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(IAR-Noticias)
19-Dic-05
La VI Conferencia Ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC)
concluyó el domingo en esta ciudad con resultados frustrantes y sin resolver temas
esenciales para el desarrollo de la mayoría de sus Estados miembros.
Por Nancy Zamora -
Prensa Latina
Iniciada el pasado martes y con la asistencia de sus 149 miembros plenos, el
foro debió solucionar los desequilibrios del actual orden en el comercio
agrícola y conseguir un trato especial y diferenciado para los países menos
avanzados (PMA).
Tras seis días de debates maratónicos y aspiraciones frustradas, se adoptó una
declaración carente de acuerdos sustanciales sobre los temas de la Ronda de
Desarrollo de Doha, emprendida en el año 2001, y cuya fecha de conclusión se ha
ido postergándose.
En una intervención acelerada y evitando interrupciones, Pascal Lamy, director
general de la OMC, sometió a aprobación el texto final, según declararon
delegados latinoamericanos a Prensa Latina.
Sólo las representaciones de Cuba y Venezuela expresaron sus reservas sobre la
Declaración Ministerial, según las mismas fuentes.
Las negociaciones del tema agrícola encontraron ya desde antes del inicio del
foro la resistencia de los países desarrollados, especialmente la Unión Europea
(UE), sometida a grandes presiones por sus cultivadores.
Finalmente, tras un largo forcejeo, la UE aceptó hoy eliminar los subsidios a
las exportaciones de productos agrícolas hacia el año 2013, o sea, en un lapso
de ocho años.
Además, esa promesa europea -ni siquiera un compromiso- está condicionada a que
otros industrializados, principalmente Estados Unidos y Australia, hagan otro
tanto.
Como se ve, la negociación del tema agrícola quedó incompleta y los países
subdesarrollados tendrán que continuar reclamando la eliminación de los
subsidios internos y el retiro de los aranceles a las importaciones procedentes
de las naciones del Tercer Mundo.
Entre los pocos aciertos del foro, la mayoría de los productos de los PMA
tendrán acceso libre de aranceles a los mercados del Norte a partir de 2008.
Los países africanos exportadores de algodón, que pidieron a Estados Unidos la
eliminación de sus multimillonarios subsidios a los cultivos de la malvácea,
también se marchan de Hong Kong sin una promesa concreta de Washington.
Un anexo de la declaración final reconoce que todavía no hay consenso para dar
una respuesta concreta y expedita a ese tema.
Durante la conferencia, los países del Norte centraron su interés en lograr la
liberalización del comercio de servicios y de los productos industriales, lo que
les garantizaría el control paulatino de esos sectores en las naciones
subdesarrolladas.
El tema de los servicios se incluyó en el llamado Anexo C, un documento no
discutido durante los preparativos para la conferencia y que fue añadido a la
declaración con el patrocinio del presidente de la conferencia, el hongkonés
John Tsang.
Ese anexo responde totalmente a los intereses de los industrializados, y el
rechazo de varios grupos de delegaciones motivó dos propuestas en la mesa de
negociaciones para eliminarlo pero, sin embargo, hoy se dio como prácticamente
aprobado.
A pesar de las múltiples sugerencias de los Estados miembros para modificar los
textos finales, los cambios introducidos fueron mínimos, lo cual defraudó a
muchos negociadores y motivó esta tarde una reunión informal con Lamy, sin
mejores resultados.
Algunas naciones subdesarrolladas, como Brasil e India, dieron su visto bueno al
borrador de los documentos antes de la reunión final en que fue adoptado por los
ministros.
No obstante, el Grupo de los 20 (G-20), integrado por 21 países de América
Latina y el Caribe, expresó su frustración porque la UE no acepto el año 2010
como fecha tope para eliminar sus ayudas a las exportaciones.
Grandes protagonistas en el transcurso de la celebración del foro en esta
metrópoli fueron las multitudinarias manifestaciones de protestas realizadas
toda de esta semana en rechazo a la globalización y otras políticas de la OMC.
Esos manifestantes pedían la liquidación de la organización multilateral por
considerarla responsable de la apertura indiscriminada de los mercados que,
según denuncian, perjudica a los países subdesarrollados.
Un informe de la policía de esta región especial administrativa de China fijó en
97 heridos y 700 personas detenidas el saldo de los violentos enfrentamientos
registrados el sábado.
Representantes de esas organizaciones sociales procedentes de numerosos países
participaron esas protestas y expresaron su inconformidad con la declaración
final, si bien consideran que queda un margen de maniobra en las próximas
negociaciones.
En opinión de numerosas delegaciones, la reunión ministerial de Hong Kong
concluyó entre el desaliento y la incredulidad de las naciones más necesitadas,
que ven soslayadas sus demandas en el escenario creado por países desarrollados
y los funcionarios de OMC.
Queda en el criterio de esas representaciones la confirmación de que ese
organismo multilateral es incapaz de crear condiciones para un comercio libre,
equitativo y equilibrado y que ha desperdiciado la oportunidad de la Ronda de
Doha para el desarrollo.
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