Según el diario The Washington Times
la administración Bush envió en diciembre pasado una notificación secreta
a la embajada de Moscú en Washington, conocida como “Demarche” en la que
le expresa su preocupación y sus quejas por la venta de armas
rusas al gobierno de Venezuela .
La Casa Blanca
teme que las armas terminen en manos de guerrillas como las
FARC colombianas, señala el diario.
Según el
Times funcionarios del Departamento
de Estado se han contactado personalmente con funcionarios rusos en los
ministerios de Defensa y Relaciones Exteriores para hacerle seguimiento al
reclamo.
Por medio deun
comunicado oficial expedido ayer, el departamento de Estado se declara
“profundamente preocupado” por las intenciones de Venezuela de adquirir
grandes cantidades de armas y opina que Carcacas debería “consultar con
sus vecinos” antes de proceder.
“La compra ha elevado preguntas sobre el propósito final.
Nuestra preocupación por esta compra de armas se agranda dado la tolerancia
de Venezuela frente a grupos como las FARC, el ElN
y otros”, señala EEUU según The Washington Times.
Además de las AK-47, Venezuela pretende comprar de Rusia
aviones de combate MiG-29 y helicópteros de ataque.
El gobierno del presidente Hugo Chávez, a través de su
embajador en Washington Bernardo Álvarez, rechazó las
acusaciones y dijo que la comprar de armas era para
"propósitos de la defensa del país".
El Times asegura que Washington
tiene razones para creer que hay mucho más detrás de la
adquisición bélica por parte del gobierno bolivariano .
Según el rotaivo, los servicios de
inteligencia estadounidenses estiman que
Chávez ha entrado en una “fase agresiva” de su llamada revolución
bolivariana.
La inteligencia norteamericana -prosigue el
diario- calcula que hay más de 15.000 oficiales cubanos en Venezuela y
aunque Chávez insiste en que se trata de un “intercambio cultural”,
el Departamento de Estado está convencido de que son
“asesores” con agenda "comunista",
que preparan estrategias para afianzar la “revolución” y exportarla a otros
países.
The Washington Times señala que
informes de inteligencia dan cuenta dan cuenta del apoyo secreto de
Chávez a movimientos y grupos de izquierda en la región. Entre ellos, la
canalización de fondos para la campaña electoral de Daniel Ortega en Nicaragua.
Les preocupa también que las armas sirvan para dotar a grupos
de milicias que operarían por fuera de las Fuerzas Armadas con el propósito de
ejercer un control más estricto dentro de su país., añade.
“Está consolidando su dictadura, a lo cubano. Está armando a
sus simpatizantes para que intimiden a la gente a nivel de vecindarios”,
señala una fuente gubernamental citada por el Times.
Mencionan, además, las restricciones a la prensa y otras
medidas adoptadas recientemente como prueba que Chávez se aleja de la
"senda de la democracia".
Desde que Condoleezza Rice asumiera
como secretaria de Estado de E.U. el tono frente Chávez se ha venido
endureciendo. Rice lo catalogó como un “problema para la región” y sugirió que
se le podría aplicar la “Carta Democrática” de la OEA, documento que contempla
sanciones para países que atenten contra los principios de la democracia.
La semana pasada, el subsecretario para el Hemisferio
Occidental, Roger Noriega, reiteró lo dicho por
Rice pero con palabras aún más duras.
No obstante, señala el
Times, pocos prevén que EEUU avance con sus ataques a
Chávez dado que pondría en riesgo el petróleo
venezolano, que representa hasta el 20 por ciento del total de sus importaciones
de crudo.