El más completo directorio en español

HOME| Titulares| Diarios| Radios| TV.| Buscadores| Economía| Mundo| Alternativos| Archivo| Mail

 

Latinoamérica

Argentina

Norteamérica

Europa

Medio Oriente

Irak

Asia

Africa

Medios

Internet

Autores

Especiales

Archivo

TITULARES
del Mundo

I Argentina I Brasil I
I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía I

EN VIVO

Radios del
Mundo


I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía
I Medio Oriente
I Internacionales I

MEDIOS
ALTERNATIVOS


I Periódicos
 
y Redes
I
I
Agencias
 de Noticias I
I
Publicaciones
 
y Sitios I
I
Prensa
 
de Izquieda I

BUSCADORES

del Mundo


I América del Norte I
I América Central I
I América del Sur I
I Europa I España I
I Africa I Asia I
I Medio Oriente I
I Oceanía I
I Temáticos I
I Internacionales

TELEVISION

      del Mundo


I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía
I Medio Oriente I

ECONOMIA
MUNDIAL


I América Latina I
I Africa I Asia I
I España I EE.UU. I
I Europa I
I
Oceanía I  
I Canadá
I Medio Oriente
Bolsas del Mundo I

MEDIOS

del Mundo


I Agencias
de Noticias I

I Diarios I 
I Revistas I
I Radios I
I Televisión I

 

Agregar 
a favoritos

Recomendar
 este sitio

 
 

SECCIONES

NORTEAMERICA  

Bajo "fuego cruzado" y cada vez más solo

En EEUU ya se habla de un "Katrinagate" contra Bush

Hillary Clinton, los demócratas, los republicanos moderados, y un amplio espectro del poder estadounidense van por la cabeza de Bush. A la andada de críticas se suma la creación de una "Comisión Katrina"en el Senado para investigar el desempeño del gobierno durante la tragedia, similar a la creada tras el 11-S. Medios y analistas ya comparan la situación con el Watergate que derrocó a Nixon.

(IAR-Noticias)  06-Sept-05     

Informe especial                                   

La catástrofe del Katrina lo dejó a Bush bajo fuego cruzado tras su deficiente desempeño en la prevención y ejecución de las medidas de salvataje durante la furia del huracán. Una lluvia de críticas provenientes hasta de su propio partido acorralan al presidente norteamericano, a punto tal, que algunos ya hablan (recordando el Watergate) de un "Katrinagate".

¿Dios salvó a Castro y condenó a Bush?, se preguntan azorados analistas de la derecha estadounidense que no entienden como la administración republicana no previó medidas preventivas, alarmas y operaciones de rescate para una región de "alta peligrosidad ciclónica".

Se refieren a que en el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Miami se cuenta con la más completa información sobre la formación de ciclones en las aguas del Atlántico o en el Golfo de México.

Aviones dotados de cámaras e instrumentos de alta tecnología pueden ingresar en el ojo de las tormentas para ofrecer una información fidedigna de su potencia y poder de destrucción.

Tanto Estados Unidos como todas las naciones de la cuenca del Caribe y Golfo de México utilizan esta información preciosa que permite adelantar los boletines de alarmas y tomar las medidas de precaución.

Como contrapartida, señalan que Cuba ha desarrollado un sistema de prevención, alarma y evacuación que ha evitado muchas tragedias, y que Fidel Castro exhibe como uno de sus mayores logros en desmedros de sus enemigos del Norte.

Disparen contra Bush

In Biloxi

Ni Bush ni los halcones contaban con la "astucia" del huracán Katrina que en cuestión de horas los puso frente a una situación inédita y sin "respuesta administrativa" para enfrentar las consecuencias catastróficas de la tragedia, cuya magnitud en lo económico y social todavía no se puede prever con exactitud.

Los expertos -dentro y fuera de EEUU- hablan incluso de una profunda "crisis energética" con las reservas petroleras del Imperio norteamericano en rojo, y arrastrando consigo a todas las economías interdependientes del planeta.

El eje de los ataques contra Bush descansa en el argumento de que la destrucción causada por Katrina fue evitable y predecible, y hasta fue pronosticada por algunos especialistas.

En opinión de los medios norteamericanos fue un grave error el alojamiento en el estadio Superdome de Nueva Orleans de la gente que no pudo huir. Un enorme puente aéreo debería de haberse previsto ante un huracán de fuerza 5, el de mayor destrucción, coinciden muchos expertos.

Para algunos críticos, Bush negó la existencia de los problemas en la ayuda por el huracán esta semana. Esperó hasta el viernes para reconocer que "los resultados no son aceptables", e incluso en ese momento, Bush matizó sus declaraciones.

"Aun antes del huracán Katrina, los gobernantes comenzaban a preguntarse si las unidades de la Guardia Nacional estarían disponibles para emergencias domésticas. Esa preocupación está hoy amplificada por escenas de saqueo y desorden", señaló este jueves el diario The New York Times, junto con The Washington Post, las dos columnas mas influyentes de las legiones mediáticas "anti-Bush".

Otros medios señalan que los republicanos están preocupados de que Bush parezca fuera de la realidad al defender la caótica y descoordinada respuesta dada a la tragedia.

Uno de los pocos que defienden al gobierno de Bush en el New York Times, David Brooks, también mostró su enojo.

Brooks y otros columnistas están llamando a este desastre natural como el "anti-11 de septiembre".

"La primera regla de una sociedad -cuando hay una crisis se protege a los vuulnerables- fue pisoteada", escribió el articulista del Times el pasado domingo.

"Dejar a los pobres en Nueva Orleans fue el equivalente moral a dejar a los heridos en el campo de batalla", agregó.

"Es imposible defender el que algo así pase en Estados Unidos",
sentenció el ex líder de la Cámara de Representantes, Newt Gingrich, miembro calificado del Partido Republicano al que pertenece Bush.

"Nadie puede estar contento con el tipo de respuesta que hemos visto en Nueva Orleáns", secundó el gobernador republicano de Massachusetts, Mitt Romney.

Catástrofe pronosticada

 

 

 

 

 

 


 

 

La guerra con munición pesada desatada contra la Casa Blanca se complementa con la afirmación de que los elevados costos de la guerra de Irak, combinados con las exenciones de impuestos al sector más rico de la población, y la fijación con la "seguridad interna", redujo la  cantidad de fondos destinados a impedir desastres naturales como el que produjo Katrina.

Dentro de los riesgos de esta reducción de fondos se encontraban los proyectos para el control de inundaciones de la destruida ciudad de Nueva Orleans, cuyo posible impacto negativo fue adelantado por una seria de informes publicados por The Times-Picayune, entre 2004 y 2005.

"Nadie podía decir que no se veía venir", señaló en su publicación electrónica el propio The Times-Picayune, cuyas imprentas permanece bajo las aguas que aún cubren la ciudad de Nueva Orleans.

A esto se suma, a modo de artillería pesada contra Bush, la reducción de las operaciones de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) dispuesto por el gobierno.

El organismo oficial había ganado prestigio en los años 90 por su rendimiento operativo en la reducción de efectos de catástrofes naturales.

El diario The New York Times, cabeza de la campaña "anti-Bush" en EEUU, señala que con  anterioridad al 11 de setiembre de 2001, la Oficina Federal de Gestión de Emergencias (OFGE) enumeró las tres catástrofes más probables que enfrentaban los Estados Unidos: un ataque terrorista en Nueva York, un terremoto importante en San Francisco y un huracán en Nueva Orleans.

En diciembre de ese año fue publicado en "The Houston Chronicle" que el huracán en Nueva Orleans sería el más mortal", en tanto el diario describía una potencial catástrofe muy similar a la que se está registrando ahora.

Entonces ¿por qué razón Nueva Orleans y el país no estaban preparados?, se pregunta The New York Times.

Primera pregunta: ¿por qué tardaron tanto en llegar la ayuda y la seguridad? El huracán Katrina comenzó hace cinco días pero ya el viernes de la semana pasada estaba claro que podía causar enormes daños en la costa del golfo de México, señala el Times.

Sin embargo, la respuesta que podría esperarse de un país avanzado nunca llegó. Miles de norteamericanos están muertos o agonizando, no porque se negaran a evacuar sino porque eran demasiado pobres o estaban demasiado enfermos como para salir sin ayuda —la que de todas formas no llegó nunca—. Muchos de ellos aún la esperan, agrega el diario neoyorquino.

Para la derecha norteamericana que critica a Bush y a los halcones por su "imprevisión",  la primera pregunta que plantea la catástrofe es la falta de preparación ciudadana y la irresponsabilidad de algunos gobernadores.

Demócratas al ataque

Tras su tardía reacción ante la catástrofe, George W. Bush  comenzó a ser blanco de  fuertes críticas de los demócratas y de sus propios aliados republicanos por la lentitud en el envío de ayuda a las zonas afectadas por la catástrofe.

Incluso el jefe de la mayoría republicana, Bill Frist, aliado del presidente Bush y considerado también como un potencial candidato a la Casa Blanca 2008, propuso una reunión del Congreso para estudiar la reacción del gobierno luego de Katrina.

Por su parte, la senadora demócrata Hillary Clinton -en un claro aprovechamiento electoral- urgió al presidente Bush a nombrar una "Comisión Katrina" similar que la creada luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

El lento ritmo de los esfuerzos de asistencia a los damnificados "parece confirmar que nuestra habilidad para responder a desastres catastróficos todavía no es adecuada", señaló la ex primera dama en una carta al presidente.

"Hay crecientes evidencias de que nuestra nación no estaba preparada" para enfrentar la emergencia", dijo la senadora en campaña.

A tres años de la elección presidencial, en noviembre de 2008, los demócratas ya están aprovechando los errores de la administración Bush para intentar retomar el control del Congreso, en las elecciones legislativas en noviembre de 2006.

Otros personajes como el alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin (lanzado a la carrera electoral), y varias publicaciones en EEUU  y en el exterior acusaron abiertamente al gobierno de Bush de no haber previsto respuestas suficientementes antes la gravedad de la situación.

El "Katrinagate" en marcha

Un sondeo de The Washington Post (Junto con The New York Times cabezas editoriales de la campaña "anti-Bush") y la cadena televisiva ABC, publicado el domingo, muestra a un país dividido en cuanto a la gestión de esta crisis, con 47% de personas insatisfechas y 46% a favor.

El 51% de las personas interrogadas estimaron que la reacción de las autoridades federales fue insuficiente o mala, mientras que el 48% entendió que fue excelente o buena.

Dos tercios de los encuestados consideraron que Washington podría haber estado mejor preparado.

Katrina, encima, llegó en mal momento para Bush, cuya  medición de popularidad se encontraba en los niveles más bajos de toda su gestión, con una oposición creciente a su política en Irak y pedidos de retiro de las tropas en el Congreso.

Mientras Bush y su estado mayor corren a visitar de nuevo las zonas afectadas por el huracán Katrina, se hace cada vez más evidente que se enfrenta a uno de los más grandes retos políticos desde la caída de Richard Nixon en 1970.

Muchos medios y periodistas, de conocida filiación "Anti-Bush" ya hablan de un "Katrinagate" en marcha contra el actual presidente norteamericano, similar al "Watergate" que derrocó a Nixon de la presidencia de EEUU..


El miércoles se prevé una primera audiencia en el Senado, para formar una comisión de investigación ("Comisión Katrina") sobre el desempeño del gobierno antes y después del huracán que devastó el sudeste estadounidense, que recuerda la que se formó tras los atentados del 11-S en Washington y Nueva York.

El ex presidente demócrata Bill Clinton (también en campaña de imagen) agregó que propondrá un proyecto de ley para separar la Agencia Federal de Control de Emergencias (FEMA) del Departamento de Seguridad Interior y convertirla en órgano de nivel ministerial.

Clinton, dio un respaldo tácito a la iniciativa de formación de una comisión por parte de su esposa, Hillary Clinton, pero destacó que cualquier investigación sobre las circunstancias bajo las cuales ocurrió el desastre debe ser realizada luego que se logre resolver las necesidades inmediatas de las víctimas.

Clinton se unió a su predecesor George Bush (padre) para liderar la campaña de recolección de fondos, reiterando su alianza durante el desastre por el tsunami en Asia a comienzos de año, cuando reunieron mil millones de dólares.

"Creo que debería haber un análisis de lo que ocurrió y tengo fuertes opiniones sobre cómo creo que debería ser organizado y operado el FEMA", dijo Clinton a periodistas tras el lanzamiento en Houston, Texas (sur).

"Pero el momento para hacer eso, en mi opinión, es luego que pase un tiempo. Ahora todavía estamos encontrando cadáveres, y podría haber algunas personas vivas", añadió el ex presidente.
 

 VOLVER A HOME

comentar esta nota

© Copyright 2003  iarnoticias.com | Derechos reservados | Director Rodrigo Guevara

 

Se autoriza el libre uso, impresión y distribución de toda la información editada, siempre y cuando no sea utilizada para fines comerciales y sea citada la fuente.

Resolución óptima: 800 x 600

contactos@iarnoticias.com