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(IAR-Noticias)
21Jul-05
Los
nuevos incidentes con pánico y evacuaciones del Metro ocurren después que
Tony Blair presentara el miércoles
un nuevo proyecto de "ley
antiterrorista", en respuesta a los atentados del pasado 7 de julio en Londres.
Como en el 11-S en EEUU, el proyecto
instaura una especie de "Ley Patriot" británica que cercena derechos
constitucionales y otorga superpoderes a la s fuerzas de seguridad para allanar
y apresar inmigrantes de origen islámico.
En este contexto, la nueva "psicosis terrorista"
desatada este jueves en Londres, tendería a asegurar la
aprobación de la ley en el parlamento, además de
reforzar el pánico al "terrorismo islámico" entre la población.
El
Gobierno de Tony Blair presentó este miércoles en el Parlamento un nuevo
proyecto de "ley antiterrorista", en respuesta a los atentados del pasado
7 de julio en Londres en los que murieron al menos 56 personas y otras 700
resultaron heridas.
La nueva legislación incluiría tres nuevas ofensas consideradas criminales. Por
un lado, los actos preparatorios, la incitación indirecta -implica a quienes
“glorifiquen o justifiquen” actos de violencia- y el recibir o dar
entrenamiento para acciones de este tipo.
Desde 2001, Scotland Yard ha intentado llevar a juicio a predicadores islámicos
extremistas por impulsar a los jóvenes a cometer actos terroristas en más
de 20 ocasiones. Sin embargo, la ley actual no le ha permitido iniciar procesos
contra estos religiosos por sus opiniones.
Sólo consiguió en marzo de 2003 que Abdullah el-Faisal, un clérigo musulmán que
llamó a sus seguidores a unirse a la yihad y matar a los no creyentes, recibiera
una condena de 9 años de un tribunal de Old Bailey, según informa hoy el diario
The Independent.
Ian
Blair, jefe de la Policía Metropolitana, dijo que necesitan una nueva norma que
les permita castigar a quienes llaman "los predicadores del odio”.
Por su parte, el ministro del Interior británico, Charles Clarke dijo que la
nueva "legislación será debatida una vez que el Parlamento retome su ritmo
habitual en octubre (tras el receso de verano) y espero que alcance el consenso
debido".
El funcionario aclaró que el proyecto de ley establece "una lista de
comportamientos inaceptables", como por ejemplo, la incitación a actos
terroristas, publicar páginas de Internet que alienten al odio y escribir
artículos que fomenten o provoquen actos terroristas.
"Crearemos una base de datos
internacional, donde la gente podrá denunciar a sospechosos de vínculos
terroristas. Cualquier persona que esté en esa lista y quiera ingresar a nuestro
país, deberá pedir una autorización especial", sostuvo.
Clarke confirmó también que los clérigos extranjeros que inciten al odio y a la
violencia terrorista en el Reino Unido "serán deportados de forma inmediata".
"Existe un propósito de unidad entre el Gobierno y otros grupos comunitarios
británicos, para crear una legislación antiterrorista efectiva. Además, la
comunidad musulmana se ha comprometido a aislar a los extremistas", continuó.
Por su parte, el diputado del Partido Conservador David Davis declaró que Gran
Bretaña demostró que "puede y podrá unirse para luchar contra el terrorismo".
"Los atacantes que cometieron los atentados del pasado 7 de julio en Londres no
lograron su cometido de desmoralizar y dividir a nuestras comunidades, y
enfrentar a los musulmanes y no-musulmanes", concluyó el diputado "tory".
El lunes, Davis y Mark Oaten, de los Demócratas Liberales, pactaron con Clarke
que sus respectivos partidos le darán el apoyo necesario al Gobierno de Tony
Blair para aprobar lo más pronto posible –se calcula que será en diciembre- la
nueva ley antiterrorista.
En este contexto, la nueva
"psicosis terrorista" desatada este jueves en Londres, tendería a asegurar
la aprobación de la ley en el parlamento, además de reforzar el pánico al
"terrorismo islámico" entre la población.
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