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(IAR-Noticias)
20-Dic-05 Reuters
El Papa Benedicto XVI, instó el domingo a los católicos a que
no comercializaran las Navidades, diciendo que la alegría, y no los artículos
caros, era el verdadero regalo de esta temporada.
El Pontífice de 78 años, que aparentemente padecía dolor de garganta, realizó
estas declaraciones en un sermón improvisado durante una visita a una parroquia
en un barrio densamente poblado en las afueras de Roma.
"La alegría es el verdadero regalo de la Navidad, y no los caros regalos que
sólo cuestan tiempo y dinero", dijo, hablando con voz ronca.
"Es la alegría lo que se debería comunicar. Podemos comunicar alegría de un modo
simple, con una sonrisa, un gesto", dijo.
La congregación en la iglesia abarrotada estalló en aplausos.
El Papa alemán, que la semana que viene celebrará sus primeras Navidades como
líder de la Iglesia Católica, prescindió de su discurso preparado y pronunció un
sermón completo improvisado.
Fue la segunda vez en pocas semanas que el Papa advirtió contra el materialismo
incontrolado en Navidad. Este mismo mes dijo que la "contaminación" comercial
estaba arruinando el espíritu de la Navidad.
En su sermón, el Papa también dijo a los fieles que recordaran que Dios era el
"único seguro" para ayudar a las personas a lidiar con la enfermedad, la soledad
y la muerte. "Sólo nos protege un seguro. Solo el Señor, y nos dice que no
tengamos miedo", dijo.
Benedicto XVI dijo a los fieles, que abarrotaban la iglesia y una pequeña plaza
en el exterior, en una fría mañana en Roma, que su vistita era un "regreso a
casa" puesto que se le asignó esa parroquia cuando fue nombrado cardenal en
1977.
A todos los cardenales del mundo se les asigna una iglesia titular en Roma como
un símbolo de su unidad con el Papa. El ex cardenal Joseph Ratzinger tenía su
sede en Múnich en ese momento.
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