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(IAR-Noticias)
29-Ag-05
Por Jeffrey
Steinberg - Executive Intelligence Review
Allá
a fines de los 1980, el entonces coronel Paul E. Vallely, comandante del 7 Grupo
de Operaciones Psicológicas de la Reserva del Ejército de los Estados Unidos en
la base Presidio en San Francisco, California, participó en la redacción de un
documento de trabajo que recibió amplia tención y fue objeto de controversia
entre los militares estadounidenses, en especial entre la comunidad de
Operaciones Especiales.
El documento llevaba por título``From
PSYOP to MindWar: The Psychology of Victory'' (De Operaciones Psicológicas a
Guerra Mental: La psicología de la victoria), y planteaba un plan nietzscheano
para librar guerras psicológicas perpetuas contra poblaciones amigas y enemigas
por igual, e incluso contra el pueblo de los EU.
El documento de ``MindWar'' surgió a
raíz de un artículo que escribió el teniente coronel John Alexander para la
edición de diciembre de 1980 de {Military Review,} donde abogaba por incorporar
la percepción extrasensorial, la ``modificación telepática de la conducta'', la
parapsicología, la psicoquinesia (``el poder de la mente sobre la materia''), la
visión a distancia, las experiencias extracorpóreas, y otras prácticas
ocultistas y de la Nueva Era a los servicios de inteligencia militar de los EU.
El artículo de Alexander se llamaba
``The New Mental Battlefield: Beam Me Up, Spock'' (El nuevo campo de batalla
mental: Teletranspórtame, Spock). Pero el documento subsiguiente en el que
participó Vallely iba mucho más allá de la percepción extrasensorial y las otras
técnicas paranormales que Alexander enarbolaba: el plan ``estratégico Guerra
Mental tiene que empezar al momento que la guerra se considere inevitable'',
afirma el documento.
``Ha de buscar captar la atención de
la nación enemiga a través de todo medio a mano, y tiene que atacar a los
soldados potenciales de la nación {antes} de que vistan su uniforme. Es en sus
hogares y comunidades donde son más vulnerables al plan Guerra Mental''. ``Para
esto'', continúan Vallely y su coautor, el plan ``Guerra Mental tiene que tener
un acento estratégico, donde sus aplicaciones tácticas tengan una función de
refuerzo complementaria.
En este marco estratégico, Guerra
Mental tiene que alcanzar a los amigos, enemigos y neutros por igual en todo el
orbe. No a través de los primitivos volantes y altavoces de Operaciones
Psicológicas en el `campo de batalla', ni del esfuerzo débil, impreciso y
limitado de lapsicotrónica, sino mediante los órganos de difusión de los EU, que
tienen la capacidad de llegar a prácticamente toda lagente sobre la faz de la
tierra.
Estos órganos son, por supuesto, los
{electrónicos:} la televisión y la radio. Los últimos adelantos en las
comunicaciones satelitales, las técnicas de videograbación y la transmisión de
programas por vía óptica o láser, permiten penetrar las mentes del mundo de una
forma que hubiera sido inconcebible hace unos cuantos años.
Como la espada Excálibur (la espada
mágica del rey Arturo--Ndr.), no tenemos más que estirar la mano y tomar este
instrumento; y puede transformar el mundo para nosotros, si tenemos el coraje y
la integridad de mejorar la civilización con él. Si no aceptamos a Excálibur,
entonces renunciamos a nuestra capacidad de inspirar a otras culturascon nuestra
moralidad. Si entonces pudieran desear una moral que no nos satisfaga, no
tendremos más remedio que
combatirlos a un nivel más brutal.
``Guerra Mental tiene que tomar de
blanco a {todos} los participantes para ser eficaz. No sólo tiene que debilitar
al enemigo; tiene que fortalecer a los EU. Fortalece a los EU al negarle a la
propaganda enemiga el acceso a nuestra gente, y explicando y recalcándole a
nuestro pueblo la razón fundamental de nuestro interés nacional en una guerra
específica''.
Sin dejar nada a la imaginación, el
documento concluye subrayando que Guerra Mental debe emplear tecnologías de
lavado cerebral subliminal y armas que ataquen directamente el sistema nervioso
central y el funcionamiento cerebral de la población escogida: ``Hay ciertas
condiciones puramente naturales en las cuales las mentes pueden tornarse más o
menos receptivas a las ideas, y Guerra Mental debe aprovechar al máximo
fenómenos tales como la actividad electromagnética atmosférica, la ionización
del aire y las ondas de frecuencia muy bajas''.
El documento ``Guerra Mental'' era
perturbador por razones que rebasan su contenido fascista y ocultista.
Primero, el coautor del coronel
Vallely era un jefe de equipo del departamento de investigación y análisis de
Operaciones
Psicológicas, el mayor Michael A. Aquino.
Cinco años antes de darse a
conocer Guerra Mental, el oficial de reserva de lasFuerzas Especiales Aquino
había fundado el Templo de Set, una organización satánica que sucedió a la
Iglesia de Satanás de Anton Szandor LeVay. Pronto Aquino acaparó los encabezados
de prensa durante todos los 1980, como uno de los sospechosos principales de una
red nacional de pedófilos satánicos que, en particular, atacaba las guarderías
infantiles de basesmilitares como Presidio y el fuerte Bragg.
Es más, el plan Guerra Mental de
Vallely y Aquino tiene un parecido asombroso con el programa Conciencia
InformativaTotal (TIA) que emprendió el Pentágono de Donald Rumsfeld bajo la
dirección del personaje del ``Irangate'', el almirante John Poindexter. Al
parecer la propaganda mundial y el megaplan de espionaje informático del TIA
fueron desmantelados tras publicarse una serie de reportajes de prensa nada
favorables, pero fuentes del Pentágono han informado que al programa nada más
``lo ocultaron''.
El 16 de agosto de 2005 Philip Shenon
del {New York Times} reveló que un ``programa de acción especial'' supersecreto
del Pentágono, llamado Peligro Habilitado, le había seguido la pista a Mohammed
Atta y a otros tres de los secuestradores del 11 de septiembre de 2001, un año
{antes} de los atentados; pero los abogados del Pentágono que estáncon el
Comando de Operaciones Especiales prohibieron que la información se compartiera
con el FBI, por temor a someter elprograma de espionaje informático al
escrutinio público. El {Times} supo de Peligro Habilitado por el teniente
coronel Anthony Schaffer, quien entonces era el vínculo de enlace del programa
con la Agencia de Inteligencia de la Defensa.
`¡Bombardeen
Irán con armas nucleares!'
La asociación del coronel Vallely con
Aquino no impidió que avanzara en su carrera militar. Graduado de West Point,
Vallely se retiró en 1991 como subcomandante general del Ejército de los EU en
el Pacífico. De 1982 a 1986 encabezó el 351 Comando de Asuntos Civiles, lo que
lo dejó a cargo de todas las unidades de Fuerzas Especiales, Guerra Psicológica
y Asuntos Militares en el oeste de los EU y Hawái.
Hoy practica lo que él y el satánico
Aquino predicaban en el documento Guerra Mental, y es uno de los principales
instrumentos propagandísticos en la ofensiva bélica del vicepresidente Dick
Cheney contra Irán, ofensiva en la que podríamos ver a los EU emprendiendo el
primer ataque nuclear preventivo de la historia.
El general Vallely, ahora retirado,
es un comentarista de temas militares del estridente noticiero de Rupert Murdoch
en el canal de televisión de Fox, ``cliente'' de Benador Associates -la
principal firma de relaciones públicas de la camarilla neoconservadora en
Washington-, presidente del Comité Militar del neoconservador Centro de Política
Estratégica de Frank Gaffney, y fundador, junto con el general (r.) Thomas
McInerney de la Fuerza Aérea --otro
cliente de Benador-- del Comité de Política sobre Irán, el cual es otro grupo
neoconservador de fachada que: 1) promueve al Muyahidín Jalq, un grupo que está
en la lista de organizaciones terroristas internacionales del Departamento de
Estado (por asesinar a varios oficiales militares estadounidenses en Irán), y 2)
exige la intervención militar de los EU para imponer el ``cambio de régimen'' en
Teherán, con medidas tales como una campaña de bombardeo a gran escala de los
supuestos laboratorios secretos de armas nucleares de Irán y un bloqueo naval de
los EU en el estrecho de Ormuz.
Hace poco el general Vallely
escribió, junto con el general McInerney, el libro {Endgame--Blueprint for
Victory for
Winning the War on Terror} (La jugada final: Programa victorioso para ganar la
guerra contra el terrorismo), que toma prestada, en lo filosófico, la diatriba
original de él y Aquino en Guerra Mental.
Los `Guerreros Jedi'
El general Vallely, el coronel
Alexander y el teniente coronel Aquino no son más que tres figuras destacadas de
la comunidad de Operaciones Especiales que han impulsado la aplicación de
prácticas abiertamente satánicas y de la Nueva Era en la guerra, con programas
experimentales dirigidos a crear un ``guerrero Übermensch'' nietzscheano.
En la preparación de este artículo, {EIR}
entrevistó a varios altos oficiales militares y de inteligencia retirados,
quienes han identificado, por experiencia propia, a varios altos oficiales que
alimentaron estos esfuerzos y canalizaron una gran cantidad de dinero del
Pentágono a estos ``programasnegros'', poniendo a prueba las aplicaciones
militares detoda una serie de técnicas y tecnologías ``no letales''grotescas.
Algunos de estos programas
ultrasecretos financiados con el dinero de los contribuyentes en los últimos 25
años, revelan un grado significativo de la llana locura ``doblacucharas''.
Otros llevan directamente a las
puertas de los centros de detención militar de la bahía de Guantánamo y Abu
Ghraib, en donde han convertido a losprisioneros en conejillos de Indias para
experimentar con técnicas de tortura sacadas de la misma bolsa de trucos de la
Nueva Era.
El periodista de la revista {The New
Yorker,} Seymour Hersh, en un artículo del 24~n31 de enero de 2005 sobre ``Lasguerras
venideras'', opinó que los ``programas negros'' de las Fuerzas Especiales bien
pudieran estarse aventurandoahora al campo de la ``guerra de seudopandillas'',
en donde los métodos de contrainsurgencia se confunden con la insurgencia misma.
Citando un artículo del asesor de
contrainteligencia del Pentágono y analista de defensa de la Escuela de Posgrado
de la Marina, John Arquilla, publicado en el {San Francisco Chronicle} de
septiembre del 2003, Hersh sugiere que soltaron a unidades de las Fuerzas
Especiales de los EU para que crearan sus propias ``seudopandillas''
terroristas, a fin de infiltrar con mayor facilidad a grupos terroristas como al
Qáeda.
Arquilla escribió: ``Cuando los
bombardeos y las operaciones militares convencionales fracasaron en derrotar a
la insurgencia de los Mau~nmau en Kenia en los 1950, los británicos formaron
equipos con integrantes de la tribu amiga de los Kikuyu, quienes se hicieron
pasar por terroristas.
Estas `seudopandillas', como fueron
llamadas, pronto pusieron a los Mau~nmau a la defensiva, ya fuera ofreciendo su
amistad y luego emboscando a bandas de combatientes, o dirigiendo a los
bombarderos a los campamentos de los terroristas.
Lo que hace medio siglo funcionó en
Kenia, tiene una excelente posibilidad de minar la confianza y el reclutamiento
de las actuales redes terroristas. No debe ser tan difícil formar nuevas
seudopandillas''.
Para el colmo, Arquilla añadió: ``Si
un joven confundido del condado de Marin puede unirse a al Qáeda (en referenciaa
John Walker Lindh, el dizque talibán estadounidense--Ndr.), piensa lo que
podrían hacer agentes profesionales''.
La `pandilla de los
cuatro'
Cuatro de los nombres más citados
como patrocinadores de programas como ``Laboratorio Cabra'', ``Guerreros Jedi'',``Interrogatorio
a Fuego Vivo'', ``Grupo Especial Delta'' y ``Batallón Primera Tierra'' han
ocupado altos puestos demando en Operaciones Especiales y la inteligencia
militar: {{El general Albert Stubblebine III}} fue jefe de inteligencia del
Ejército de los EU en el Comando de Inteligencia y Seguridad (INSCOM) de 1981 a
1984, tiempo en el que emprendió una serie de proyectos secretos en el fuerte
Meade en Maryland, que involucraban la ``visión a distancia'' y otras prácticas
ocultistas.
El general Stubblebine fue, quizás,
el oficial del Ejército de mayor rango, y el más ruidoso, que promovió todo el
espectro de guerra de la Nueva Era.
El general Peter Schoomaker, actual
jefe del Estado Mayor del Ejército estadounidense, fue comandante general del
Comando Conjunto de Operaciones Especiales (1994~n96), comandante del Comando de
Operaciones Especiales del Ejército (1996~n97) y comandante en jefe del Comando
de Operaciones Especiales de los EU (1997~n2000).
Según un libro bien documentado que
denuncia la penetración de la Nueva Era en el sector militar de los EU, {The Men
Who Stare at Goats} (Loshombres que miran fijamente a las cabras--Ndr.),
por Jon Ronson (Simons & Schuster, Nueva York, 2004), el general Schoomaker creó
un centro de estudios patrocinado por la oficina del jefe del Estado Mayor del
Ejército, para ampliar la aplicación de todas estas operaciones ocultistas y
paranormales grotescas a todo el Ejército como su contribución a la guerra
global del presidente George W. Bush contra el terrorismo.
El general Wayne Downing
también fue comandante en jefe del Comando de Operaciones Especiales de los EU,
y antesdirigió todas las operaciones especiales durante la invasión de Panamá en
diciembre de 1989, cuando se usaron algunas de las técnicas de Guerra Mental
durante el sitio a la sede diplomática del Vaticano, donde se había refugiado el
general Noriega.
Tras los ataques del 11 de septiembre
de 2001, la Casa Blanca de Bush y Cheney nombró a Downing director nacional y
asesor auxiliar de Seguridad Nacional para el combate al terrorismo, cargo que
ocupó hasta junio de 2002.
Según fuentes militares, el general
Downing dejó la Casa Blanca por un conflicto que tuvo con el Estado Mayor
Conjunto sobre los planes para invadir a Iraq. Downing alegó que podía
derrocarse a Saddam Hussein con una intensa campaña de bombardeos de ``pavor y
conmoción'', seguida de una invasión con una fuerza de no más de 25.000
efectivos de las Fuerzas Especiales.
El Estado Mayor descartó el ``Plan
Downing'' como una ``locura absoluta'', según una alta fuente militar conocedora
del caso.
El general William ``Jerry'' Boykin
fue comandante general del Comando de Operaciones Especiales del Ejército de los
EU (aerotransportado) en el fuerte Bragg en Carolina del Norte, de 1998 a 2000.
Antes, comandó la unidad de élite antiterrorista Fuerza Delta de 1992 a 1995.
En esa capacidad, estuvo a cargo de
las unidades de Fuerzas Especiales enMogadiscio, Somalia, durante el famoso
incidente de ``lacaída del Black Hawk'' en 1993, en el que jefes militares
locales golpearon a varios soldados de las Fuerzas Especiales hasta morir, y los
arrastraron por las calles de la ciudad.
Aquí se pusieron a prueba en combate
algunos de los sistemas no letales del coronel John Alexander, entre ellos la
``espuma pegajosa'', y fallaron. De marzo de 2000 hasta junio de 2003 el general
Boykin dirigió el Centro de Guerra Especial John F. Kennedy del Ejército.
Luego lo nombraron subsecretario
auxiliar de Defensa a cargo de Inteligencia, puesto que ocupa en la actualidad.
Según el artículo de Hersh en {The New Yorker,} Boykin y su jefe inmediato, el
subsecretario de Defensa a cargo de Inteligencia Stephen Cambone, están
directamente a cargo de los escuadrones de búsqueda y aniquilamiento de
Operaciones Especiales que John Arquilla pidió en su artículo de las
seudopandillas.
Poco después de que lo nombraran
subsecretario auxiliar, el general Boykin fue objeto de atacques por los
comentarios que hizo --de uniforme-- en una iglesia cristiana fundamentalista,
donde tachó al islam de religión ``satánica'' y caracterizó la invasión
estadounidense de Iraq como una ``cruzada'' religiosa. También dijo que ``Dios
puso a George W. Bush'' en la presidencia, lo que provocó serios debates sobre
su cordura y una investigación de la Fiscalía General del Pentágono.
Todo comenzó con `El Batallón Primera Tierra'
Según el escritor Jon Ronson, en 1977
el teniente coronel Jim Channon, un veterano combatiente de la guerra de
Vietnam, le escribió una carta al teniente general Walter Kerwin, entonces
subjefe del Estado Mayor del Ejército de los
EU, proponiéndole emprender una misión de reconocimiento para desentrañar formas
de que la milicia estadounidense fuera más ``artera''. A Channon le asignaron
una misión flexible y un pequeño presupuesto del Pentágono, y se pasó los
siguientes dos años, según él mismo relata, explorando los resquicios del
movimiento de la Nueva Era en busca de aplicaciones militares.
En sus viajes, Channon visitó más de
150 instalaciones de la Nueva Era, que tenían nombres de la contracultura como:
Brisa, Instituto Integral Chuan, Día Primaveral, Centro de liberación e
Integración, Renacimiento Reikiano de Integración de la Postura, Feria de
Concientización de la Nueva Era, Mejor que Trotar, Ki Aikido, Centro de
Biorretroalimentación de Berkeley, Instituto Esalen, etc.
En particular, Channon pasó mucho
tiempo adiestrándose con Michael Murphy, uno de los fundadores de Esalen, que
era el principal centro de experimentación psicológica de la Nueva Era en el
oeste de los EU, probando una amplia gama de métodos de control mental que, en
muchos casos, involucraban el uso de drogas psicotrópicas.
El asesino genocida sectario Charles
Manson estuvo en Esalen el 5 de agosto de 1969, solo cuatro días antes de que
empezara su orgía asesina ``Helter Skelter'' (``A troche y moche'', en alusión a
la canción de los Beatles--Ndr.), por la que todavía purga una condena de cadena
perpetua en la cárcel. Psicólogos militares le habían seguido la pista a Manson
desde sus años en la prisión estatal; ellos estudiaban pautas de conducta de lo
que dieron en llamar el ``cinco por ciento patológicamente violento''.
En 1979 el teniente coronel Channon
presentó sus hallazgos al alto mando del Ejército en un documento, con todo y
diapositivas, llamado ``El Batallón Primera Tierra''.
Aunque el documento estaba adornado
con el vocabulario de la Nueva Era (``La Primera Tierra no está orientada a la
misión, está orientada al potencial.
Eso significa que debemos seguir
buscando por todas partes métodos de control nodestructivos''), Channon sí
propuso una serie de técnicas no letales que pronto adoptarían los militares,
entre ellas el uso de ruidos atonales como una forma de combate de guerra
psicológica, artes marciales orientales e instrucción espiritista, con amplios
experimentos psicoelectrónicos y otros para debilitar a las fuerzas enemigas.
El coronel Alexander, autor del
artículo ``El nuevo campo de batalla mental'' de {Military Review,} le mostró
algeneral Stubblebine, jefe del INSCOM, la presentación con diapositivas de
Channon sobre el Batallón Primera Tierra. En1981 Stubblebine estableció una
``unidad de espías psíquicos'' secreta en el fuerte Meade, para probar técnicas
tan dudosas como la visión a distancia.
Dos años después el general
Stubblebine viajó al fuerte Bragg para llevarle el programa de Channon y
Alexander a la dirigencia máxima de la comunidad de Operaciones Especiales.
Para entonces, Stubblebine estaba
convencido de que, aplicando las técnicas correctas de control de ``la mente
sobre de la materia'', podía atravesar paredes. Hasta el momento de escribir
estas líneas, no parece haberlo logrado todavía.
La sesión en el fuerte Bragg fue un
fracaso, como después le contaría a Ronson, y no se hizo nada porinstrumentar su
programa; o eso creyó Stubblebine.
En realidad, ya para 1978 el fuerte
Bragg era un semillero de experimentos de guerra mental. Entre los programas
realizados en los rincones apartados de la extendida base de operaciones
especiales, estaba el Laboratorio Cabra, donde un equipo de soldados de las
Fuerzas Especiales adiestrados al estilo de la Nueva Era pretendían hacer
estallar el corazón de las cabras que estaban en un corral adyacente usando el
poder de la concentración psíquica.
Los veterinarios que trabajaban en la
base estaban horrorizados de que los aviones de las Fuerzas Especiales
estuvieran trayendo cabras de Centroamérica sin pasar por la inspección normal
de aduana. Las cabras se usaban en el adiestramiento de los médicos de combate.
Les disparaban a las cabras, les
amputaban miembros y, en ocasiones, las ``desbalaban'' cortándoles la lengua o
la garganta. Entonceslas sometían a las pruebas de guerra psíquica del
Laboratorio Cabra.
Partiendo del programa de Channon, un
equipo experimental de Operaciones Especiales denominado ``Guerreros Jedi'' (por
la fiebre de la Guerra de las Galaxias) recibió adiestramiento en una amplia
variedad de artes marciales y técnicas de meditación orientales, en combinación
con programas de adiestramiento físico en extremo extenuantes.
Trajeron a ``expertos'' de fuera,
como el doctor Jim Hardt, para instruir a los ``Guerreros Jedi'' sobre cómo
intensificar sus habilidades telepáticas mentales con la meditación zen.
Siguiendo la receta del Batallón Primera Tierra de Channon, también trajeron a
Stuart Heller, un psicólogo de la Nueva Era que les enseñaba a ejecutivos
empresariales y funcionarios de la NASA cómo controlar la tensión, a fin de que
les impartiera una enseñanza similar a los comandos.
Heller conoció a Channon a través de
Marilyn Ferguson, la autora del libro {La Conspiración de Acuario} de 1980, que
pretendía vender una versión de la Nueva Era del concepto original de la
{Conspiración abierta} de H.G. Wells del control social colectivo y los cambios
de paradigmacultural.
No todos los instructores de los
``Guerreros Jedi'' eran psicólogos de la contracultura. A Michael Echanis, un
``boina verde'' que resultó gravemente herido en Vietnam, pero que después
desarrolló habilidades avanzadas en artes marciales, lo trajeron para adiestrar
a los ``Jedi'' en Hwa Rang Do, una técnica de combate especializada en la
``invisibilidad''.
Echanis era director de la sección de
artes marciales de la revista {Soldier of Fortune,} un reconocido foro de
contratación de ex soldados y aspirantes a mercenario que buscaban hacer
fortuna.
Echanis fue asesinado en Nicaragua en
1978, mientras trabajaba como mercenario para el régimen de Anastasio Somoza.
Para 1983, entre los programas negros
del fuerte Bragg y el del INSCOM, se había establecido ya una red bastante
amplia de militares ``doblacucharas'', al grado que surgió el Grupo Especial
Delta para efectuar reuniones trimestrales de hasta 300 ocultistas de la milicia
en el fuerte Leavenworth en Kansas.
El coronel Frank Burns creó la Red
Meta, uno de los primeros ``cuartos de chateo'' que aprovechaba el sistema de
redes informáticas de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de la
Defensa (DARPA), sistema que terminaría por convertirse en la internet.
El plan para crear una casta de ``supersoldados''
nietzscheanos empleó a algunos personajes bastante extravagantes, como el``doblacucharas''
israelí Uri Geller, un otrora mago de espectáculos, quien llegó a la comunidad
de inteligencia con el patrocinio original del doctor Andrija Puharich, un
doctor que había estado realizando trabajos de parasicología y telepatía para la
División de Guerra Psicológica del Ejército de los EU desde los 1950.
El doctor Puharich dirigía la
Fundación Mesa Redonda de Electrobiología, la cual experimentaba con la
las ondas cerebrales. Trabajó de cerca con Warren S. McCulloch, uno de los
fundadores del proyecto Cibernética, y
con el gurú de la contracultura de la inteligencia británica Aldous Huxley.
Wolfowitz pregona la
guerra no letal
Según el escritor Ronson, Uri Geller
le confió en una entrevista que le hizo en Londres en octubre de 2001, que el
Gobierno de los EU lo había ``vuelto a llamar'' después de los ataques del 11 de
septiembre. Parece que el Gobierno de Bush decidió que los ``espías psíquicos''
podrían desempeñar una función productiva en la caza de Osama bin Laden, y en
los esfuerzos por evitar una repetición de los atentados terroristas contra
Nueva York y Washington.
De hecho, el subsecretario de Defensa
Paul Wolfowitz era un simpatizante activo de algunas de las ideas de Alexander
yChannon cuando trabajaba en el Pentágono de George Herbert Walker Bush de
asesor político en jefe del entonces secretario de Defensa Dick Cheney. El 10 de
marzo de 1991 Wolfowitz le escribió a Cheney el memorando ``¿Necesitamos una
iniciativa de defensa no letal?'', en la que escribió: ``Una vanguardia
estadounidense en las tecnologías no letales aumentará nuestras alternativas y
reforzará nuestra posición en el mundo posterior a la Guerra Fría''.
Mientras que Wolfowitz al parecer no
hablaba de las prácticas más excéntricas que difundía el coronel Alexander,
éste, el gurú de la campaña a favor de los armamentos no letales, se retiró del
servicio activo en la época en que Wolfowitz escribió su memorando, y lo
nombraron director del Programa de Armas No letales del Laboratorio Nacional de
Los Álamos.
En 1990 el coronel Alexander también
publicó el libro {The Warrior's Edge} (El temple del guerrero), en el que
difundía una variedad de métodos no convencionales para fomentar ``la excelencia
humana y un óptimo desempeño'' de los soldados, basado en el curso de
Programación Neurolingüística que dio en 1983. Entre los estudiantes de ese
curso estaban el entonces senador y después vicepresidente Albert Gore, el
general Max Thurman y el general Stubblebine. Según cuenta, Alexander y Gore se
hicieron grandes amigos en 1983, y siguen siéndolo.
Alexander escribió que el objetivo de
{El temple del guerrero} era ``abrir la puerta a los extraordinarios potenciales
humanos propios de cada uno de nosotros. Para esto, nosotros, al igual que los
gobiernos del mundo, tenemos que ver con una mente abierta los métodos no
tradicionales de alterar la realidad.
Tenemos que elevar la conciencia
humana del poder potencial del sistema individual del cuerpo y la mente; el
poder de manipular la realidad. Tenemos que estar dispuestos a retomar el
control de nuestro pasado, nuestro presente y, en última instancia, nuestro
futuro''.
Uri Geller no fue el único ``guerrero
psíquico'' al que llamaron de nuevo a trabajar para el gobierno después del 11
de septiembre. Según Ronson, Jim Channon, el supersoldado original de la Nueva
Era del Batallón Primera Tierra, empezó a organizar una serie de reuniones a
principios de 2004 con el nuevo jefe del Estado Mayor del Ejército, el general
Pete Schoomaker.
Schoomaker fue comandante de las
Fuerzas Especiales en el fuerte Bragg cuando estaban en marcha los programas
``Laboratorio Cabra'' y ``Guerrero Jedi''. Ronson escribió: ``El rumor era que
el general Schoomaker pensaba sacar a Jim del retiro, para que creara o
contribuyera a crear un nuevo centro de estudios secreto diseñado para alentar
al Ejército a llevar sus mentes cada vez más lejos de la corriente de la opinión
principal''.
Ronson lo describe como una
reactivación del Grupo Especial Delta. Pronto recibió un correo electrónico de
Channon confirmando el rumor, y explicando que la idea del centro de estudios
había salido a colación ``porque Rumsfeld ha pedido abiertamente ahora presentar
iniciativas creativas en la guerra contra el terrorismo... mmh''. Channon
elaboró: ``El Ejército ha solicitado mis servicios para darle clases a los
mayores más selectos.
El mejor ejemplo pedagógico es el
Batallón Primera Tierra. Lo he hecho en presencia del general Pete Schoomaker...
Estoy en contacto con participantes que están o que hace poco estuvieron en
Afganistán e Iraq. He establecido planes para una estrategia de salida basados
en las ideas del Batallón Tierra.
Cada semana hablo con un miembro de
uno de los batallones de control de la tensión en Iraq, quien tiene el manual y
lo usa para informarles a sus compañeros de sus contribuciones potenciales al
servicio''.
Guantánamo y Abu Ghraib...
y Al Kaim
El Comité Internacional de la Cruz
Roja (CICR) ha publicado una serie de estudios y patrocinado varias convenciones
internacionales, para evaluar qué tan ``no letales'' son las tecnologías no
letales que publicitan Alexander, Channon y los de su ralea.
Según una presentación del CICR ante
el Parlamento Europeo en 1998, la simple definición de armas no letales es que
son armas con una tasa de mortalidad de menos de 25%. Dichas armas no letales
ahora de uso generalizado, como los láser, las armas de ultrabaja frecuencia, y
varias otras químicas, biológicas y de aturdimiento sónico, pueden causar daños
permanentes tales como ceguera, sordera y destrucción del sistema
gastrointestinal, lo cual, insiste el CICR, requiere un estudio serio, y un
nuevo conjunto de tratados y convenios internacionales.
Según Ronson y la columnista de {The
New Yorker} Jane Mayer, no cabe duda que muchas de las técnicas de tortura
empleadas en Guantánamo y Abu Ghraib, y en lugares no tan conocidos como Al Kaim,
cerca de la frontera de Iraq con Siria, están basadas en los sistemas no letales
de Channon y Alexander, pero en algunos casos con consecuencias letales.
Ronson confirmó que en ciertas
instalaciones en Al Kaim realizan ``interrogatorios'' de insurgentes iraquíes
capturados, luego de tocar de forma ininterrumpida por varios días la canción
{Te quiero yo} de Barney el dinosaurio.
Ronson está convencido de que la
música encubre frecuencias subliminales, sonidos de muy alta o muy baja
frecuencia que afectan el funcionamiento del cerebro, para quebrar la
resistencia de los prisioneros.
A los prisioneros los encierran en
contenedores de carga metálicos en pleno sol, con los ojos vendados y en
cuclillas, rodeados de alambre de púas y con la música (y los mensajes
subliminales) a todo lo que da.
En un artículo de {The New Yorker}
del 11~n18 de julio de 2005, Mayer reveló que llevaron a la bahía de Guantánamo
a psicólogos del programa Supervivencia, Evasión, Resistencia y Escape (SERE) de
las Fuerzas Especiales en la Escuela de Guerra Especial J.F.K. en el fuerte
Bragg, para supervisar las estrategias de interrogación.
Los psicólogos del SERE formaron un
núcleo de los Equipos de Consulta sobre la Ciencia del Conductismo (conocidos
como los ``Bizcochos''), los cuales aplicaron el ``método de inversión'' en las
técnicas usadas con los soldados de las Fuerzas Especiales, a fin de
adiestrarlos para sobrevivir a la tortura y los interrogatorios enemigos, como
parte del programa de guerra especial avanzada del fuerte Bragg.
En Otro intercambio por correo
electrónico con Ronson, Channon confirmó que muchas de las ideas que los
interrogadores de inteligencia del Ejército adoptaron en Guantánamo, Abu Ghraib
y Al Kaim salieron directamente de su estudio Batallón Primera Tierra.
La `encarnación viva' del
Batallón Primera Tierra
En cierto apartado de su
investigación sobre los doblacucharas bélicos, Ronson le preguntó a Stuart
Heller, el amigo de Channon y Marilyn Ferguson, si podía nombrar a un soldado
que fuera ``la encarnación viva'' del Batallón Primera Tierra. Heller contestó
sin pensarlo dos veces: ``Bert Rodríguez... Bert es uno de los tipos más
espirituales que jamás haya conocido''. Y añadió, ``No, espiritual no es la
palabra. Es enigmático. Es como una encarnación andante de la muerte.
Él puede detenerte a distancia. Puede
influir actos físicos tan sólo con su mente. Si capta tu atención, puede
detenerte sin tocarte''.
Como informó Ronson, ``en abril de
2001 Bert Rodríguez aceptó a un nuevo discípulo. Su nombre era Ziad Jarrah. Ziad
US 1, y dijo que había escuchado que Bert era bueno. Por qué Ziad eligió a Bert
de entre todos los instructores de artes marciales regados por las costas de
Florida, es un tema de especulación.
Quizás la reputación única de Bert
como ocultista lo precedía, o tal vez fueron sus conexiones militares. Además,
en una ocasión Bert adiestró al jefe de seguridad de un príncipe saudí. Tal vez
fue eso''.
Ziad Jarrah se presentó como un
empresario libanés que viajaba bastante y quería aprender a protegerse. ``Ziad
me caía muy bien'', le diría luego Rodríguez a Ronson. ``Era muy humilde, muy
tranquilo. Estaba en buena forma. Era muy diligente''.
Rodríguez le enseñó a Jarrah ``la
llave al cuello y el espíritu kamikaze. Necesitas un código por el cual morir,
un deseo de vencer o morir''. Rodríguez agregó: ``Ziad era como Luke Skywalker.
¿Recuerdas cuando Luke camina por el camino invisible? Tienes que creer que está
ahí. Y si crees que {está} ahí... Sí, Ziad lo creía. Era como Luke Skywalker''.
Rodríguez adiestró a Jarrah por seis
meses, y le dio copias de varios libros de combate con cuchillo que había
escrito. Jarrah los compartió con un amigo suyo, Marwan al~nShehhi, quien se
hospedó con él en el hotel Panther y en los departamentos Deerfield Beach en
Florida.
El 11 de septiembre de 2001 Ziad
Jarrah secuestró el vuelo 93 de United Airlines y se estrelló en un campo en
Pensilvania. Marwan al~nShehhi tomó control del vuelo 175 de United Airlines y
se estrelló contra una de las Torres Gemelas del Centro Mundial del Comercio en
Manhattan.
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