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(IAR-Noticias)
26-May-05
AP
Un
grupo de oficiales considerados afines al ex presidente ecuatoriano Lucio
Gutiérrez desmintió este miércoles un informe de prensa que los vincula con una
supuesta conspiración contra el gobierno que sucedió al coronel retirado el
pasado 20 de abril.
Según el diario El Comercio de Quito, el plan fue orquestado por un grupo
de oficiales retirados que tras la sucesión presidencial "llamaron
telefónicamente a la mayoría de los 41 coroneles que comandan las brigadas para
pedirles que apoyaran un golpe para tumbar a (Alfredo) Palacio y exigir el
regreso de Gutiérrez".
"Sin embargo, ninguno de los coroneles se hizo eco de los pedidos", afirmó el
influyente periódico citando a "un alto oficial que recibió los informes" de
inteligencia sobre esa actividad.
El Comercio agregó que pese ello, uno de los momentos más críticos se vivió dos
días después del ascenso de Palacio, cuando "unos 12 oficiales del Ejército se
reunieron en la Brigada de Infantería 13 Pichincha".
Allí "estuvieron haciendo un ejercicio teórico sobre instrucción de operaciones
para analizar tres escenarios: el retorno de Gutiérrez, la permanencia de
Palacio y la salida de todos", apuntó.
No obstante, dos de los coroneles implicados en el supuesto complot rechazaron
este miércoles la denuncia y dijeron que prueba de su inocencia es que "ni
siquiera" existe una investigación al respecto, como afirmó la prensa.
"No es verdad, no ha habido ninguna reunión con un grupo de oficiales para el
pretendido anuncio del que hablan los medios de comunicación", afirmó el coronel
Marcelo Gaibor, comandante de la Brigada 13 de Infantería Pichincha.
"Tampoco es verdad que exista un informe de inteligencia en el que se hable de
un golpe militar, insubordinación o cualquier otra circunstancia (...) Aquí no
hay una investigación ni nada por el estilo", sostuvo Gaibor.
Asimismo, el coronel Franklin Dávila negó la versión de El Comercio y dijo que
se trata de una "absoluta mentira".
"Si se me comprueba la cercanía con el coronel Gutiérrez yo lo aceptaría, pero
mi relación con él es la misma que tengo con el actual presidente", declaró el
oficial.
"También es falso que haya asistido a una reunión en el Batallón Pichincha,
simplemente ese día pasé a saludar a mi coronel Gaibor", añadió.
Según El Comercio, a la frustrada acción de los militares retirados se sumó un
complot para matar a Palacio en la sede del Centro Internacional de Estudios
Superiores de Comunicación para América Latina (Ciespal), donde fue juramentado
por el Congreso que destituyó a Gutiérrez.
"Varios infiltrados entre los forajidos (manifestantes) trataron de sembrar el
caos e incluso acabar con la vida del mandatario", quien por un par de horas
estuvo sin protección militar, agregó el matutino.
El pasado lunes, el ministro de Defensa, general retirado Solón Espinosa,
admitió que la seguridad del presidente estuvo en riesgo durante la crisis del
20 de abril y culpó de ello a los militares que descuidaron su protección.
"Tengo mis informes, que enviaré a la Fiscalía y al Congreso para que ellos
juzguen y establezcan las responsabilidades", por la desprotección que
posibilitó que Palacio quedara a merced de manifestantes, expresó el ministro.
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