|
(IAR-Noticias)
17-Nov-05

En una escuela de Santiago de Chile se decidió prohibir a los
estudiantes que hicieran sus trabajos en computadoras. "Los niños bajan material
de Internet y lo presentan sin modificaciones. Ni siquiera lo leen. Ahora tienen
que escribirlos manualmente para que se den el tiempo de leerlos", explicó a IPS
la profesora Josefina Arriagada.
Por Gustavo González - IPS
El colegio Jaime Eyzaguirre, que atiende a niñas y niños de estratos medios y
bajos en el municipio de Recoleta, ilustra uno de los tantos desafíos de
introducir la enseñanza de las TIC, sigla que remite a las nuevas tecnologías de
la información y las telecomunicaciones, acuñada por la expansión de la
informática y de Internet, la red mundial de computadoras, en los últimos 20
años.
"Las TIC no constituyen un medio más, un soporte más, sino que vienen a remover
las bases mismas de los procesos de aprendizaje y del lugar que el conocimiento
tiene en la sociedad contemporánea", según el educador chileno Emilio Gautier,
coordinador de una investigación basada sobre estudios de casos en ocho países
latinoamericanos.
La aplicación de las tecnologías de la informática y las telecomunicaciones en
la enseñanza es uno de los asuntos centrales en la agenda de la Cumbre Mundial
sobre la Sociedad de la Información, convocada por la Organización de las
Naciones Unidas (ONU), cuya segunda fase se inició el miércoles en Túnez.
El estudio que coordinó Gautier fue organizado en 2004 y publicado este año por
la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe (Orealc) de la
Unesco y abarcó experiencias de formación de docentes y uso de las TIC en la
educación en Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, México, Panamá, Paraguay y Perú.
"Un docente que no maneje las tecnologías de la información y la comunicación
está en clara desventaja con relación a los alumnos. La tecnología avanza en la
vida cotidiana más rápido que en las escuelas, inclusive en zonas alejadas y
pobres con servicios básicos deficitarios", señaló Ana Luiza Machado, directora
de Orealc.
La alta funcionaria de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura (Unesco), advirtió que desafortunadamente la sociedad
moderna ha sido incapaz de imprimir a los cambios en la educación el mismo ritmo
al que marchan las innovaciones en el campo de las TIC.
"Los niños utilizan Internet, pero fuera del colegio, por ejemplo en tareas que
les doy para que ellos investiguen", dijo a IPS Lucy Lagos (45 años), profesora
de cuarto grado de enseñanza básica en Santa Teresa, una escuela particular con
subvención estatal de Quilicura, municipio del sector norte de Santiago.
Lagos explicó que en su establecimiento hay una sala con 20 computadoras para
los estudiantes y otras tres para los maestros, pero sin conexión a Internet, la
cual se obtendrá cuando el colegio se integre plenamente a la red Enlaces, un
programa del Ministerio de Educación cuya meta es aplicar las nuevas tecnologías
a todo el sistema de educación básica y media.
Enlaces, iniciado en 1992 y en el cual participan hoy unos 100.000 maestros de
todo Chile, es una de las experiencias estudiadas en la investigación de la
Orealc, que en el caso de este país abarcó también proyectos universitarios de
educación a distancia y de formación de maestros de enseñanza básica en el uso
de las nuevas tecnologías.
En Bolivia, el Ministerio de Educación suma a un programa de gestión y dirección
de núcleos educativos un proyecto de aprendizaje sustentado en la radiodifusión
interactiva, orientado al cuidado de la salud.
En Colombia hay otros tres programas, que incluyen una maestría universitaria en
TIC, la incorporación de éstas a la enseñanza de matemáticas y una escuela
virtual en el departamento de Caldas, apoyada por los productores de café.
Maestr@s.com se denomina el proyecto del Ministerio de Educación de Ecuador,
donde el gobierno provincial de Pichincha (Quito) promueve la incorporación a la
escuela de la informática e Internet y la capacitación de profesores con el
programa Edufuturo.
La Orealc estudió asimismo las experiencias del Diplomado en Educación para los
Medios a Distancia, en México, y del Programa Educador del Siglo XXI de Panamá,
apoyado por una fundación privada.
En Paraguay, el Instituto Superior de Educación "Doctor Raúl Peña" lleva a cabo
un plan piloto de formación docente en las TIC, que se imparte al mismo nivel en
castellano y guaraní. También con una impronta bilingüe y orientado a escuelas
rurales e indígenas está el programa Ñañemoarandúke (Aprendamos Juntos) para
profesores no titulados.
En ese país existe también el proyecto Web Escuela, de la no gubernamental
organización Paideia.
El elenco de experiencias estudiadas por Orealc se completa en Perú con el
Proyecto Especial de Educación a Distancia de la Universidad Católica y el
Proyecto Huascarán, también de educación a distancia, del Ministerio de
Educación.
Gautier, director de educación a distancia de la privada Universidad Arcis
(Artes y Ciencias Sociales) de Chile, destaca en los comentarios de la
investigación que prácticamente todas las experiencias latinoamericanas que
vinculan TIC y enseñanza se llevan a cabo en un esquema asociativo que supera
"las barreras entre lo público y lo privado".
"En varias de ellas vemos colaborar organismos públicos con empresas privadas.
También vemos converger a organizaciones gremiales o sociales con grupos
profesionales. En síntesis, hay un esfuerzo de articulación de diferentes
actores", señaló el experto.
"En esta dirección se destaca la experiencia de maestr@s.com del Ecuador, en
donde participan el Ministerio de Educación, las empresas privadas como
abastecedores de equipos, el gremio de maestros, las universidades y unidades
escolares", apuntó Gautier.
La investigación demuestra que hay un esfuerzo de sintonizar la formación
docente a las nuevas necesidades educativas de la sociedad de la información y
que en este ámbito se apunta a favorecer la igualdad de oportunidades, en una
región donde la conectividad a Internet refleja, y a la vez provoca, inequidades
sociales y económicas.
Un desafío importante es la innovación, concepto permanentemente asociado a las
TIC, que en materia de educación implica actualizar el diseño y la gestión de
los proyectos, generar la producción de materiales educativos con distintos
soportes y, sobre todo, innovar en la didáctica.
Al contrario de la visión de la profesora Arriagada, que culpa a Internet de la
pérdida del hábito de la lectura, Ana María Quezada, de 50 años, maestra de una
escuela básica municipal en la comuna de Maipú, en el poniente de Santiago,
utiliza programas informáticos en disco digital en sus clases.
"Mis alumnos trabajan con el programa Abracadabra para aprender a hablar y
escribir y también con programas 'súper matemáticos'. Los trabajos que antes
presentaban escritos a mano, ahora los hacen en computador", dijo a IPS esta
maestra que ejerce la docencia desde hace 28 años.
Para las clases en la sala de informática se trabaja con un ordenador cada dos
alumnos. "En este momento hay muchas niñas y niños que se manejan en los
computadores a pesar de que muchos de ellos no tienen computadores en sus casas.
Esto yo lo veo como un impacto positivo", subrayó Quezada.
La profesora Lagos, en cambio, no oculta su decepción. En la escuela Santa
Teresa de Quilicura aún están a la espera de capacitar maestros en el Programa
Enlaces y de obtener una conexión a Internet.
"El único impacto que veo hasta el momento es que han instalado salas (de
informática) fantásticas, bonitas. Los niños usan software (programas
informáticos) de juegos educativos, pero que son juegos. No hay una relación
directa entre lo que ellos hacen en el computador con los programas de estudio
en matemáticas, en ciencias o en lenguaje", puntualizó.
|