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(IAR-Noticias)
28-Nov-05 EFE
El presidente venezolano, Hugo Chávez, ha expresado su reconocimiento a
las autoridades españolas y "a toda España" por "su firmeza" ante las presiones
de EEUU en su intento por frustrar una compra venezolana de equipos militares.
"Ustedes saben cómo
el imperio norteamericano ha presionado públicamente, y me imagino en privado, y
de qué manera al Gobierno de España", dijo Chávez en su programa dominical de
radio y televisión "Aló, presidente!".
"Yo quiero hacer un reconocimiento al Rey, don Juan Carlos de Borbón, jefe del
Estado español y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de España (...), al
presidente del Gobierno español, el buen amigo, igual, José Luis Rodríguez
Zapatero, al ministro de Defensa, José 'Pepe' Bono y, bueno, a toda España, por
resistir el atropello, los intentos de atropello y la falta de respeto del
gobierno imperialista de EEUU", subrayó.
Chávez confirmó que Bono asistirá el lunes a la firma en Caracas del contrato
que sellará la compra de ocho patrullas navales y doce aviones de
transporte de fabricación española, por cerca de 2.000 millones de euros, con
los representantes del grupo EADS-CASA y el presidente de Navantia, Juan Pedro
Gómez Jaén.
"EEUU ahora no quiere que nosotros compremos ni siquiera unas patrulleras y unos
barcos para custodiar nuestro mar y unos aviones de transporte para nuestra
Fuerza Aérea y nuestra Marina", agregó.
Chávez también felicitó a su ministro de Defensa, contralmirante Orlando
Maniglia, "por haber llevado de manera tan rápida y precisa este proceso de
negociación".
Maniglia dijo a su vez que "lo más importante es que hay transferencia de
tecnología" en este contrato y detalló que se trata de cuatro navíos para
patrullar las costas y cuatro oceánicos "de más autonomía".
Los aviones de transporte, diez C-295 y otros dos CL-235, se repartirán entre la
Fuerza Aérea y la Marina de Venezuela y servirán para mejorar la lucha
venezolana contra el crimen organizado y el narcotráfico, según ha recalcado
Caracas.
Maniglia agregó que los primeros materiales llegarán a su país en los próximos
18 ó 20 meses y que "todo el proceso durará alrededor de tres años, para tener
completa toda la flota" contratada.
Desde que el presidente del Gobierno español anunció el acuerdo en marzo pasado,
durante una visita a Venezuela, las autoridades de EEUU considera dicha venta
como "un factor desestabilizador en la región".
El Gobierno de EEUU acusa a Chávez de "intenciones totalitarias" y de
querer exportar su revolución bolivariana a países vecinos, mientras que Caracas
critica el "imperialismo intervencionista" de EEUU en Venezuela.
Washington aduce el derecho a impedir la venta porque "incluye componentes
estadounidenses que necesitan licencia de exportación", dijo recientemente el
embajador de EEUU en España, Eduardo Aguirre.
Caracas ha indicado que los componentes de EEUU afectan únicamente a los equipos
de navegación de los aviones y ha indicado que "hay suficiente tecnología en
Europa para sustituirlos", en caso de concretarse el veto estadounidense.
La vicepresidenta del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega,
sostuvo a su vez que el contrato refleja un acuerdo "entre compañías" y
el Gobierno de Venezuela, "bajo el más escrupuloso respeto a la legalidad
internacional".
Fernández de la Vega destacó que el contrato supondrá una carga de trabajo de
seis años y la creación de 600 empleos para los decaídos astilleros públicos
españoles Navantia y 300 para el consorcio europeo EADS-CASA en los tres
próximos años. |