|
(IAR-Noticias)
23-Dic-05

Un Saddam Hussein desafiante calificó a la Casa Blanca y a los
funcionarios estadounidenses de "mentirosos" en una nueva sesión de su juicio
que se celebra en Bagdad, mientras el secretario de Defensa de EEUU, Donald
Rumsfeld, voló por sorpresa a la capital iraquí.
"La Casa Blanca
miente. Dijeron que Irak tenía armas químicas y mintieron de nuevo cuando
dijeron que lo que decía Saddam no era cierto", añadió en referencia a un
comunicado de la Casa Blanca que indicaba que sus afirmaciones de que había sido
torturado en la cárcel eran absurdas.
El miércoles, Sadam acusó al soldados
estadounidenses de golpearle cuando estaba bajo su custodia. Pese a que
aseguró que tenía marcas en su cuerpo que demostraban las torturas, no mostró
ningún golpe y el juez no dio ninguna orden en público sobre si la acusación
debía ser investigada.
El ex presidente iraquí, acusado de
"crímenes contra la humanidad", citó los fallos en las informaciones
sobre la posesión de un arsenal de armas de destrucción masiva para volver a
ganar la atención sobre los testigos que describieron las torturas a manos de su
régimen.
Sadam
dijo que la administración Bush mintió para justificar la guerra y que
volvió a mentir cuando negó su acusación hecha el miércoles de que fue torturado
mientras estuvo bajo custodia estadounidense.
"En la Casa Blanca son mentirosos", declaró durante la séptima sesión del juicio
al que se enfrentan otros siete antiguos altos cargos de su régimen. "Dijeron
que Irak tenía armas químicas".
"Es una de las cosas más absurdas
que he escuchado recientemente de Saddam", dijo el portavoz de la Casa
Blanca, Scott McClellan. "Está siendo tratado en la forma opuesta a la que su
régimen trataba a quienes arrestaba y torturaba simplemente por expresar sus
opiniones. Por lo tanto, lo niego", agregó.
Por su parte,
Raed Jouhi, el magistrado que lidera el proceso contra Sadam y lo
llevó a la corte, dijo que la acusación era nueva para él."No hemos recibido ni
una sola queja de abuso de ninguno de los acusados, incluso cuando les
preguntamos sobre el trato que recibían", afirmó. "Ellos tienen suministro de
luz constante, higiene y buena comida".
En la nueva sesión del juicio, hubo otros momentos de dramatismo cuando el juez
despidió a uno de los guardias después de que los acusados se quejaran de que
los había amenazado.
Además, otro de los acusados, Barzan Ibrahim al-Tikriti, acusó a los fiscales
de ser ex miembros del partido Baaz y uno de ellos pidió ser relevado de sus
funciones debido a los insultos que le dedicaban desde el banquillo, lo que fue
desestimado por el juez.
"Este es el insulto más grande de mi
vida, ser vinculado con este partido manchado de sangre", respondió el fiscal.
Saddam y siete de sus colaboradores afrontan este juicio por la matanza de 148
chiíes en el pueblo de Dujail, al norte de Bagdad, en la década de los 80. Los
fiscales argumentan que el dictador ordenó la matanza en respuesta a un fallido
intento de asesinato contra él en ese pueblo en 1982.
Ahora se ha producido un nuevo
aplazamiento hasta el 24 de enero. La próxima vista será la octava en un
juicio que comenzó el 19 de octubre pero ha que sido pospuesto ya en cuatro
ocasiones.
Por su parte, Donald Rumsfeld viajó por sorpresa a Bagdad para reunirse
con los comandantes estadounidenses y valorar la situación sobre el terreno.
Pocas horas antes, el primer ministro
británico, Tony Blair, viajó también por sorpresa a Basora, en el sur del
país, uno de los cuarteles generales de las tropas británicas.
Rumsfeld dijo que cualquier reducción del número de soldados dependerá de las
valoraciones sobre el terreno, mientras que Blair señaló que podrían
comenzar a hacerlo en seis meses, citando un cambio en la situación en Irak
comparado con hace un año.
Los gobiernos británico y estadounidense están bajo la presión de sus
ciudadanos para que establezcan un calendario de retirada, casi tres años
después de que las fuerzas dirigidas por EEUU ocuparan el país ante la supuesta
amenaza de las armas de destrucción masiva de Sadam.
|