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(IAR-Noticias)
12-Dic-05 EFE / BBC
Hubo ambiente como de
Carnaval en la marcha.
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Entre 3.000 y 4.000 personas se manifestaron el
domingo pacíficamente por las calles de Hong Kong para mostrar
su descontento con la política comercial global, a dos días del
inicio de las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio
(OMC).
La marcha, que
transcurrió entre el Parque Victoria y las oficinas centrales del
Gobierno de Hong Kong, sirvió para calentar motores antes de la
manifestación del próximo martes, que coincidirá con el arranque
de las negociaciones, dijeron hoy a EFE fuentes de la
Alianza Popular de Hong Kong contra la OMC.
"Hundir a la OMC" pedían los
manifestantes.
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Antes de la marcha, que
comenzó a las cuatro de la tarde hora local (08.00 GMT) y en la que
los organizadores esperaban unas 10.000 personas, todos los
grupos antiglobalización celebraron una asamblea para coordinar
posturas.
En el Parque Victoria,
los manifestantes, algunos de ellos disfrazados de pollos,
comenzaron el día con una rueda de prensa contra las negociaciones.
Así, la línea oficial de
los grupos antiglobalización es muy sencilla: no a ningún tipo de
acuerdo, de la clase que sea.
"No estamos dispuestos a
aceptar ningún acuerdo", aseguraba a EFE Elizabeth Tang, presidenta
de la Alianza Popular de Hong Kong contra la OMC, una suerte de
plataforma local que lleva meses intentando -sin demasiado éxito-
coordinar los esfuerzos de las ONG de todo el mundo.
A apenas dos días de que
comiencen las negociaciones, los manifestantes se encuentran muy
divididos entre sí.
Por un lado, las fuerzas locales, que han conseguido el respeto del
Gobierno de Hong Kong, que incluso les ha otorgado permiso para
ocupar varias canchas en el céntrico parque de Victoria para que
lleven a cabo sus actos de protesta.
Por el otro, los
grupos antiglobalización violentos, generalmente llegados desde
Estados Unidos, Corea del Sur o América Latina, "cuya única agenda
es impedir el buen desarrollo de las negociaciones", según explican
fuentes policiales.
Estos grupos se
permitieron, precisamente el sábado, enviar una carta a varios periódicos
locales en chino en la que advertían que Hong Kong sufrirá un
regalo de Navidad que no podrá olvidar si se alcanza algún tipo de
acuerdo.
Por ello, y a pesar de
que Tang dice que "no estoy preocupada por posibles actos de
violencia que puedan poner nuestras posturas en evidencia", la
realidad es que su grupo ha creado su propio equipo de seguridad
para separar, si es necesario, a los activistas pacíficos de los
violentos.
Los manifestantes, en
general, piden la cabeza de la OMC y que se abandone cualquier
tipo de discusión en materia de asuntos como el agua o la
educación.
En China existe una gran
preocupación por el impacto que su entrada en la OMC puede tener en
las clases más desfavorecidas del país asiático.
Para hacer oír sus voces,
y desde hoy, las ONG han preparado tres grandes manifestaciones.
El segundo gran evento
tendrá lugar el martes, en el mismo momento en que a apenas un
kilómetro de allí, en el Centro de Convenciones de Hong Kong,
representantes de unos 130 países dan el pistoletazo de salida a la
reunión.
La última gran protesta
comenzará a las dos de la tarde (06.00 GMT) del próximo domingo día
18 de diciembre, cuando ya se conozca el resultado de la reunión.
Por si acaso, la policía
de Hong Kong ha desplegado casi un agente por manifestante, y
el Ejército de Liberación Popular, desde sus cuarteles de Wanchai,
va a mantener los ojos bien abiertos durante toda la semana.
Hong Kong, una ciudad que
se enorgullece de ser un ejemplo claro de lo que puede hacer el
libre comercio, y que está considerada una de las ciudades más
seguras del mundo, no está dispuesta a que su estabilidad dependa de
un grupo de activistas incontrolados.
Ya hace tiempo que el
jefe de la policía local, el tajante Dick Lee, aseguró que "las
manifestaciones pacíficas y legales serán autorizadas; no obstante,
no toleraremos ninguna violencia durante las protestas".
Por ello, los servicios
de inmigración ya han comenzado a impedir el paso a la ciudad a
elementos considerados desestabilizadores.
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