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(IAR-Noticias)
15-Jun-05
Por
Hugo Olázar - Clarín
En
una decisión que sorprendió por su escasa publicidad,
Paraguay otorgó inmunidad total a las tropas de EE.UU.
Lo hizo a través de una ley aprobada por el Senado el
26 de mayo último, que sólo en las últimas horas alcanzó
una más amplia difusión. La decisión paraguaya concede a
la Casa Blanca un permiso de libre tránsito y permanencia
para sus soldados por el que tanto había presionado sin
éxito a los gobiernos de Argentina y Brasil.
La ley —cuya vigencia vence en diciembre de 2006 pero es
prorrogable— otorga inmunidad a técnicos y tropas
norteamericanas para entrar y salir de Paraguay,
transportar armamentos y medicamentos y operar en
cualquier punto del territorio. Paraguay renuncia a su
poder jurisdiccional para investigar delitos que
pudieran cometer los soldados extranjeros y también a
demandar a Washington ante la Corte Penal Internacional, a
la cual sin embargo adhiere.
A cambio de la ley, el gobierno de Asunción obtiene un
compromiso del FBI de colaborar en la investigación de
varios secuestros extorsivos que han puesto en jaque a las
autoridades en los últimos meses. También se iniciarán
programas de asistencia en el combate al delito. Uno de
los secuestros más explosivos es el de Cecilia Cubas,
hija del ex presidente Raúl Cubas, cuyo cadáver apareció
el 16 de febrero último. La joven estuvo desaparecida 148
días.
El gobierno culpa de ese hecho a un grupo político
izquierdista encabezado por Osmar Martínez, actualmente
detenido, al que le atribuye supuestos contactos por
correo electrónico con el "ex canciller" de las FARC,
Rodrigo Granda Escobar, arrestado en Caracas en julio, dos
meses antes del secuestro de la joven Cubas. Sin embargo,
hay indicios que ligan con el hecho a mafias policiales.
Asunción siempre encontró apoyo de la Casa Blanca en su
tesis sobre la responsabilidad de la guerrilla
colombiana, una línea de investigación que hasta el
momento no ha mostrado muchas evidencias sólidas.
El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del
Senado, Alejandro Velázquez, restó importancia a las
señales de alarma emitidas por grupos políticos y de
derechos humanos locales tras la difusión de la ley, entre
ellos, el Servicio de Paz y Justicia (SERPAJ), liderado
por el argentino Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la
Paz. "Son ejercicios normales", afirmó ante una consulta
de Clarín. "Estaban programado desde el año
pasado".
Preguntado sobre si era factible que la ley abra la puerta
a la instalación de una base de EE.UU. en la región, como
ocurre en Manta (Ecuador), en Panamá y en Guantánamo
(Cuba), Velázquez respondió que "la gente fantasea mucho"
y recordó que Estados Unidos es un aliado del Paraguay.
"Entre aliados tenemos que defendernos", concluyó.
Al contrario, el dirigente Orlando Castillo, del grupo
humanitario Serpaj, consideró que "la ley aprobada les
ofrece (a las tropas estadounidenses) todo el territorio
nacional a su merced".
"EE.UU. tiene fuertes aspiraciones de convertir a Paraguay
en una segunda Panamá para sus tropas y no está muy
lejos de alcanzar su objetivo destinado a controlar el
Cono Sur y extender la guerra de Colombia", dijo
Castillo en declaraciones a Clarín.
Los detractores de la ley temen que Washington pueda
establecer sus tropas en varios puntos del territorio
guaraní. En especial, apuntan a Concepción, a unos 400
kilómetros al norte de la capital del país, y a Mariscal
Estigarribia, a unos 250 kilómetros de la frontera con
Bolivia, un punto clave para la Casa Blanca luego de que
masivas protestas sociales forzaran la renuncia de dos
presidentes en 20 meses.
"En Concepción, unos 200 soldados ya hicieron una pasantía
de cinco meses en 2004, algunos de los cuales se casaron
con paraguayas", comentó Castillo. Estigarribia, en
cambio, es una pequeña población militarizada que posee un
gran aeropuerto construído por EE.UU. con una pista de
3.800 metros de largo "capaz de recibir aviones B-52 y
hasta un transbordador", comentó.
La firma de la ley se difunde luego de que, el último
viernes, el vicepresidente paraguayo Luis Castiglioni
finalizara una visita oficial a Washington en la que se
entrevistó con su colega estadounidense, Dick Cheney; el
secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y el jefe de la
diplomacia para Latinoamérica, Roger Noriega, entre otros
funcionarios.
Durante su visita "se abordaron temas relacionados a la
defensa y seguridad hemisférica, así como la lucha contra
el delito transnacional y el terrorismo", dijo Asunción.
Como acción inmediata, el secretario de Defensa
comprometió el envío a Paraguay de expertos del Centro de
Estudios Hemisféricos de Defensa, una institución
dependiente del Pentágono, a fin de desarrollar un
"Seminario de Planificación del Sistema de Seguridad
Integral Nacional", programado para setiembre venidero.
Rumsfeld prometió visitar Paraguay próximamente y expresó
"su pleno apoyo a los próximos ejercicios conjuntos que
realizarán las fuerzas armadas paraguayas y
norteamericanas".
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