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(IAR-Noticias)
26-Dic-05 EFE
Justo un año después de que una ola gigantesca, provocada por un maremoto,
arrasara las costas del sureste asiático, acabando con la vida de más de 200.000
personas y con los hogares y medios de vida de millones, desde Indonesia hasta
India, la ONU ha advertido de que el proceso de reconstrucción en los países del
Indico azotados por el tsunami no ha hecho más que empezar y podría durar una
década.
Así lo ha afirmado
en rueda de prensa el enviado especial adjunto de Naciones Unidas para esa
catástrofe natural, Eric Shwartz, quien la semana
pasada señaló que "los peores días han quedado atrás, pero la magnitud de la
destrucción es todavía enorme". Shwartz trabaja a las órdenes del ex
presidente de EE UU Bill Clinton, enviado especial de la ONU para el desastre.
Shwartz ha recordado la conmoción mundial tras el paso de la ola gigante que
azotó a 12 países asiáticos el 26 de diciembre de 2004, segó al menos
220.000 vidas, dejó decenas de miles de huérfanos y forzó el desplazamiento de
dos millones de personas. Tras admitir que la ola gigante vino seguida de una
oleada de solidaridad internacional sin precedentes -con la aportación de 13.600
millones de dólares-, el enviado estima que aún hay un largo camino que
recorrer.
En ese sentido, ha hecho hincapié en la devastación física que provocó la ola
gigante, con más de 3.200 kilómetros cuadrados de terreno en ruinas y
430.000 casas completamente destruidas. Shwartz ha indicado que la prioridad del
ex presidente de EE UU es presionar a los países donantes para que sigan
prestando atención a las poblaciones afectadas.
También Deepak Bjattasali, representante del Banco Mundial (BM), ha aprovechado
la ocasión para subrayar que pese a "iniciarse poco después del desastre, el
proceso de reconstrucción podría requerir de cinco o diez años para
completarse".
Bjattasali ha afirmado que el proceso
implica no sólo mejorar las condiciones de vida de los damnificados, sino
también acelerar el crecimiento de la economía, con la creación de puestos de
trabajo, así como restituir la capacidad institucional de los respectivos
países.
Este proceso de reconstrucción tiene resultados dispares en los varios
países afectados por el maremoto -por ejemplo entre la India e Indonesia- pero
ha expresado la "satisfacción generalizada de que el proceso va por buen
camino".
Por su parte, Johan Schaar, de la Federación Internacional de la Cruz Roja, ha
destacado la importancia del plan de acción para el 2006-2010, adoptado por la
organización no gubernamental a fin de contribuir a largo plazo en la
recuperación de las zonas afectadas.
Schaar ha precisado que el proyecto
incluye programas de vivienda, de atención psicológica a los afectados, así como
servicios de salud y otras necesidades de infraestructura para la población.
Por su lado, Margareta Wahlstrom, secretaria general adjunta para Asuntos
Humanitarios de la ONU, ha hecho un llamamiento para que la respuesta generosa
de la comunidad internacional continúe en esta etapa de reconstrucción, cuando
los fondos ya no van a parar ni al organismo mundial ni a las organizaciones no
gubernamentales.
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