El más completo directorio en español

HOME| Titulares| Diarios| Radios| TV.| Buscadores| Economía| Mundo| Alternativos| Archivo| Mail

 

Latinoamérica

Argentina

Norteamérica

Europa

Medio Oriente

Irak

Asia

Africa

Medios

Internet

Autores

Especiales

Archivo

TITULARES
del Mundo

I Argentina I Brasil I
I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía I

EN VIVO

Radios del
Mundo


I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía
I Medio Oriente
I Internacionales I

MEDIOS
ALTERNATIVOS


I Periódicos
 
y Redes
I
I
Agencias
 de Noticias I
I
Publicaciones
 
y Sitios I
I
Prensa
 
de Izquieda I

BUSCADORES

del Mundo


I América del Norte I
I América Central I
I América del Sur I
I Europa I España I
I Africa I Asia I
I Medio Oriente I
I Oceanía I
I Temáticos I
I Internacionales

TELEVISION

      del Mundo


I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía
I Medio Oriente I

ECONOMIA
MUNDIAL


I América Latina I
I Africa I Asia I
I España I EE.UU. I
I Europa I
I
Oceanía I  
I Canadá
I Medio Oriente
Bolsas del Mundo I

MEDIOS

del Mundo


I Agencias
de Noticias I

I Diarios I 
I Revistas I
I Radios I
I Televisión I

 

Agregar 
a favoritos

Recomendar
 este sitio

 
 

SECCIONES

NORTEAMERICA  

Con Bush en crisis y en su peor momento

La CIA recupera su capacidad de "espía mayor" del Imperio

Mantiene bajo su control las actividades de espionaje que realizan el FBI y el Departamento de Defensa, de acuerdo a la operatoria contenida en la "Ley Patriota" que les confiere facultades especiales para perseguir y espiar a sospechados de actividades "terroristas".

(IAR-Noticias) 14-Oct-05  

Informe especial

George W Bush y  Porter Gross, actual director de la CIA.

Según trascendió el jueves en medios estadounidenses la Central de Inteligencia estadounidense, CIA, encabezará una nueva instancia de la llamada "comunidad de inteligencia" del Imperio: el Servicio Clandestino Nacional (SCN).

De esta manera la agencia, cuyo poder se vio recortado con la creación de la Dirección Nacional de Inteligencia conducida por John Negroponte,  logra mantener bajo su control las actividades de espionaje que realizan el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y el Departamento de Defensa, de acuerdo a la operatoria contenida en la "Ley Patriota" que les confiere facultades especiales para perseguir y espiar a sospechados de actividades "terroristas".

El SCN operará independiente de la agencia, pero reportará a su director, Porter Goss, en una maniobra -según los analistas- que sitúa a la CIA como cabeza de la "guerra contraterrorista", tanto en EEUU como en el resto del mundo.

El SCN coordinará el trabajo de las diferentes instancias de inteligencia que buscan información en el mundo entero, pero principalmente las que usan espías humanos en vez de sistemas de satélites u otros medios tecnológicos.

La devolución de las antiguas atribuciones de la Agencia llegan en una etapa en la que la administración republicana atraviesa por su peor momento desde que Bush asumiera la presidencia.

Los últimos sondeos revelan que sólo un 39% de los norteamericanos apoya la ocupación militar de Irak, cifra que contrasta notablemente con el 64% de adhesiones que tenía el "presidente de la guerra" antes del desastre del Huracán Katrina, a partir del cual la opinión pública estadounidense se direccionó en su contra.

Con las nuevas facultades, el director de la CIA, Porter Goss, un funcionario del círculo íntimo de Bush y los halcones, será además Gerente Nacional de Humint, la instancia que ejecuta y controla las operaciones encubiertas.

Humint es el término que se usa en el argot de los "espías" para hablar de los agentes de inteligencia que actúan en las diferentes áreas de infiltración y espionaje que la inteligencia norteamericana establece como objetivos.

En tiempos de la Guerra Fría, la CIA coordinaba las operaciones encubiertas contra la desaparecida Unión Soviética, pero tras los atentados del 11 de septiembre su accionar se orientó a la "guerra contra el terrorismo" de acuerdo a los decálogos de la "guerra preventiva" contenidos en la nueva doctrina de "seguridad nacional" impulsada por los halcones.

Tras el escándalo de las pruebas "fabricadas" sobre la falsa existencia de las ADM de Saddam Hussein (que sirviera de justificativo para invadir Irak) su director de entonces, George Tenet, debió renunciar y la Agencia fue cuestionada y entró en retroceso por el peso de las denuncias en su contra acumuladas en el Congreso.

George Tenet dejó la jefatura de la CIA en julio de 2004, en pleno escándalo por los resultados de la comisión del 11-S que imputaba a la CIA "irregularidades" en el manejo de información sobre Irak y los atentados a las Torres Gemelas de Nueva York.

Después de que ex altos funcionarios de la CIA vinculados a la campaña de Kerry resolvieran revelar las mentiras sobre las ADM de Saddam, Bush y los halcones tomaron la decisión de relevar a Tenet y terminar con la estructura que le respondía en la Agencia. 

Por presión del Comité de Inteligencia del Senado de EEUU se creó una comisión parlamentaria encargada de investigar el proceso tras los atentados del 11-S, quien recomendó una reestructuración de los servicios de inteligencia recortando facultades a la CIA.

La nueva legislación, basada en las recomendaciones de la Comisión del 11-S, creaba un nuevo cargo de director de inteligencia nacional, con amplios poderes sobre el resto de las agencias de inteligencia, incluida la CIA, y con control sobre los gastos de inteligencia.

Esa situación afectaba el poder de Rumsfeld y de los halcones del  Pentágono, quienes controlan el 80% de los 40.000 millones de dólares anuales dedicados a inteligencia en EEUU.

Después de una intensa presión de la Casa Blanca y del Pentágono, el Congreso aprobó finalmente un proyecto que redujo el poder del nuevo director, aduciendo facultades del Secretario de Defensa para mantener sus  "responsabilidades estatutarias". Esto es, mantuvo vigente el control del 80% del presupuesto al Pentágono.

Finalmente se creó la Dirección Nacional de Inteligencia que fue ocupada por el ex super-embajador en Irak, John Negroponte (foto), un funcionario señalado como responsable de matanzas y torturas en su paso por Centroamérica, que goza de la íntima confianza de Bush y su clan.

"Confío que con la creación del SCN el gobierno estadounidense tendrá una capacidad de inteligencia humana más cohesiva y realmente nacional", dijo Negroponte en un comunicado anunciando la decisión de devolverle a la CIA su antiguo protagonismo.

"Es un paso positivo para crear una comunidad de inteligencia más unida, coordinada y efectiva", remarcó el jefe nacional de los espías.

Con la decadencia de la Agencia, en enero último,se reveló que una red de inteligencia del Pentágono (SSB) había sido organizada en forma clandestina para sustituir a la CIA en las operaciones encubiertas en el exterior.

Su jefe designado renunció luego de que el Congreso estadounidense iniciara una investigación, y  el caso reavivó la polémica en torno al control de los servicios de inteligencia en EEUU.

Según The Washington Post el jefe del servicio de espionaje del Pentágono Rama de Apoyo Estratégico (SSB), renunció luego de hacerse público que esa dependencia invadió un tradicional terreno operacional de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

La administración de los halcones, abrumada por las denuncias y acusaciones en el Congreso estadounidense,  esperó el segundo mandato de Bush, para poner en marcha su proyecto de reemplazar a la CIA por comandos y agentes secretos militares en las operaciones encubiertas en el exterior.

De esta manera, y mediante decretos presidenciales que pasaban sobre disposiciones del Congreso, grupos secretos de comandos y unidades de fuerzas especiales comenzaron a realizar operaciones encubiertas contra objetivos sospechados de terroristas en no menos de diez naciones en el Oriente Medio y Asia del Sur, marginando de esas misiones a la División de Operaciones Paramilitares de la CIA.

Fuentes en Washington señalaron como jefes políticos de la operación de subordinación de la CIA y de la inteligencia civil al Pentágono, al Vicepresidente Dick Cheney y al secretario de Defensa Donald Rumnsfeld, jefes del grupo neoconservador, quienes hicieron lobby para que Bush firmara una serie de resoluciones y decretos presidenciales que habilitan la participación de comandos militares en operaciones encubiertas.

Con la nuevas reglas, Rumsfeld y el general Stephen Cambone, Subsecretario de Defensa para Inteligencia, podrían enviar desde el Pentágono a los llamados " equipos de acción " en aquellos países señalados como "terroristas", o como "protectores de terroristas", caso de Irán y de Siria,  incluidos en la lista de países que Condoleezza Rice, la flamante secretaria de Estado norteamericano, calificó como "tiranías" defensoras del terrorismo, en la cual también incluyó a Cuba, Bielorrusia, Irán, Myanmar (ex Birmania), Corea del Norte y Zimbabwe.

Con la creación del SCN la CIA recupera su antiguo rol de baluarte del espionaje imperialista estadounidense desplegado por el mundo.

 

 VOLVER A HOME

comentar esta nota

© Copyright 2003  iarnoticias.com | Derechos reservados | Director Rodrigo Guevara

 

Se autoriza el libre uso, impresión y distribución de toda la información editada, siempre y cuando no sea utilizada para fines comerciales y sea citada la fuente.

contactos@iarnoticias.com