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(IAR-Noticias)
13-Jun-05
Reuters
Las
empresas energéticas extranjeras podrían tener un caso
fuerte contra Bolivia ante los tribunales internacionales
si el país impone una nueva y estricta ley de
Hidrocarburos, dijo el ex presidente Carlos Mesa en una
entrevista publicada el domingo en el diario ABC.
Mesa instó sin embargo a las compañías como la española
Repsol YPF y la brasileña Petrobras a no presionar
demasiado al nuevo gobierno de Bolivia ya que el país
estaba en peligro de sufrir una guerra civil.
El ex mandatario renunció la semana pasada, sacudido por
las protestas masivas de los indígenas bolivianos que
demandan la nacionalización de los hidrocarburos y las
amenazas de las compañías extranjeras que amenazan con
demandar al país si el gobierno incumple los contratos
actuales.
Mesa, que ha sido reemplazado por el presidente de la
Corte Suprema, Eduardo Rodríguez, dijo al diario ABC que
no sancionó la ley aprobada por el gobierno de Bolivia el
mes pasado porque opinaba que no era una "ley racional,
coherente y útil para el país".
Doce compañías extranjeras han invertido unos 3.500
millones de dólares en el gas natural de Bolivia desde
1997 y han dicho que recortarían las inversiones con la
nueva ley. Algunas han amenazado con llevar a Bolivia ante
los tribunales internacionales, dijo Mesa.
"Es una batalla que se puede dar, y argumentos pueden
tener. Es un riesgo muy alto que el país tiene que
encarar. Lo peor que le puede pasar a la inversión
extranjera es una guerra civil", afirmó el ex mandatario
boliviano.
"En consecuencia, si hay una mirada mínimamente sensata,
las multinacionales deberían darle a Bolivia un compás de
espera y no presionar", agregó.
La ley de hidrocarburos establecía un 32% de impuestos a
las empresas extranjeras que explotaban el gas además de
una regalía existente del 18%. La ley incrementó el
control del estado, pero se quedó corta para las demandas
de los indígenas que piden la nacionalización.
Mesa aseguró a ABC que pedir la nacionalización es "una
locura".
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