atural
de Ghana, Africa,
séptimo Secretario General de las Naciones Unidas, nombrado el 1° de enero
de 1997 mediante la presión política y diplomática de la administración
Clinton, después de ayudar a legitimar con una fuerza multinacional
los bombardeos y la invasión militar a Yugoslavia ejecutada por Clinton;
después de hacer lo mismo durante la invasión militar a Afganistán
ejecutada por Bush; después de operar consenso internacional para
los bombardeos preventivos sobre Irak; después de profundizar el embargo
comercial y construir solapadamente consenso internacional para
derrocar a Saddam Hussein; después de firmar todo lo que Washington
le puso por delante para legitimar con la ONU la ocupación militar de Irak;
Kofi Annan, inventado por Washington, para servir a Washington, está moviendo
sus piezas diplomáticas orientadas a promover un "plan internacional contra
el terrorismo" impulsado por Washington y Londres.
En una
primera movida de aprovechamiento de los atentados terroristas del7-J y 21-J
el secretario de la ONU pidió a los llamados "líderes del mundo" , desde
la postura "progresista" del capitalismo de "rostro humanizado", que
coincidan en una definición "más clara" de terrorismo.
Annan,
salpicado y comprometido por el escándalo del "petróleo iraquí", pero mantenido
en su sillón por Washington, señaló que los atentados ocurridos en Londres y
Egipto pusieron en evidencia la necesidad tanto de una definición con "claridad
moral", como de una convención de la ONU contra el terrorismo.
El
juego de Annan está a la vista: Washington, su esponsor y principal sostén, lo
envió a promover una conferencia internacional sobre terrorismo para que
los gobiernos (sobre todo los europeos) terminen con sus contradicciones y
apoyen sin cortapisas la "guerra contraterrorista" de Bush mediante la firma en
la ONU de un "plan internacional de lucha contra el terrorismo".
Ahora,
dicen los expertos, Bush y los halcones -valiéndose de Kofi Annan- van por el
trofeo mayor: imponer en las Naciones Unidas un plan universal de "lucha
contra el terrorismo" cuyo meridiano operativo sean el Pentágono y los
servicios de inteligencia de EEUU con la CIA a la cabeza.
En la ONU existe un tratado sobre la cuestión del "terrorismo
internacional" que ha estado archivado por varios años debido a discrepancias en
torno a la definición de lo que es "un terrorista".
Una
nueva propuesta de la ONU, impulsada por Kofi Annan, denomina terrorismo a
cualquier acto que persiga intimidar a la población, y que obligue a
actuar en defensa de la sociedad "amenazada" a un gobierno o a un cuerpo
internacional.
"El elegir como blanco de ataques y matar deliberadamente a civiles y
no-combatientes no puede ser justificado o legitimado por ninguna causa o
queja", sugiere la propuesta oficial elaborada por el equipo de Annan en la
secretaría de la ONU.
Según la cadena BBC, Annan quiere que la convención sobre terrorismo propuesta
por la ONU cuente con la aprobación de todos los líderes mundiales, a
tiempo para la cumbre mundial de las Naciones Unidas prevista para septiembre.
"Creo que un concepto simple y claro que dé claridad moral sobre el hecho de que
la mutilación y el asesinato de civiles es inaceptable, independientemente de la
causa que se tenga, gozará de la aceptación de todos", añadió el agente
diplomático embozado de Washington.
Otro cómplice de Washington, el secretario general de la Liga Árabe, Amr Moussa,
respaldó la última definición propuesta por Kofi Annan.
La Liga
Arabe, donde se nuclean los gobiernos conducidos por las elites pro-Washington,
es totalmente funcional y maleable a la estrategias de Washington y de Tel
Aviv, como quedó demostrado cuando suscribió junto con Europa la resolución
de la ONU que obligaba a Siria a abandonar la protección del Líbano con sus
tropas.
Moussa señaló que esta definición (sobre que es "terrorismo") podría servir como
"base para un consenso internacional " de lucha contra las organizaciones que
promueven y ejecutan los ataques.
La ONU ya realizó 12 convenciones y
protocolos relacionados con el terrorismo.
Los últimos fueron la Convención Internacional
para la Supresión de Atentados Terroristas, de 1997, la Convención Internacional
para la Supresión de la Financiación del Terrorismo, de 1999, y la Convención
Internacional para la Supresión de Actos de Terrorismo Nuclear, aprobada este
año y cuyo proceso de firmas comenzará en septiembre.
El jefe de gabinete de la ONU, Mark Malloch Brown, señaló ante la BBC
que la organización estaba consciente de las objeciones a la definición sobre la
base de que la gente que usa las armas contra un Estado para proteger sus
libertades, no tiene iguales derechos de tomar represalias.
Tras
los atentados de Londres, además de promover legislaciones y operativos más
duros en sus propios países, tanto Blair como Bush movieron sus piezas
diplomáticas orientadas a presionar a los 191 integrantes de la ONU
(Organización de las Naciones Unidas), para crear nuevas acciones coordinadas
para combatir el peligro del "terrorismo internacional".
Un borrador de la declaración propuesta
por ONU, difundido el viernes último, ofrece en sus 37 páginas una definición
política de "terrorismo":
"Los líderes mundiales ”afirmamos que el ataque
y asesinato deliberado de civiles y no combatientes no puede justificarse o
legitimarse por ninguna causa, y declaramos que ninguna acción que tenga por
objetivo causar muerte o heridas graves a civiles y no combatientes cuando el
propósito de tal acto, por su naturaleza o contexto, sea intimidar a una
población u obligar a un gobierno u organización internacional a abstenerse de
alguna acción, puede justificarse bajo ningún concepto y constituye un acto
de terrorismo”.
Una de las claúsulas señala: "Resolvemos completar una convención
exhaustiva sobre terrorismo internacional que incluya una definición legal de
terrorismo durante la (próxima) 60 sesión de la Asamblea General.”
Como siempre, y trazando un "límite formal" entre su discurso y el Washington,
Annan negó que el terrorismo tenga como origen básico la religión. ”No es
islámico. No lo asigno a ninguna religión específica. Lo hemos tenido en
Inglaterra, lo hemos tenido en España, lo hemos tenido aquí”, en Estados Unidos,
señaló.
No obstante, el secretario de la ONU sigue
cumpliendo a rajatabla con su rol al servicio de la estrategia de la Casa Blanca
con el terrorismo.
”Lo que ha sucedido en las últimas semanas en Londres y Sharm el-Sheikh nos da
una razón más para avanzar y lograr una buena definición de 'terrorismo', una
con la que todos podamos vivir”, dijo Kofi Annan este lunes, recitando el
libreto de Washington.
El máximo funcionario de la ONU exhortó a los países a terminar la redacción de
la convención número 13 contra el terrorismo, cuya elaboración está bloqueada
desde 2000, fundamentalmente por la falta de coincidencias sobre el
conflictivo tema, sobre todo por parte de países "competidores" de EEUU como
Francia y Alemania.
Para los especialistas, Bush y los halcones,
aprovechando la "psicosis de miedo" instalada en el mundo por los atentados de
Londres buscan redefinir su "guerra global contra el terrorismo" en un momento
que Francia y Alemania (sus tradicionales "opositores" en el ONU) han perdido su
gravitación y liderazgo sobre la Unión Europea, hoy presidida por el Reino Unido
de Tony Blair.
En este contexto, la titulada Convención
Exhaustiva contra el Terrorismo, ha sido promocionada por el secretario
de la ONU como el mecanismo ideal para dar una solución y librar un combate
definitivo contra ese fenómeno.
”Creo que todo el mundo está hoy unido en la lucha contra el terrorismo. Y la
ONU y su Asamblea General deben tener un papel de liderazgo en esa pelea”,
señaló Annan en su llamado a la convención de septiembre.