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(IAR-Noticias)
29-Dic-05
Agencias
El
ataque terrorista contra la escuela número 1 de la ciudad rusa
de Beslán (Osetia del Norte), en septiembre de 2004, pudo ser
evitado, según las conclusiones del informe parlamentario
preliminar presentado en Moscú.
El
director de la investigación sobre el sangriento ataque al
colegio de Beslán, en Rusia, dijo el miércoles que la policía
local había ignorado las instrucciones de reforzar la
seguridad en torno a las escuelas, medida que de haberse
tomado a tiempo podía haber impedido la tragedia.
"Pero no fueron cumplidas", dijo
Torshin, vicepresidente de la Cámara Alta del Parlamento, al dar lectura al
informe. El senador destacó que si bien la comisión parlamentaria estableció que
las fuerzas de seguridad no tenían antecedentes de que la escuela sería atacada,
el cumplimiento de las instrucciones impartidas por el ministro del Interior de
Rusia, Rashid Nurgalíev, hubiera permitido frustrar el ataque terrorista.
Alexander Torshin, que preside la comisión parlamentaria que investiga la toma
de rehenes de septiembre de 2004, dijo que había habido muchos "errores y
deficiencias".
Torshin indicó que en agosto de ese año, los responsables del Ministerio ruso
del Interior habían pedido a los jefes policiales de Beslán, en la región de
Osetia del Norte, que reforzaran la seguridad en torno a los colegios en el
primer día del curso escolar.
"Estas instrucciones pudieron haber impedido un acto terrorista o dificultado
que se hubiera llevado a cabo. Sin embargo, no se cumplieron", dijo Torshin.
Mas
de trescientas personas - la mitad de ellas niños - murieron
después de que activistas chechenos fuertemente armados les tomaran como rehenes
en el colegio.
El secuestro de más de 1.200 personas
en las escuela de Beslán se prolongó durante dos días (del 1 al 3 de septiembre
de 2004) y concluyó con la muerte de 331 personas, entre ellas 186 niños y 12
miembros de las fuerzas de seguridad.
La mayoría de ellas fallecieron en una serie de explosiones y tiroteos
repentinos al final del asedio, pero no está claro qué desencadenó la masacre.
Muchos supervivientes acusaron a los responsables locales por no impedir que
hombres armados llegaran a Beslán, y por permitir que la tensa espera concluyera
en un baño de sangre.
Las conclusiones de la comisión
parlamentaria contradicen las presentadas ayer por la Fiscalía General de
Rusia, que exculpó a las fuerzas de seguridad de la matanza.
"La comisión de expertos no encontró ningún error en la actuación del gabinete
de crisis de las fuerzas de seguridad que tuviera relación con los trágicos
acontecimientos", señaló Nikolai Shepel, fiscal general adjunto de Rusia.
En cambio, el dictamen de la comisión parlamentaria está en la línea del
anunciado hace dos semanas por la comisión de la asamblea de Osetia del Norte,
que criticaba la actuación de las fuerzas de seguridad rusas.
Las circunstancias que rodearon la operación de rescate aún no han sido
esclarecidas tras casi medio año de investigación, lo que ha provocado la
indignación tanto de las autoridades locales como de los familiares de las
víctimas.
Durante la confusa operación fueron aniquilados 31 de los 32 terroristas y
resultaron heridos 728 rehenes y otras 55 personas entre policías, agentes
del FSB y funcionarios de otras entidades de seguridad.
El Tribunal Supremo juzga desde el 17 de mayo pasado a Nurpashi Kulayev, el
único superviviente del comando terrorista, de 24 años y natural de Chechenia.
Kukayev está acusado de ocho cargos, entre ellos terrorismo, secuestro y
asesinato, pero mantiene su inocencia.
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