|
(IAR-Noticias)
16-Ag-05
El
jueves pasado, hay que recordar, en Texas, el presidente Bush se reunió con sus principales equipos de defensa y política exterior para analizar temas que -según
la prensa norteamericana- tenían a Irak y a Irán como centro de la
discusión. El vicepresidente, Dick Cheney, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y la
secretaria de Estado, Condoleezza Rice, participaron en las conversaciones con Bush en su hacienda en Crawford, Texas.
The Washington Post cita
declaraciones de "representantes de la Administración norteamericana en
Washington y en Bagdad", pero no menciona nombres ni lugar donde se las formuló.
"Todo lo que habíamos pensado
alcanzar nunca había sido real tomando en cuenta los plazos fijados y los hechos
que ocurrían", señaló al Post un alto funcionario de la
Administración estadounidense que había participado en la elaboración de la
política de Washington en Irak desde el momento de la invasión de ese país en
2003.
El diario estadounidense señala que
Estados Unidos ya no espera ver en Irak ningún modelo de una democracia nueva
o una sociedad donde las personas se sientan libres de los problemas
económicos o de seguridad.
Bagdad, con sus 6 millones de habitantes, sigue azotado por los cortes
eléctricos, mientras que el paro oscila entre un 50 y 65 por ciento y los
iraquíes continúan muriendo en interminables atentados terroristas, afirma el
diario.
Por otro lado, Irak no ha logrado aumentar la extracción del petróleo,
que hoy alcanza 2,22 millones de barriles diarios. Antes de la invasión
norteamericana, ese indicador se situaba en 2,67 millones de barriles, agrega.
"También sigue bajo -incluso más bajo que antes de que habíamos aparecido en
Irak- el nivel de desarrollo de la industria y del sector energético estatal",
señaló al Post el ex jefe del servicio de inteligencia para Irak
(Departamento de Estado de EE UU), Wayne White, que hoy trabaja en el Instituto
de Oriente Próximo, en Washington.
"La Administración Bush afirma que ha sido Sadam Husein el que había destrozado
el país, sin embargo, el golpe más demoledor se le había asestado a Irak durante
el merodeo justamente después de la invasión de las tropas norteamericanas, y
como resultado, han venido abajo la industria estatal, las grandes empresas
privadas y el sector energético nacional en ese país", recalcó White a The
Washington Post.
Hasta ahora
las
propuestas de establecimiento de un cronograma para el repliegue de los de los
140.000 soldados estadounidenses estacionados en Irak sólo obtuvieron hasta
ahora el apoyo de un cuarto de los miembros del Congreso, la situación parece
a punto de cambiar.
La ausencia de resultados militares
en el combate contra la resistencia está impulsando a muchos legisladores -tanto
demócratas como republicanos moderados- a considerar alternativas para retirar
las tropas norteamericanas de Irak antes de que sea tarde.
De estos temas, y de su repercusión
directa en la imagen presidencial, hablaron el viernes Bush y sus equipos
estratégicos en su rancho de Texas.
|