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(IAR-Noticias) 26-Sept-05
Es la Secretaría de Estado, una
posición equivalente a un primer ministro. En la lista de posibles candidatos
figura también el argentino Bergoglio.
Por Julio Algañaraz -
Clarín
Buenas fuente vaticanas aseguraron a Clarín que irrumpe una seria candidatura en
la lista de la cual el Papa elegirá al nuevo Secretario de Estado vaticano,
equivalente a "primer ministro" del pontífice y jefe natural de la Curia Romana,
el gobierno central de la Iglesia, en la que figura también el cardenal
argentino Jorge Bergoglio, 69. Su nombre: cardenal Geraldo Majella Agnelo, 71,
arzobispo de Salvador y primado del Brasil, el más numeroso país católico del
mundo. "Dom Geraldo", como lo llaman en el país vecino, es el presidente de la
Conferencia Episcopal brasileña, que integran más de 300 obispos.
Benedicto XVI elegido hace cinco meses, el 19 de abril, confirmó a todos los
"ministros" de la Curia, pero naturalmente está preparando ahora el equipo de
alto nivel que lo acompañará en su pontificado y quiere sobre todo llevar
adelante una reorganización del gobierno de la Santa Sede para hacerlo más
chico, ágil y eficiente. El anuncio sería para noviembre.
Según el mismo Papa Joseph Ratzinger, que durante 24 años defendió la doctrina
católica como brazo derecho de Juan Pablo II, la Curia Romana padece de una
pesada hipertrofia debido a que el fallecido pontífice Karol Wojtyla se
interesaba mucho más de la actividad pastoral y evangelizadora y menos del
gobierno de la Iglesia. El resultado fue que la Curia Romana extendió y
profundizó sus poderes como nunca.
El primado de Brasil cuenta con una larga experiencia pastoral —los llaman
"obispos de trinchera"—, pero fue también durante ocho años miembro de la Curia,
como secretario de la Congregación para el Culto Divino y los Sacramentos.
En 1991 dejó el arzobispado de Londrina, en el estado brasileño de Paraná, y se
convirtió en alto funcionario del gobierno central de la Iglesia por disposición
de Juan Pablo II. Dom Geraldo había sido arzobispo de Londrino desde 1982 y en
1978 el Papa Pablo VI lo había consagrado obispo de Toledo, en el mismo estado
de Paraná. En 1992 acompañó a Juan Pablo II en la gira apostólica a Santo
Domingo, donde el Papa presidió la Conferencia General del Episcopado
latinoamericano. En mayo de 1999 fue nombrado vicepresidente del CELAM, el
Consejo Episcopal Latinoamericano. Unos meses antes, en enero, Juan Pablo II lo
promovió a arzobispo en San Salvador de Bahía, la más antigua de Brasil, y en el
Consistorio del 21 de febrero 2001 lo creó cardenal.
Con semejante biografía, los quilates de Dom Geraldo para la Secretaría de
Estado son abundantes y si el Papa se decide a hacerlo su "primer ministro" el
nombramiento causará un notable impacto en la Iglesia. Agnelo participó del
Cónclave que eligió a Benedicto XVI y en el que el cardenal argentino Bergoglio
desempeñó un papel excepcional, porque fue el único purpurado que recibió una
buena cantidad de votos en alternativa a los sufragios del elegido en la cuarta
votación, el alemán Ratzinger.
En la edición de Clarín del 3 de abril, dedicada a informar del fallecimiento y
la obra de Juan Pablo II, la corresponsal de Clarín en San Pablo, Eleonora
Gossman, entrevistó al primado de Brasil. Aquel diálogo adquiere ahora un
relieve significativo.
Dom Geraldo dijo que "si la Iglesia no se compromete a fondo con los que sufren
en este mundo, ella misma será castigada". Un mundo en rápida transformación
pero que vive "en el egoísmo, el individualismo y la falta de fraternidad (...).
El nuevo Papa deberá tener en cuenta esta realidad, pues trae aparejadas serias
dificultades para la predicación", agregó el cardenal de San Salvador.
El mundo que se avecina "es el de una globalización donde aumenta la
concentración de riquezas y poder. Y donde los pobres se volverán todavía más
pobres" Y no hay indicios "de que en el mundo vaya a plantearse una mayor
preocupación por el bien común. Todo lo contrario. Si no defendemos a los que
sufren, la propia Iglesia será castigada. La Iglesia debe ser un ejemplo de
encuentro, debe mostrarse como clara promotora del entendimiento", explicó Dom
Geraldo a la corresponsal de Clarín.
Considerado un conservador doctrinario y un progresista en lo social, el
cardenal Agnelo podría asegurar si fuera elegido un equilibrio mejor de la
Iglesia, actualmente en manos de un Papa y una Curia conservadores y
eurocentristas.
En la lista de candidatos a sustituir al cardenal Angelo Sodano, 77, el actual
secretario de Estado —que también podría quedarse en el cargo al menos un año
más, aunque son muchos los que creen que no seguirá como primer ministro e irá
al retiro como Decano del Sacro Colegio Cardenalicio—, figuran además de
Bergoglio personajes claves como los cardenales Tarcisio Bertone (arzobispo de
Génova) y Angelo Scola (patriarca de Venecia).
Y el arzobispo Giovanni Lajolo, actual "canciller" de la Iglesia. También aspira
al cargo el "ministro" del Papa para las misiones, la estratégica Congregación
para la Evangelización de los Pueblos (ex "Propaganda Fide"), cardenal Crescenzo
Sepe. Pero Sepe podría ser derivado al arzobispado de Nápoles, mientras que a
Propaganda Fide llegaría un peso pesado de la Iglesia, el cardenal indio Iván
Dias, arzobispo de Bombay.
Si Bergoglio o Agnelo serán Secretarios de Estado y el cardenal Dias es nombrado
"ministro de la Evangelización de los Pueblos", la voz del Tercer Mundo estará
bien representada.
Conservadores o progresistas, los líderes de la Iglesia que provienen de los
países pobres tienen una sensibilidad hacia los temas sociales que muchas veces
está ausente o es secundaria para los prelados europeos, más preocupados por las
finezas doctrinarias, casi siempre en versión tradicionalista.
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