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(IAR-Noticias)
21-Mar-05 Agencias
Dentro
de una gira asiática que la ha llevado hasta Japón y Corea del Sur, la consejera
de Estado norteamericana, Condolezza Rice, presionó ayer a la Unión Europea para
que no levante el embargo de armas que aún pesa sobre China, vigente
desde la matanza estudiantil acaecida en la plaza de Tiananmen en 1989.
Curiosamente, esta
advertencia se produjo en Seúl pocas horas antes de que Rice
aterrizara en Pekín, donde se reunió con el presidente
chino, Hu Jintao, el primer ministro, Wen Jiabao, y el ministro de Exteriores,
Li Zhaoxing.
A pesar de la inclusión en la agenda de dichos encuentros diplomáticos, la
consejera de EE.UU. no dudó en calificar de "irresponsables"
a los gobiernos de la UE si estos decidieran "vender
armas sofisticadas a China, que podría atacar a las fuerzas norteamericanas
destinadas en el Pacífico".
Por otra parte, la
secretaria de Estado estadounidense buscó ayer la ayuda de China para
conseguir que Corea del Norte retorne a la mesa de negociaciones sobre su
programa nuclear, al mismo tiempo que expresó su preocupación por la
belicosa retórica de Pekín en relación con Taiwan.
Como parte de su visita de dos días a
la capital china, Rice dedicó parte de su tiempo a asistir a un servicio
religioso del Domingo de Ramos en una iglesia de Pekín. Aunque Rice ha dicho que
no se siente satisfecha con el grado de libertad religiosa existente en la China
comunista, no formuló declaraciones explícitas sobre ese punto.
China fue la escala final de una gira
de una semana por varias capitales asiáticas, y la más delicada para la nueva
jefa de la diplomacia estadounidense. La promesa del presidente George W. Bush
de extender durante su segundo mandato los "ideales
democráticos" por el mundo ha sido recibida con
sospechas en China, donde el control del gobierno sigue siendo un poderoso y
constante factor en la vida cotidiana.
Estados Unidos está cooperando con
China en varios frentes, entre ellos las conversaciones de seis países sobre el
programa nuclear de Pyongyang. Pero Washington ha formulado también quejas
acerca de la situación de los derechos humanos en China, su tratamiento de
los disidentes, y la piratería de películas, libros y software.
''Hay muchas cosas constructivas que
podemos hacer con China, pero, por supuesto, tenemos nuestras diferencias'',
comentó Rice antes de viajar de Corea del Sur a China.
Rice sugirió ayer que los gobiernos
europeos serían irresponsables si venden a China equipo bélico avanzado que
podría algún día ser usado contra las fuerzas estadounidenses en el Pacífico.
Debido a la aprobación de dicha
norma, la consejera confía en que la UE reconsidere su postura de anular el
embargo de armas impuesto al gigante asiático o, al menos, posponga tal medida.
Las diferentes opiniones sostenidas
por la Casa Blanca y los líderes europeos sobre el tema
han vuelto a enrarecer las relaciones entre las dos potencias, sobre todo
después de que numerosos dirigentes del Viejo Continente hayan apostado por
eliminar las sanciones impuestas al Ejecutivo de Pekín.
''Es EEUU, no Europa, quien está
defendiendo el Pacífico'', señaló Rice en Seúl, penúltima escala de su gira
de una semana por Asia.
Corea del Sur, Japón y EEUU son
potencias del Pacífico, y todos ellos contribuyen con recursos para mantener
estable la región, señaló Rice.
El levantamiento del embargo
permitiría la venta de tecnología y armas que China necesita para modernizar
su anticuado ejército. China ha comenzado recientemente a hacer abundantes
compras de equipo bélico y Rice dijo que eso preocupa a EEUU.
''La Unión Europea no tendría que
hacer nada para contribuir'' a la posibilidad de que fuerzas chinas puedan usar
la tecnología europea contra los estadounidenses, dijo Rice tras reunirse con el
presidente de Corea del Sur y con el ministro de Relaciones Exteriores.
Rice había dicho previamente que las
recientes declaraciones chinas acerca de una posible invasión a Taiwan
deberían hacer reflexionar a los europeos. China aprobó este mes una ley donde
hace explícitas sus intenciones de usar la fuerza contra Taiwan si la isla
declara su independencia formal.
Washington se muestra
preocupado por el futuro de la isla, separada del continente tras el fin de la
Guerra Civil en 1949, que su consejera de Estado abordará esta espinosa cuestión
en las entrevistas que mantenga con los líderes chinos, con algunos de los
cuales ya pudo conversar durante la visita que realizó al Gran Salón del Pueblo
tras aterrizar en Pekín.
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