(IAR-Noticias)
02-Abr-05
Entre viernes, sábado y domingo, y
según se desprende de un conteo de la información oficial proporcionada
por las agencias Reuters, Europa Press. AFP, y Associated Press, en Irak, y como
consecuencia de atentados y ataques rebeldes murieron más de 95 personas, y
fueron heridas más de 200, la mayoría policías colaboradores de las
fuerzas ocupantes de EEUU.

Este lunes al menos cuatro personas murieron al explotar un coche
bomba en una concurrida zona comercial de Bagdad, mientras que un alto cargo del
Ministerio del Interior salió ileso de un ataque contra su vehículo, dijo la
policía iraquí.
La primera bomba estalló en el
distrito de Huriya en el noroeste de Bagdad justo cuando pasaba una reducida
caravana de vehículos con el general mayor Fuleih Rasheed, comandante de una
unidad policial vinculada con el ministerio del Interior.
Un soldado británico murió tras
resultar herido en una "acción hostil", anunció el ministro británico de
Defensa, mientras un policía fue asesinado este lunes en Jalis, unos 80 km al
norte de Bagdad, por varios hombres armados, según el ministerio del Interior
iraquí.
Además, se confirmó el secuestro de un australiano, Douglas Wood, en el país,
provocando que Australia anunciara el envío urgente de un equipo para intentar
liberar al rehén.
A esa cifras fatales hay que agregar
la muerte de tres soldados de EEUU reportado el viernes por el alto mando
militar norteamericano en Irak.
Según la agencia Reuters, en
ese periodo de 72 hs., y solamente en Bagdad, se registraron explosiones de
15 coches bomba.
Según el resumen de información de
agencias, el viernes, tras la explosión de doce coches bomba y otros
ataques registrados en varios lugares de Irak, murieron alrededor de 45
personas y fueron heridas más de 50.
El sábado, en diversas
explosiones y ataques registrados en diversos puntos, según el mismo conteo,
murieron más de 10 personas y más de 20 resultaron heridas.
El domingo, en diversos
ataques y atentados con coches bomba, murieron más de 40 personas, entre
ellos dos niños, y se contabilizaron decenas de heridos.
Entre las cifras fatales del domingo
se contabiliza la muerte de 25 ciudadanos kurdos y cerca de un centenar de
heridos, alcanzados por la explosión de un coche bomba mientras celebraban
un funeral. en la localidad de Tall Afar, en la provincia autónoma kurda del
norte de Irak.
Hay que recordar que desde las
elecciones de enero, los kurdos y los chiíes figuraron en la lista de blancos de
la resistencia iraquí por ser considerados colaboradores de la fuerzas
norteamericanas.
Al balance de muertos se sumaron dos empleados de una empresa iraquí de obras
públicas que mantiene contratos con el ejército de Estados Unidos y que fueron
asesinados por hombres armados este domingo en Bagdad, indicó una fuente de la
policía.
Con la
nueva lista bajas norteamericanas, y según el balance realizado por la agencia
Associated Press,
1.572 miembros de las Fuerzas estadounidenses han muerto
desde que comenzara en la guerra de Irak en marzo de 2003. La cifra de heridos -según el mismo balance- supera los
11.000 efectivos.
Esto indica que,
desde septiembre en que la Casa Blanca anunció la cifra de 997
militares muertos en Irak, en sólo
7 meses, la potencia invasora perdió 575 efectivos,
más de la mitad de los que
había perdido en 18 meses de ocupación militar.
La cifra total de bajas en lo que
va del año 2005 asciende aproximadamente a 210 soldados de EEUU y más de 1350
colaboracionistas iraquíes muertos (militares, policías y civiles) por
atentados y ataques de los rebeldes iraquíes, según el resumen de información
oficial registrado a diario por la prensa.
Hay que recordar
que tras la euforia de las elecciones en Irak, Bush, Rumsfeld y los políticos
chiíes y kurdos que hoy disputan encarnizadamente para repartirse los cargos del
nuevo gobierno, había afirmado que la "democracia electoral" había reducido
notablemente el accionar de la guerrilla, a punto tal, que tendía a
desaparecer.
Luego de un receso
-según parece realizado para evaluar esttrategias a seguir- la resistencia iraquí
retomó su ofensiva con más virulencia que antes, y desde hace dos semanas
viene realizando una escalada mortal de atentados y ataques dirigidos
principalmente contra las fuerzas norteamericanas, la policía colaboracionista y
las mezquitas e instituciones chiíes.
Esta semana, Mientras
en Irak continuaba la escalada mortal de ataques y atentados rebeldes, el jefe del
Estado Mayor Conjunto de las fuerzas armadas de EEUU, general Richard Myers,
afirmó que la resistencia iraquí mantiene intacta su capacidad de
perpetrar ataques.
El jefe militar
del Pentágono señaló -confirmando lo que señalaban analistas y medios
norteamericanos- que en el país árabe se registran unos 50 a 60
atentados diarios, el mismo número que hace un año.
En su conferencia
de prensa en Washington, el martes, el general Myers agregó que aún era muy
temprano para determinar si la reciente escalada de violencia responde a una
campaña concertada.
"Creo que su
capacidad de ataque sigue igual. Y ahora ocupan el mismo lugar que hace un año",
señaló Myers.
Estas
declaraciones ocurrian mientras se agravaba la crisis política motivada por
las negociaciones y las peleas que desarrollan kurdos y chiíes para la integración
del nuevo gobierno iraquí, cuyo anuncio fue aplazado en varias
oportunidades.
Durante la última
semana, Irak ha sido escenario de violentos ataques de la guerrilla de origen
suní, con decenas de muertos en atentados explosivos y ataques de grupos
comando, en tanto que un helicóptero civil fue derribado en las afueras de
Bagdad.
Por
su parte, el secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld,
señaló que la clave para vencer a la insurgencia iraquí es garantizar la
estabilidad política en el país.
"Quienes van a
vencer a la insurgencia son los propios iraquíes", señaló Rumsfeld.
"Y no sólo lo
harán por medios militares, sino por los avances en el frente político y
haciéndoles entender a los iraquíes que son los protagonistas", añadió.
A principios de
año el jefe del Pentágono y la secretaria de Estado, Condoleezza Rice,
sostenían que la "estrategia del éxito" en Irak se basaba en que
las fuerzas de seguridad iraquíes entrenadas por el Pentágono sustituyeran a
las fuerzas norteamericanas en el control de la seguridad.
Los hechos
posteriores demostraron que las fuerzas colaboracionistas iraquíes eran
impotentes para detener la escalda de ataques rebeldes, y sus miembros -según
admitieron los propios militares estadounidenses-
En un informe publicado el pasado fin de semana por diario norteamericano The Washington Post,
se señala que mientras continúan las discrepancias para formar un gobierno,
la resistencia mantiene en jaque a las tropas norteamericanas
y sus colaboradores en Irak, donde controla grandes territorios.
El matutino destaca que luego de una baja de las acciones de la insurgencia, los
grupos armados opositores lanzaron una ofensiva generalizada, que incluye emboscadas,
bombardeos y secuestros.
Definitivamente, la violencia está aumentando, reconoció un oficial del
ejército norteamericano desplegado en esa nación del Golfo
Pérsico, citado por el Post.
El militar estadounidense admitió que las incursiones de los rebeldes comenzaron
a aumentar progresivamente desde finales del pasado mes, y que
no se han detenido en ningún momento.