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(IAR-Noticias)
19-Dic-05

La noticia es que 16 países asiáticos se atrevieron a reunirse en una
primera "Cumbre del Este de Asia" sin haber invitado a Estados Unidos (EU),
potencia bioceánica con una poderosa presencia militar en toda la región.
Por Alfredo Jalife Rahme - La
Jornada
La afrenta es descomunal, pero muy
significativa de la lectura que tienen los países asiáticos sobre la decadencia
de la otrora superpotencia unipolar que justamente inició su odisea imperial
cuando arrebató a España en 1898 sus colonias del Caribe y el Pacífico
(Filipinas y Guam), mediante el montaje del bombazo del barco de guerra SS Maine
en el puerto de La Habana. La teoría teológica colonial del "destino manifiesto"
era trasladada al océano Pacífico por motivaciones de lucro material de parte de
los oligopolios plutocráticos que controlaban a Theodore Roosevelt.
Casi 108 años más tarde, los 10 países miembros de la Asociación de Naciones del
Sureste Asiático (ASEAN, por sus siglas en inglés). sumados de tres potencias geoeconómicas del noreste asiático (China, Japón y Sudcorea) y tres nuevos
miembros (Australia, Nueva Zelanda e India), clamaron haber inaugurado el "alba
de una nueva era", con la notable ausencia de EU, mientras Rusia, genuina
potencia asiática, fue invitada como "observadora", calidad que no pudo obtener
siquiera EU.
Sucede que Rusia apenas se despertó a la importancia de la anterior agrupación
"ASEAN-10 más 3" (China, Japón y Sudcorea)", que le brindó su núcleo obstétrico
a la primera "Cumbre del Este de Asia", con un producto interno bruto (PIB) de
8.3 millones de millones de dólares y la quinta parte del comercio mundial, que
se celebró en Kuala Lumpur, capital de Malasia: nada menos que el país islámico
del combativo ex premier Mahathir Mohammed (MM), creador conceptual de la cumbre
y gran aliado de China tras bambalinas, quien paró en seco al megaespeculador
George Soros y al ex vicepresidente Al Gore cuando ambos se refocilaron en haber
descuartizado a la región con la crisis financiera del efecto dragón. Una semana
antes de la cumbre, el polémico MM lanzó un balde agua fría a la inclusión
"geográficamente incorrecta" de dos países anglosajones, Australia y Nueva
Zelanda, que "no son asiáticos".
Baradan Kuppusamy (BK) no comparte los ditirambos que se vertieron sobre la
cumbre y, al contrario, considera que se trató de un "alba falsa al Este de
Asia" cuando " se desconoce el rumbo de su vasta comunidad, en una región tan
extensa y diversa, que incluye a dos de las mayores poblaciones, India y China"
(Asia Times; 17-XII-05). La ausencia de EU fue relativa porque, a juicio de BK,
contó con la defensa representativa de Japón, Australia y Sudcorea que desean
"contener a China". Llama la atención que en forma poco reflexiva incluya a
Sudcorea entre los apologistas incondicionales de Washington cuando precisamente
se ha alejado de EU para acercarse más a China, lo que divulga crudamente el
Financial Times, portavoz del neoliberalismo global en picada ("La influencia
comercial le hace ganar aliados a China"; 8-XII-05).
BK revela que "EU declinó participar" en la cumbre debido a "su rechazo a firmar
un tratado de amistad que renuncia al uso de la fuerza en la región, lo que sí
realizaron Rusia y Australia para ser invitados". ¿Pero a qué genio se le habrá
ocurrido que EU iba a despojarse de su vestimenta bélica, en la etapa aciaga del bushismo unilateral decadente, para ser invitada a una cumbre con fines
pacifistas? Aun la presencia de Australia, apodado el sheriff de EU por su
participación poco gloriosa en la invasión a Irak y en la guerra contra el
terrorismo global, causó mucho escozor.
BK tiende más a resucitar contenciosos añejos entre China, Japón y Sudcorea -así
como otras fruslerías-, que a enfocarse a conceder crédito a la primera cumbre
de 16 países, con la remarcable ausencia de EU, que duró 14 años en ser
preparada, la cual habría sido impensable concretar de no haber sido por la
derrota militar del unilateralismo bushiano en Irak. ¡Esa es la noticia!
Según BK, la "estructura es muy laxa con el fin de estimular la cooperación del
Este de Asia en comercio y seguridad -piratería (nota: la nueva moda anglosajona
que resucita a sus fantasmas bucaneros del siglo xvii), terrorismo, fiebre
aviar, disminución de barreras comerciales y seguridad energética (¡supersic!).
A nuestro humilde entender, debido al montaje del unilateralismo bushiano y su
guerra contra el terrorismo global, tanto el "comercio" como la "seguridad" se
han vuelto inextricables.
La "Cumbre del Este Asiático" será celebrada cada año en el marco de la otra
cumbre del "ASEAN-10" que tendrá lugar el año entrante en Filipinas, como
exquisita revancha de la historia, donde hace casi 108 años EU inició su
expansionismo bélico en el Pacífico y donde se podría implementar su aislamiento
rijoso.
La idea de MM, apuntalado por China, consistía en crear un bloque geoeconómico
en el "este asiático" para competir con EU y Europa, cuando se calcula que a
mitad del siglo, "cuatro de las principales potencias económicas del planeta
pertenecerán a Asia", a juicio de BK. Como en la teoría sicológica de la gestalt,
la suma de las partes no explican el todo y sería un grave error de juicio
pretender colocar a las 10 naciones del sudeste asiático -ya no se diga a los
anglosajones Australia y Nueva Zelanda-, a la par de los gigantes donde
descuellan en estos momentos tres potencias del noreste asiático (China, Japón y
Sudcorea) y en un futuro nada lejano, Rusia, cuando sea admitida como miembro
pleno.
Los 10 países del ASEAN cuentan con una superficie territorial de 4 millones 480
mil kilómetros cuadrados (poco menos que la mitad de China) y una población de
casi 600 millones (de los cuales la tercera parte son islámicos de Indonesia)
-más de cuatro veces la diezmada poblacióón de Rusia que ostenta un crecimiento
demográfico ominosamente negativo, pero un poco menos de la mitad de China-, con
un PIB nominal de 681 mil millones (a la par de México), que medido por el
método de "paridad de poder de compra" alcanza hasta 2.17 millones de millones
de dólares, que serían más del doble de México (cifras de 2004).
En términos de "poder de paridad de compra" (la medición preferida de la CIA,
porque actualiza paridades y valor de la mano de obra), el PIB del ASEAN-10
vendría en cuarto lugar detrás de China (7.26 millones de millones de dólares),
Japón (3.7 millones de millones) e India (3.32 millones de millones), pero antes
de Rusia (1.4 millones de millones), Sudcorea (925 mil millones) y Australia
(611 mil millones).
Sin entrar en detalles, BK aduce en forma persuasiva que en el seno del "este de
Asia" será "inevitable" la acción de las grandes potencias: "China, Japón e
India, han asentado sus reales en la región y en el mundo. (....) Japón está
alerta de que China no domine a la comunidad emergente del este de Asia. Rusia,
la estrella ascendente de nuevo, después de años de turbulencia, toca a las
puertas del este de Asia para solicitar un asiento en frente. India empuja por
un papel más amplio".
Tim Shorrock (TS) demuestra cómo el sudeste asiático voltea la espalda a EU para
congraciarse con China debido a "su abiertamente estrecho enfoque sobre el
terrorismo y su propensión a colocar los lazos bilaterales por encima de las
relaciones multilaterales" (Asia Times; 10-XII-05). Cita a Catharin Calpino,
especialista en Asia de la Universidad de Georgetown y anterior analista del
Departamento de Estado con Bill Clinton, quien expone la ausencia de EU de la
cumbre, lo cual "subraya su alienación de la región", y comenta que fue un grave
error haber ubicado al sudeste asiático como el "segundo frente de la guerra
contra el terrorismo", lo que implica que no le interesan otros temas.
TS cita también a Minxin Pei, experto de origen chino en el Carnegie Endowment
for Internacional Peace, quien remonta la alienación de EU a su unilateralismo
financiero después del efecto dragón de 1997-98: "Clinton usó su influencia en
el FMI para imponer soluciones (sic) a los países asiáticos que beneficiaban los
objetivos económicos de EU en la región. Durante la crisis, EU mostró a los
países del sudeste asiático que en realidad no se preocupaba por ellos".
EU cosecha las tormentas por los vientos que sembró hace nueve años.
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