciones
primarias al actual líder, el primer ministro Ariel Sharon, por más del 14%.
Según la encuesta del Canal 10, Netanyahu lograría un 42,1% y, Sharon, solamente
el 27,7%.
El rotativo Haaretz pronostica
una ventaja para Netanyahu de 35% frente a 21% de Sharon.
Analistas y medios israelíes señalan
que la desconexión de Gaza podría llevar a la desconexión de
Sharon del Likud. Un sector mayoritario de este partido siente que el primer
ministro les ha humillado y traicionado con el desmantelamiento sin
precedentes de 25 colonias de Gaza y del norte de Cisjordania.
El ex premier y hasta el domingo
pasado ministro de Finanzas de Israel, Benjamin Netanyahu, instó el miércoles a
los diputados a bloquear el plan de retirada de la franja de Gaza, en
sentido contrario a la posición del presidente Moshe Katzav, quien llamó a los
judíos a favorecer una evacuación pacífica.
"Sólo nosotros en el Kenesset (Parlamento) podemos detener esta maldad", señaló
ante el Parlamento Netanyahu, quien renunció a la cartera de Finanzas en
protesta por el plan de retirada del primer ministro Ariel Sharon.
Según el diario Haaretz, desde
entonces el ex primer ministro se convirtió en el nuevo "hombre fuerte"
en el Likud.
"No sé si se podría detener todo el plan, pero todavía podría pararse en su
fases iniciales", insistió Netanyahu, quien también afirmó que "no hay que
darles a los palestinos misiles, armas, puertos marítimos ni ninguna base para
el terrorismo".
Según Netanyahu, con la retirada de Israel la franja de Gaza está a punto de
convertirse en una de las mayores bases del "terrorismo islámico
internacional".
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