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(IAR-Noticias)
13-Dic-05
La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO) advirtió hoy de que alrededor de 12 millones de
personas, sobre todo en Zimbabue y Malaui, necesitan
"urgentemente" ayuda alimentaria en África austral, a pesar de la
"extraordinaria" cosecha de maíz registrada en Sudáfrica.
El nuevo Informe sobre África, publicado hoy por el
organismo, señala también que la situación alimentaria sigue
siendo precaria en África Oriental, a pesar de registrar mejores
cosechas en 2005, y que las mejoras en la producción detectadas en
el Sahel no compensan la grave crisis alimentaria que sufrió la
subregión en 2004 y 2005.
En Sudáfrica, la cosecha de maíz ha alcanzado las 12,4
millones de toneladas, lo cual, según las estimaciones, harán
posible una exportación potencial de excedentes de 4,66 millones
de toneladas.
Esta cantidad es "más que suficiente para cubrir las
necesidades de importación de la subregión", indicó el informe.
En Zimbabue, prosigue la FAO, escasean los insumos claves
para el cultivo, como semillas, fertilizantes y fuerza de
tracción.
Normalmente el país necesita unas 50.000 toneladas de semillas
de maíz, pero en estos momentos solamente está disponible la
mitad. Por otra parte, las compañías de fertilizantes calculan que
este año contarán sólo con un 75 por ciento de los fertilizantes
disponibles el año pasado, que eran ya pocos, y que el precio será
mucho más caro.
En muchas zonas son notables las dificultades de acceso a
los alimentos, tanto por la escasez de cereales en el mercado y la
elevada inflación, como por los problemas de combustible y
transportes que exacerban aún más la inseguridad alimentaria.
Entre junio y octubre de este año, el precio por kilo del maíz
pasó de los 2.000 a los 8.000 dólares zimbabuenses. Se estima que
unos tres millones de personas recibirán mensualmente raciones de
cereales y legumbres del Programa Mundial de Alimentos (PAM).
Aparte, la inseguridad alimentaria está empeorando en todo
Malaui, donde el precio del maíz continúa aumentando. Hasta la
fecha, las importaciones comerciales y las entregas de ayuda
alimentaria "dejan que desear", según la FAO, a pesar de las
significativas sumas prometidas por los donantes internacionales.
Este de Africa
La cosecha de 2005 en África Oriental ha sido, en general,
mejor que la del año pasado y se espera un incremento de la
disponibilidad de alimentos en la mayor parte de los países de
esta subregión. Sin embargo, la situación alimentaria, en
conjunto, es todavía precaria y en varias naciones la guerra, el
desplazamiento de la población y las pasadas sequías han provocado
un aumento del porcentaje de malnutrición.
Respecto a Somalia, la FAO expresa su "grave preocupación"
por el estado de seguridad alimentaria, ya que más de 900 000
personas necesitan ayuda urgente. La situación empeora aún más
debido a los nuevos brotes de hostilidades en el sur del país y al
deterioro de las condiciones de seguridad que dificultan la
distribución de las ayudas.
También es alarmante la situación alimentaria en Sudán donde
los continuos conflictos y el desplazamiento de la población han
provocado una grave inseguridad alimentaria, especialmente en la
región de Darfur (oeste) y en el sureste de la nación.
En Eritrea, a pesar de la producción más elevada de
cultivos, alrededor de 1,4 millones de personas necesitan ayuda alimentaria.
Aparte, en las principales regiones productivas de Etiopía, las
perspectivas de los cultivos son favorables, pero la
disponibilidad de alimentos en los hogares es escasa y en algunas
zonas el porcentaje de malnutrición, sobre todo infantil, es muy
elevado. Se estima que 3,8 millones de personas necesitan con
urgencia ayuda alimentaria.
El Sahel y Africa
Central
En el Sahel, gracias a las favorables condiciones climáticas
durante todo el período de crecimiento de los cultivos, se
perfilan buenas cosechas. Sin embargo, la grave crisis alimentaria
que devastó esta subregión en 2004 y 2005 repercutió tremendamente
en los ingresos, los medios de sustento y la nutrición. Como
consecuencia, los hogares perdieron sus recursos productivos,
incluidos los animales domésticos y se registró un elevado nivel
de endeudamiento.
La situación es particularmente grave en Níger, en algunas
zonas de Burkina Faso, en Malí y Mauritania. En Costa de Marfil la
inseguridad y la fragmentación que atraviesa la nación, siguen
perjudicando la agricultura y las actividades mercantiles.
En varios países de África Central, las perspectivas de los
cultivos y de seguridad alimentaria son desfavorables, sobre todo
por las guerras civiles y la inseguridad. Burundi ha advertido de
que sobre sus provincias septentrionales y orientales se cierne
una grave crisis alimentaria, dadas las previsiones desfavorables
para la primera cosecha de 2006.
Según el informe, las necesidades de importación de cereales
en África subsahariana en 2005 y 2006 seguirán siendo altas. Las
necesidades totales de ayuda alimentaria en 2004/2005 se han
estimado en unos 3,3 millones de toneladas, una cifra parecida a
la del período 2003/2004.
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