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Econoticias
Bolivia
26-En-06
Informe
especial
En
medio de escándalos y
una dura lucha por el control del poder coercitivo del Estado, el presidente
Evo Morales jubiló a 28 generales y posesionó esta mañana a un nuevo Alto Mando
Militar y al Comandante de la Policía.
Las nuevas autoridades militares son el general de División Wilfredo Vargas
Valdez, comandante en Jefe de Fuerzas Armadas; el general de Brigada Aérea
Carlos Antelo Lenz, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, el general
de Brigada Freddy Bersatti Tudela, comandante General del Ejército, el
general de Brigada Aérea Luis Trigo Antelo, comandante General de la
Fuerza Aérea Boliviana, y el contralmirante José Alba, comandante General
de la Fuerza Naval.
El nuevo comandante de la Policía
Nacional es el general Isaac Pimentel.
La posesión se realizó en Palacio, donde algunos militares de alta graduación y
sus familiares fueron sacados a empellones, tras protagonizar incidentes menores
cuestionando la decisión de Morales de eliminar de la carrera militar a 28
generales, que pasan a la reserva activa, y elegir como jefes a otros.
Los afectados acusaron a Morales de violentar las normas internas de las Fuerzas
Armadas, pero desde Palacio se deslizó la versión de que éstos habían sido
pasados al retiro por estar vinculados con la entrega de misiles a
Estados Unidos y con las masacres y represión durante el gobierno del ex
presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, en febrero y octubre del 2003.
Los acusados replicaron, sin embargo,
que el nuevo mando elegido por Morales estaba conformado por generales que
participaron de estas dos acciones.
En esta lucha por el control de las Fuerzas Armadas, la designación del nuevo
ministro de Defensa, Walker San Miguel Rodríguez, contribuyó a generar una mayor
desazón, ya que esta autoridad que tiene la misión institucional de dirigir y
controlar a los uniformados fue cuestionada por sectores sociales y
parlamentarios.
Algunos sectores del oficialista
Movimiento al Socialismo (MAS) acusaron a San Miguel de ser militante del
Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), partido del ex presidente Sánchez
de Lozada y un fiel defensor del neoliberalismo y de la entrega de las
empresas públicas a las transnacionales.
Según el diputado del MAS, Iván Canelas, el nuevo ministro sería un "movimientista
arrepentido". La designación de San Miguel se produce a los pocos días que el
MNR viabilizara, con el voto de su único parlamentario, la elección del masista
Santos Ramírez en la presidencia de la Cámara de Senadores, por lo que algunos
sindicalistas como Roberto de La Cruz interpretaran que hubo una tácita y
coyuntural alianza entre los partidarios de Sánchez de Lozada, actualmente
refugiado en Estados Unidos, y la nueva administración gubernamental. El
gobierno negó la acusación.
Sin embargo, las organizaciones sociales y familiares de las víctimas de Sánchez
de Lozada advirtieron que con San Miguel en el gobierno podría haber un mayor
encubrimiento e impunidad para los militares que dispararon contra el pueblo en
las masacres de febrero y octubre del 2003.
Sobre Walker San Miguel Rodríguez pesan otros cuestionamientos por su
vinculación con la política de destrucción y saqueo de la ex línea área bandera
de Bolivia.
Este abogado es director secretario
del directorio del Lloyd Aéreo Boliviano, controlado ilegal, aviesa y
fraudulentamente por el empresario cochabambino, Ernesto Asbún. Se cuestiona que
San Miguel avaló y dejó sin sanción el irregular accionar de Asbún para tomar el
control de la ex línea aérea estatal que estaba en manos del brasileño Wagner
Canedho de la VASP.
Según la documentación remitida por el Parlamento Nacional, la administración
brasileña, tras saquear y llevar a la bancarrota a la línea bandera, entregó a
precio simbólico sus acciones a Asbún para evitar que la justicia boliviana se
las confisque, en un acto irregular y oscuro.
Actualmente la Asociación de Pilotos
del LAB ha pedido que el Estado intervenga la empresa para detectar las
irregularidades y delitos que fueron pasadas por alto por San Miguel.
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