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(IAR-Noticias)
13-Dic-05
Reuters
Los
bomberos combatían el lunes uno de los mayores incendios industriales en Europa,
un infierno en un depósito de combustible en el norte de Londres, tras 24 horas
de lucha contra el fuego y de preocupación por el medio ambiente.
Los
bomberos lanzaron espuma junto con 32.000 litros de agua por minuto para
intentar atajar el enorme fuego, que estalló poco después del amanecer del
domingo tras una serie de explosiones en el depósito de Hemel Hempstead y dejó
43 personas heridas.
La policía dijo que las explosiones, que reventaron ventanas y puertas en casas
próximas, parecían ser un accidente.
Los bomberos informaron de haber apagado 12 de los 20 depósitos antes de que
tuvieran que parar temporalmente su trabajo ante el temor de que un tanque
pudiese contener un combustible altamente volátil que podría desatar más
explosiones.
Después de que unas imágenes aéreas mostrase qué partes eran seguras, las
brigadas antiincendios reanudaron su trabajo.
"Este es el incendio más grande de este tipo al que se ha enfrentado el Reino
Unido o Europa", declaró a los periodistas el lunes en la mañana el jefe del
Departamento de Bomberos de Hertfordshire, Roy Wilsher. "Estamos en territorio
desconocido".
La
principal autopista del norte al sur de Inglaterra, la M1, que fue cerrada
porque se temían más estallidos, será reabierta por la policía próximamente.
El lunes, el área que rodea el depósito de Buncefield amaneció totalmente
carbonizada, con coches quemados, árboles destrozados y pasto chamuscado.
Una inmensa y densa columna de humo negro se elevaba más de tres kilómetros con
dirección sudoeste, pero en contra de los primeros temores, no hay indicios de
que sea altamente tóxica o de que vaya a bajar a tierra.
"Por el momento, parecen ser principalmente partículas (de hollín)", dijo a
Reuters Michael Clarke, de la Agencia de Protección de Salud. "No tenemos
noticias hasta el momento de niveles elevados a ras del terreno".
Las explosiones, que se oyeron hasta a 160 kilómetros de distancia, en un
principio provocaron temores de que se estuviera ante otra ola de ataques
suicidas como los que sacudieron a Londres en julio.
Los bomberos pasaron la noche del domingo discutiendo con las autoridades de
medio ambiente sobre cómo combatir el incendio con espuma sin contaminar los
suministros locales de agua.
"JUICIO FINAL"
Los diarios británicos cambiaron el lunes sus portadas por decenas de fotos del
incendio con titulares como "Vista del día del juicio final", "Nube de
Perdición" y "Domingo negro".
Los suministros de depósito de petróleo y combustibles abastecen a una gran
parte del sudeste de Inglaterra, incluyendo los aeropuertos de Luton y Heathrow.
Un portavoz del Gobierno dijo que cuando está lleno, el depósito contiene el
cinco por ciento del suministro de combustible de Reino Unido, pero no pudo
decir cuánto había en la reserva antes de la explosión.
Las autoridades señalaron que las explosiones no parecen haber afectado al
suministro de combustibles e instó a los motoristas a evitar el pánico de
abastecimiento.
El depósito, el quinto más grande de Gran Bretaña, está gestionado por las
petroleras Total y Texaco. No hubo una estimación inicial de los costes del
incendio.
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