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(IAR-Noticias)
14-Jun-05
Deutsche Welle
La
decisión del G8, el Fondo Monetario Internacional y el
Banco Mundial de perdonar la deuda de 40.000 millones de
dólares a 18 países, provoca reacciones mixtas entre los
comentaristas de la prensa europea.
El periódico
británico The Guardian escribe: "La condonación de
miles de millones para los países más pobres es un paso
gigante hacia delante. Todos aquellos que en el pasado
lucharon contra los gobiernos de los países más ricos por
un alivio de la deuda masiva de los más pobres han sido
recompensados por su persistencia. A ellos se les contó
durante años que ese objetivo era impensable, imposible y
poco realista. De repente, lo imposible se convirtió en
posible."
Sencillamente incobrable
El diario
alemán Lausitzer Rundschau pregunta escépticamente:
"¿Dónde está lo histórico? Ciertamente, por primera vez,
países con algunos cientos millones de habitantes no le
deben dinero a europeos o estadounidenses. ¿Pero tienen
ahora más o por lo menos algo de comer y dinero para
medicamentos? Según los países acreedores, los países
afectados disponen sobre más posibilidades para una
política de desarrollo y programas sociales. En teoría.
Porque en los años pasados esos países ya no pagaron ni
parte de sus deudas ni los intereses. Simplemente no
tenían el dinero. En Alemania existe para esta situación
un dicho ejemplar: a un desnudo no se le puede meter mano
en el bolsillo. […] Las deudas que se condonaron ahora a
los más pobres de los pobres eran sencillamente
incobrables. Lo eran ya hace años, lo siguen siendo hoy, y
lo serán también en 20 años."
Un avance
efectivo
El diario
español El Correo opina: "El G-8 ha dado un paso
notable para que los países más pobres del mundo empiecen
a liberarse de la mordaza económica que les ahoga. La
decisión de condonar inmediatamente la deuda de los 18
Estados más pobres del mundo, todos ellos africanos más
Bolivia, Honduras y Nicaragua -40.000 millones de dólares-
y que otros nueve -11.000 millones de dólares- puedan
acogerse a la medida en un plazo de un año o año y medio,
representa un acto de justicia internacional. […] La
decisión del G-8, todavía lejos de la propuesta
humanitaria de organizaciones no gubernamentales e
instituciones, representa un avance, y un avance efectivo,
incluidas las exigencias de rigor y transparencia. Es
insostenible que en un mundo globalizado y de alto nivel
tecnológico, alimentario y económico, una buena parte de
la Humanidad siga muriendo de desnutrición y enfermedad."
Sólo el
primer paso
El diario
holandés Telegraaf anota: "Obviamente, el mejor
remedio para luchar contra la pobreza es el comercio. Los
grandes bloques de comercio, entre ellos la Unión Europea,
deben abrir sus fronteras. Más competencia no suena como
algo deseable, sin embargo, nuestros problemas no son
comparables con aquellos en los países menos
desarrollados. A fin de cuentas nos conviene un África con
cierto bienestar."
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