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(IAR-Noticias)
18-Mar-05
Reuters
El
primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, fue acusado el jueves de ceder ante la presión de
Estados Unidos después de que aparentemente se retractara tras anunciar que las
tropas italianas comenzarían a retirarse de Irak en septiembre.
"Es un récord mundial. La retirada de
un anuncio de retirada en medio día", dijo el líder de centro-izquierda
Francesco Rutelli.
Berlusconi dijo en una entrevista en
televisión esta semana que quería comenzar a reducir el contingente italiano en
Irak - compuesto por 3.000 militares - en septiembre, pero después dijo que
nunca estableció una fecha concreta para cualquier repliegue.
"Sólo era mi esperanza (...) Si no es
posible, no es posible. La solución debería ser acordada con los aliados", dijo
a periodistas el miércoles por la tarde.
Los políticos de la oposición
criticaron el cambio de táctica de Berlusconi, que se produjo horas después de
recibir una llamada de teléfono del presidente de EEUU, George W. Bush.
"Hemos tenido que ver a Berlusconi
comerse rápidamente sus palabras tras recibir una ligera llamada de atención de
Bush" dijo Rutelli.
Los periódicos italianos de mayor
tirada, el Corriere della Sera y la Repubblica, dijeron que Bush y el primer
ministro británico, Tony Blair, habían obligado a Berlusconi a retractarse.
"Bush y Blair echaron el freno a
Berlusconi", dijo el Corriere en su titular de primera página, mientras que el
de la Repubblica decía: "Bush y Blair detienen a Berlusconi".
El propio Berlusconi negó un giro de
180º y acusó a la prensa extranjera de malinterpretar sus declaraciones.
MADRES PREOCUPADAS
Pero los periódicos dijeron que
Berlusconi había comunicado a su círculo íntimo que sus declaraciones en
televisión tenían por objetivo apaciguar los temores de los votantes de cara a
las importantes elecciones regionales del mes que viene.
"¿Qué diferencia hay si la retirada
comienza en diciembre en lugar de en septiembre?", fue citado por el diario La
Stampa. "Al hacer esto he tranquilizado a todas las madres de Italia, al señalar
que nuestros soldados vendrán pronto a casa".
La mayoría de los italianos se opuso
profundamente a la invasión liderada por EEUU en 2003 y el posterior despliegue
de las tropas italianas en el país.
La muerte este mes de un agente del
servicio de inteligencia italiano, que murió por disparos de fuerzas de EEUU
mientras dirigía una operación de liberación de una rehén, sólo ha intensificado
este sentimiento.
Analistas políticos dijeron que
Berlusconi tiene que actuar de forma hábilmente equilibrada, para mantener
contentos tanto a los italianos como a los aliados extranjeros.
"Es un comunicador magistral y en
esta ocasión estaba hablando directamente a su electorado para asegurar que
votan por él el mes que viene", dijo el encuestador italiano, Renato Mannheimer.
Pero con seguridad las declaraciones
de Berlusconi han encendido las alarmas de Washington y Londres, y han dejado
claro que Roma quiere estar fuera de Irak para las elecciones generales del
país, que deben convocarse en los cinco primeros meses de 2006.
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