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(IAR-Noticias) 22-Feb-05
Conversaciones
privadas de George W. Bush antes de llegar a la Casa Blanca,
cuando todavía era gobernador de Texas, grabadas en secreto por un amigo
de la familia y divulgadas el domingo por
The New York Times,
revelan sus
dudas, temores y convicciones cuando aspiraba a la presidencia de
Estados Unidos
Las
grabaciones, realizadas por Doug Wead (ayudante de Bush padre) entre 1998 y el
año 2000, también parecen sugieren "deslices"
juveniles como el uso de marihuana en su
juventud.
Su antiguo
amigo dio a conocer el contenido de conversaciones privadas que, sin
decírselo, había grabado durante dos años. Su vínculo con la religión, los
homosexuales y el consumo de drogas son algunos de los temas que aparecen en
casi una docena de casetes.
Cuando
se acercaba a la escena política nacional, Bush solía ir a ver a su amigo Doug
Wead, escritor y ex asesor de su padre, para pedirle consejos. Ahora Wead
decidió difundir las grabaciones y se las dio a un periodista de The New
York Times.
En varias charlas, el entonces candidato define su estrategia para atraer votos
tanto de los conservadores cristianos como de los ciudadanos más liberales.
En una de ellas,
Bush se refiere a las preguntas de la prensa sobre su pasado, y
dice que se le podría señalar "simplemente un mal comportamiento".
George
W. Bush declara su preocupación por no querer atacar la cultura homosexual en
contra de los deseos de la derecha evangélica, y
admite que teme ser criticado por sus conexiones con los líderes de
estos grupos conservadores.
Bush
habría llegado a decir a uno de esas figuras evangélicas que él no estaba
dispuesto "a dar patadas a los gays porque yo soy un
pecador".
Con todo, remarca que se opone a los casamientos gays.
Cuando se preparaba para encontrarse con otro religioso, Bush ensayó sus
palabras ante Wead: "Le diré cuáles son los cinco momentos claves de mi vida:
aceptar la existencia de Cristo, casarme con mi esposa, tener a mis hijas,
presentarme a la gobernación y escuchar a mi madre".
En las conversaciones íntimas,
el futuro presidente
de EEUU también denigra el partidismo de algunos
periodistas y la publicación de rumores que él califica como "vertidos
de alcantarilla".
Además, en esos diálogos
grabados Bush analiza los riesgos y beneficios políticos de su fe
religiosa, discute su estrategia de campaña y habla de sus rivales. Además,
da a entender que en el pasado consumió marihuana.
Wead asegura que grabó esas charlas porque veía a Bush como una figura
histórica, y reconoció que sabía que el hoy presidente lo vería como un
"traidor".
El autor está por publicar
un libro, sobre la infancia de los presidentes. Pero asegura que la difusión de
las cintas no tiene fines comerciales, sino que busca defender la veracidad de
ciertos párrafos sobre Bush.
Hablando
de su rival en la primera campaña presidencial, Al Gore, Bush critica
abiertamente que el "número dos"
de Bill Clinton hubiera admitido el uso de marihuana, insistiendo en que él no
estaba dispuesto a hacer lo mismo durante la campaña.
El ahora presidente, que no oculta sus antiguos problemas con el alcohol,
se burla en esa charla de su rival demócrata en los comicios de 2000.
De acuerdo a la charla grabada,
dijo el
actual presidente: "Yo no voy a contestar
las cuestiones de marihuana. ¿Y sabes porqué? Porque no quiero ver algún
joven haciendo lo que yo he probado".
La Casa Blanca no desmintió la autenticidad de las grabaciones. Un
portavoz, Trent Duffy, declaró simplemente que Bush "estaba conversando de
manera informal con una persona a la que consideraba su amigo".
El Times contrató a un experto para analizar si las grabaciones, de entre
5 y 30 minutos, son auténticas. Y concluyó que sí es la voz del presidente.
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