|
(IAR-Noticias) 04-En-05 Agencias
Antauro
Humala,
el jefe de los rebeldes ultranacionalistas peruanos que el pasado sábado tomó
una comisaría de policía en la ciudad de Andahuaylas, mantuvo secuestrados a 10
policías y terminó con la vida de
otros cuatro, ha sido detenido en circunstancias todavía no
determinadas.
El mayor Antauro
Humala fue arrestado junto a uno de sus seguidores mientras negociaba su
rendición con la Policía.
La operación fue
confirmada por el presidente del Consejo de Ministros de Perú, Carlos Ferrero,
quien señaló que el líder del autodenominado grupo "Etnocacerista" ya se
encuentra fuera de la ciudad bajo custodia policial.
Otro grupo de
seguidores, aproximadamente 150 efectivos,
del líder ultranacionalista permanece en la comisaría de
Andahuaylas y mantiene retenidas a 17 personas, entre policías y militares.
El mayor retirado
Antauro Humala, líder del movimiento 'Etnocacerista', al frente de 150
rebeldes armados, tomó el sábado pasado por la madrugada
la comisaría, tras un enfrentamiento que dejó cuatro policías muertos.
En tanto, un
funcionario del ministerio del Interior señaló que el cerco
militar continúa debido a que los otros rebeldess
se niegan a rendirse.
Fuerzas
combinadas de seguridad iniciaron el lunes una ofensiva para recuperar la
dependencia policial en manos de los rebeldes que reclama la renuncia del presidente
Alejandro Toledo.
La ciudad andina
de Andahuaylas fue el escenario de disparos y columnas de humo, según imágenes
de televisión que mostraron cómo varios soldados rodeaban la estación policial y
decenas de civiles y periodistas corrían por las calles de Andahuaylas, a unos
900 kilómetros al sudeste de Lima.
Los militares y policías leales al
Gobierno de Alejandro Toledo, trataron de asaltar la comisaría para liberar a
los 10 rehenes que continuaban dentro en ese momento.
Pero la
operación se suspendió a petición de la Defensoría del Pueblo. Justo antes
del asalto, el grupo de Humala liberó a uno de los policías que mantenía como
rehén.
Posteriormente,
los rebeldes secuestraron a cinco miembros del Ejército de Perú que estaban
apostados en lugares aledaños a la comisaría durante el comienzo de la
recuperación del control de la ciudad andina.
El líder rebelde
había anunciado previamente que los integrantes de su movimiento
ultranacionalista entregarían las armas a las 07.30 horas de hoy en su
país(13.30 en España).
"El gobierno ya ha
iniciado alrededor de la dos de la tarde (1900 GMT) una intervención para
recuperar la comisaría", dijo a la agencia Reuters una portavoz del
ministerio peruano de Interior el lunes.
Comisaría tomada
El llamado
Movimiento Etnocacerista controla la estación de policía desde el sábado, y
mantiene como rehenes a 10 agentes, habiendo matado a otros cuatro durante la
operación de apoderamiento.
"No vamos a
disparar y asumiremos la actitud genocida del gobierno que concertada una tregua
dispara a discreción, hiere civiles y mata reservistas", dijo Humala, a la radio
local RPP y denunció la muerte de un compañero y tres heridos.
Humala había
abandonado desafiante minutos antes el lugar y luego encabezó una marcha en
demanda de paz y criticó duramente al presidente Toledo. Los manifestantes
caminaron unas cuadras para llegar a la Catedral en la Plaza de Armas de
Andahuaylas e hicieron retroceder a las desconcertadas fuerzas del orden.
La
actitud de Humala, quien estaba desarmado y vestía uniforme militar, parecía una
rendición, pero tras dialogar con el director de la Policía Nacional, Felix
Murazzo, regresó en hombros a la comisaría, según información televisiva.
Asimismo, informó
que las negociaciones con las autoridades estaban "congeladas", y exigió la
designación de una comisión de alto nivel en Lima para poder retomar las
conversaciones.
Los cientos de
manifestantes gritaban "El pueblo quiere paz", "Humala corazón" y "Toledo
es una mierda", según imágenes de televisión transmitidas en vivo. Además
mostraba cómo algunos militares comenzaban a rodear la comisaría.
"El ministerio del
Interior responsabiliza a Antauro Humala y sus seguidores de los sucesos que
podrían ocurrir a partir de las 1200 del mediodía de hoy (1700 GMT) durante el
restablecimiento del orden", dijo el gobierno peruano en un comunicado.
El comunicado del
Ministerio del Interior también instó a la población de Andahuaylas a buscar
refugio temporal ante el inminente ataque, el lunes por la tarde.
Unos mil efectivos
de la Policía Nacional y del Ejército se desplegaron en la zona para "resguardar
y garantizar la vida de la población y restablecer la tranquilidad y el
orden", según informó el primer ministro Carlos Ferrero.
El Ministerio del
Interior anunció que se respetarían los derechos humanos de los ciudadanos de
Andahuaylas.
La situación
continúa se tornó confusa, y algunas informaciones hablan de nuevos disparos
y columnas de humo en las periferias de la localidad.
Imágenes de
televisión mostraban a decenas de personas corriendo por las calles cerca de la
comisaría en la tarde de este lunes.
Un lugareño
entrevistado por la cadena BBC Mundo confirmó que varios policías y
soldados rodeaban la estación policial.
Con la detención
de Humala conocida el martes no está claro si sus seguidores seguirán con su
acción o depondrán sus armas. La situación sigue tensa.
Rebelión y corrupción en Perú
Después de que se
desató el incidente, el sábado, Toledo suspendió sus vacaciones y declaró el estado de
emergencia en la región de Apurímac, el distrito donde ocurrió la revuelta.
El Movimiento
Etnocacerista propugna la fundación de una "nueva república" fundamentada
en ideas nacionalistas basadas en el legado cultural de los incas.
También es
partidario de la pena de muerte.
El ex ministro del Interior, Fernando
Rospigliosi, dijo que "Humala ha querido imitar acciones espectaculares de otros
militares latinoamericanos, como Hugo Chávez en Venezuela y Lucio Gutiérrez en
Ecuador, que hicieron intentonas golpistas que los catapultaron a la popularidad
y terminaron ganando las elecciones".
El grupo de Humala
-que en el 2000 se unió a su hermano Olllanta en una frustrada rebelión contra el
ex presidente Alberto Fujimori, destituido tras un escándalo de corrupción-,
está integrado principalmente por ex soldados que combatieron en una guerra
contra Ecuador y contra la guerrilla en Perú.
La insurgencia de
Humala se suma a una ola de actos violentos en los últimos meses en Perú
por parte de pobladores decepcionados con el gobierno, entre ellos el
linchamiento de un alcalde acusado de corrupción.
Toledo, con una
popularidad de sólo un 9 por ciento por incumplir promesas de dar trabajo, es
golpeado por constantes denuncias de corrupción en su entorno.
En poco más de un
año, siete ministros de Toledo renunciaron envueltos en escándalos de
corrupción y diversas denuncias alcanzan a 19 familiares del presidente.
El gobierno
considera que el grupo de Humala es subversivo pero la clase política ve que su
acción es una llamada de atención al criticado gobierno.
|