El asesinato de Bhutto en Pakistán puso nuevamente al mundo ante los
grandes dilemas estratégicos que se perfilaron a través del 2007: Los
frentes de conflictos geopolíticos y militares que se proyectan como
disparadores a corto plazo de una crisis global del sistema capitalista
con el petróleo y la crisis financiera como detonantes centrales.
"Conmoción"
mundial
Estados Unidos, Rusia, Francia, Gran
Bretaña, India y España, entre otros países, condenaron el jueves el atentado
"odioso" y "abominable" que costó la vida a la ex primera ministra paquistaní,
Benazir Bhutto, y expresaron sus deseos de que no afecte la estabilidad de
Pakistán.
Tras el asesinato de Bhutto, los
líderes mundiales manifestaron "consternación" y temor por el rumbo que tomará
Pakistán, un gigante islámico con poder nuclear, que ha ingresado en un
estado generalizado de violencia tras el atentado.
George W. Bush, condenó el
atentado como un "acto cobarde" y urgió a los paquistaníes a seguir adelante con
las previstas elecciones nacionales. El máximo diplomático ruso para asuntos
asiáticos dijo que el asesinato de Bhutto "desencadenará una ola de
terrorismo".
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, calificó al atentado de "odioso".
"Francia, al igual que la Unión Europea, está particularmente comprometida
con la estabilidad y la democracia en Pakistán", dijo en una carta al
presidente paquistaní, Pervez Musharraf.
Jose Manuel Barroso, presidente de la Comisión Europea, dijo que había sido
"un ataque contra la democracia y contra Pakistán".
Una fuente del Vaticano expresó que el Papa Benedicto había sido informado, y
añadió: "Es difícil ver ningún atisbo de esperanza, paz, reconciliación en
este país".
El primer ministro británico, Gordon Brown, afirmó que Bhuto había arriesgado todo
para intentar llevar la democracia a su país, antigua ex colonia británica.
"No se debe permitir a los terroristas matar la democracia en Pakistán", dijo.
El secretario general de la ONU, Ban
Ki-moon, se declaró "impactado y escandalizado" por este "crimen atroz"
mientras que el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso,
condenó este "ataque contra la democracia y contra Pakistán".
Rusia "condenó firmemente" el asesinato, según la diplomacia rusa citada
por agencias de prensa locales y el ministerio chino de Relaciones Exteriores
dijo a la agencia Xinhua que China estaba "conmovida por el asesinato de la
líder de la oposición" paquistaní, y condenó "enérgicamente el atentado
terrorista".
India, gran vecino y rival de Pakistán, calificó el asesinato de Bhutto de "acto
abominable".
"Estamos conmocionados y horrorizados por su muerte", indicó a los periodistas
el ministro de Relaciones Exteriores indio, Pranab Mukehrjee.
El presidente afgano, Hamid Karzai, que justo el miércoles se reunió con
Musharraf en Islamabad, y se había reunido con Bhutto horas antes de su
asesinato, condenó "en los términos más duros posibles" ese acto de "inmensa
brutalidad".
La canciller alemana, Angela Merkel,
dijo estar "emocionada y horrorizada por la noticia", según el portavoz
adjunto del gobierno alemán Thomas Steg.
El presidente del consejo italiano, Romano Prodi, condenó "con indignación (...)
el fanatismo" que costó la vida a Bhutto, y llamó a "no interrumpir el difícil
camino hacia la paz".
El Vaticano calificó el atentado como "trágico y terrible", según su
portavoz, Frederico Lombardi.
Por su parte, los Emiratos Árabes Unidos, donde vivió Bhutto un tiempo en el
exilio, condenaron el ataque.
Suecia, República Checa, Finlandia, Dinamarca, Polonia, Japón, Israel, Turquía y
Túnez así como la Liga Árabe, también condenaron el atentado que costó la vida a
la ex primera ministra paquistaní y a otras 20 personas.
Miedo y caída en Wall Street
Wall
Street reaccionó el jueves con una caída ante el asesinato de la
dirigente opositora paquistaní Benazir Bhutto y el informe del Departamento de
Comercio sobre bienes perdurables, el cual incrementó las preocupaciones en
torno a la economía estadounidense.
El promedio industrial Dow Jones cerró extraoficialmente con una baja de
192,08 puntos, o un 1,42 por ciento, a 13.359,61 unidades. El índice
Standard & Poor's 500 bajó 21,39 puntos, o un 1,43 por ciento, a 1.476,27
unidades.
El índice tecnológico compuesto Nasdaq perdió 47,62 puntos, o un 1,75 por
ciento, a 2.676,79 unidades.
Los principales indicadores perdieron más del 1% y el indice industrial Dow
Jones cayó más de 190 puntos.
Según los analistas, el asesinato de Bhutto hace surgir la posibilidad de un
aumento de la tensión política internacional, la cual siempre genera pánico
en los "inversionistas" y reactiva la paranoia a la crisis generalizada que se
proyecta en la economía estadounidense.
Los precios del crudo se elevaron luego de darse a conocer las noticias, y esa
preocupante tendencia inflacionaria puso más nerviosos a los
inversionistas y operadores en Wall Street.
El petróleo rumbo a los US$100
El barril de petróleo volvió a
dispararse el jueves y quedó nuevamente en la puerta de los temibles US$100
por las tensiones geopolíticas generadas tras la muerte de la líder opositora
paquistaní Benazir Bhutto.
El crudo estadounidense cerró con un avance de 65 centavos, a 96,62 dólares el
barril tras subir durante la sesión hasta 97,79 dólares, su nivel más
alto desde que alcanzó 99,11 dólares el 26 de noviembre.
"Pakistán es un país crucial en la
región y las perspectivas de incertidumbre política están generando un poco de
nerviosismo (que se está reflejando) en el avance de los precios del oro, de los
bonos y del petróleo", dijo a Reuters Audrey Childe-Freeman, economista del
banco CIBC en Londres.
El crudo Brent de Londres terminó con un alza de 84 centavos, a 94,78 dólares el
barril.
Las existencias estadounidenses de
crudo cayeron la semana pasada a su menor nivel desde enero del 2005, de
acuerdo a los datos divulgados por la Administración de Información de Energía
(EIA por su sigla en inglés).
Los inventarios de petróleo se redujeron en 3,3 millones de barriles, por encima
del declive de 1 millón anticipado por los analistas encuestados por Reuters.
Los suministros de los destilados, que incluyen al combustible para calefacción,
disminuyeron en 2,8 millones de barriles, también por encima de la merma de
800.000 barriles prevista por los analistas.
"Los números parecen alcistas ya que las existencias de crudo cayeron alrededor
de 2 millones de barriles más de lo esperado", dijo Jim Ritterbusch, presidente
de Ritterbusch & Associates.
Bush llama a combatir al
"terrorismo"
En una declaración desde su rancho de
Crawford (Texas),George W Bush señaló que "EEUU está al lado de los
paquistaníes en su lucha contra las fuerzas del terror y el extremismo. Les
instamos a que honren la memoria de Benazir continuando con el proceso
democrático por el que ella valientemente dio su vida".
"Los Estados Unidos condenan
firmemente este acto cobarde llevado a cabo por extremistas homicidas que
intentan socavar la democracia de Pakistán. Quienes han cometido el crimen deben
ser llevados ante la justicia", afirmó el presidente estadounidense.
Poco antes de este comunicado del presidente, un portavoz de la Casa Blanca
aseguraba que "el ataque muestra que aún hay quienes en Pakistán tratan de
socavar la reconciliación y el desarrollo democrático en Pakistán".
Desde Washington también se sucedieron las llamadas telefónicas. Bush habló con
su homólogo paquistaní, el presidente Pervez Musharraf, sin que se haya revelado
el contenido de la conversación, mientras la secretaria de Estado, Condoleezza
Rice, hizo lo mismo con el sucesor de Bhutto en el Partido del Pueblo Paquistaní,
Amin Fahim, para reiterar su apoyo.
Por su parte, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó, tras una reunión de
urgencia, una declaración en la que condena "en los términos más firmes" el
ataque terrorista.
Los quince miembros del Consejo,
junto al secretario general Ban Ki-moon, subrayan "la necesidad de llevar
ante la justicia a los responsables y a los organizadores (del ataque),
así como a quienes lo han financiado y apoyado", para lo que pide la
colaboración de todos los países.
Musharraf llama a "unirse"
contra el "terrorismo"
El presidente paquistaní, Pervez
Musharraf, calificó el jueves de "gran tragedia para la nación" el
asesinato de la ex primera ministra Benazir Bhutto e hizo un llamamiento a los
paquistaníes para unirse ante la "amenaza" que supone el terrorismo para el país
y "eliminar" a los terroristas.
En un breve discurso a la nación televisado, Musharraf subrayó que "esta es una
gran tragedia para la nación que no puede explicarse con palabras". "Esta
brutalidad es obra de aquellos terroristas con los que estamos luchando",
señaló, recordando que "siempre he dicho que Pakistán tiene a su mayor
amenaza en estos terroristas".
"Hoy, con este trágico incidente, expreso la resolución, y también quiero que la
nación se una y coopere, de que no nos quedaremos sentados a menos que los
terroristas sean eliminados", prometió, advirtiendo que "la supervivencia
y el progreso del país están unidos a ello ya que los terroristas son el
principal obstáculo en el camino de nuestro progreso".
La oposición boicoteará las
elecciones
El ex primer ministro paquistaní
Nawaz Sharif anunció esta noche que su partido, la Liga Musulmana de Pakistán-N
(oposición), boicoteará las elecciones parlamentarias del próximo 8 de enero,
tras el asesinato de la también ex primera ministra Benazir Bhutto.
Sharif no puede presentarse ya que
tiene causas pendientes por corrupción.
Por otra parte, pidió al presidente, Pervez Musharraf, que abandone
inmediatamente el cargo.
"Pido a Musharraf que abandone el
cargo inmediatamente", añadió, subrayando que en su opinión el presidente es
"la causa de todos los problemas".
Previamente, en declaraciones a la
BBC, había acusado al Gobierno de no adoptar las "medidas necesarias para
proteger" a Bhutto pese a saberse que su vida estaba en peligro.
Sharif, de 57 años, ha sido rival durante años de Bhutto ya que ambos se
disputaron el poder del país en los años 80 y 90.
El ex primer ministro, que regresó
del exilio el mes pasado, dijo que tras los tres días de luto oficial intentará
elaborar una estrategia contra el régimen de Musharraf, pero rechazó las
sugerencias de que la muerte de Bhutto pudiera favorecerle políticamente.