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(IAR-Noticias)
02-Dic-05
Las fuerzas políticas
más tradicionales no participarán en las elecciones
parlamentarias de este domingo en Venezuela, lo que abona
presagios de alta abstención, dominio absoluto del oficialismo
en la Asamblea Nacional y avance de una suerte de sistema de
partido único.
Por Humberto
Márquez - IPS
Los partidos que dominaron la política venezolana durante
medio siglo antes de que el presidente Hugo Chávez llegase al
poder en 1999, el socialdemócrata Acción Democrática (AD) y el
socialcristiano Copei, junto a otras formaciones, decidieron
retirarse cuando faltaban apenas cuatro días para los
comicios, alegando falta de garantías electorales.
Les siguieron grupos con fuerza en algunas regiones, como
Proyecto Venezuela, de la zona industrial de Carabobo (100
kilómetros al oeste de Caracas) y Primero Justicia, implantado
en los sectores de clase media de la capital.
En cambio, decidieron participar agrupaciones opositoras de
centroizquierda, como el Movimiento al Socialismo (MAS), Causa
Radical, Un Solo Pueblo, Izquierda Democrática y el partido
regional Un Nuevo Tiempo, que gobierna el petrolero estado de
Zulia, el de mayor población, en el oeste del país.
La oposición zuliana efectuó una marcha multitudinaria en
apoyo de sus candidatos la noche del miércoles en Maracaibo,
la capital regional.
"Hay un descarado ventajismo del gobierno, un poder electoral
parcializado, un registro electoral envenenado y un sistema de
votación con máquinas que no es confiable", expuso el
secretario general de AD, Henry Ramos.
Una auditoría reciente en presencia de observadores de la
Organización de los Estados Americanos (OEA) "demostró la
vulnerabilidad del voto y se desató una profunda desconfianza
en el árbitro electoral", señaló su par de Copei, César Pérez.
Chávez replicó alegando que esos partidos "se prestaron al
juego del imperialismo, pues se ha puesto en marcha otro plan
desestabilizador del gobierno de Estados Unidos. Sus
candidatos, que llamaron a votar desde hace meses, ¿qué le
dirán ahora a la gente? La verdad es que no tienen votos
porque no tienen pueblo".
El vicepresidente José Vicente Rangel estimó que "detrás de
todo esto está la mano de la embajada americana
(estadounidense), según nuestros informes de inteligencia".
Para el canciller Alí Rodríguez el retiro "busca inútilmente
deslegitimar al árbitro electoral y a la democracia
venezolana, para servir la mesa a cualquiera de las formas de
intervención que siempre ha habido por parte de las grandes
potencias".
En Washington, el portavoz del Departamento de Estado, Sean
McCormack, negó que Estados Unidos estuviera detrás del retiro
de candidatos opositores, aunque su país comprendía esa
decisión "debido a su falta de confianza en la transparencia
del sistema electoral".
Ausentes los partidos tradicionales, "los grandes ganadores
serán los opositores que tomaron la decisión inteligente y van
a participar", dijo Rodríguez.
La oposición "concurre al peor de sus escenarios posibles,
porque su mejor opción era participar toda y unida, y la
segunda era abstenerse unida, pero ahora va dividida. Lo que
ocurrirá es que no tendrán diputados y no deslegitimarán al
gobierno", dijo a IPS Luis León, director de Datanálisis, una
de las principales encuestadoras del país.
En los comicios se escogerán 167 diputados a la unicameral
Asamblea Nacional, que actualmente cuenta 165 escaños y en la
cual hay 86 oficialistas frente a 79 opositores.
Pero, cuando el parlamento fue elegido en 2000, el oficialismo
ganó 110 escaños, sólo que algunos grupos e individualidades
desertaron de sus filas y fueron a las opositoras en el marco
de la aguda confrontación política cuyo cenit fue un efímero
golpe de Estado en abril de 2002.
Los pronósticos de las encuestadoras y analistas políticos
afirman que el oficialismo ganará más de dos tercios de las
bancas en disputa y, hasta el retiro de algunos partidos esta
semana, la mayoría de los estimados calculaba apenas 30
escaños para la oposición.
Para aumentar el galimatías, algunos candidatos de partidos
tradicionales mantendrán sus postulaciones, en tanto sí se
retirarán algunos otros postulados por fuerzas que en cambio
han decidido participar, todo en el marco del sistema
electoral mixto con candidaturas nominales y por listas.
Oscar Schémel, de la encuestadora Hinterlaces, dijo a IPS que
según estudios previos podría abstenerse el 71 por ciento de
los 14,5 millones de electores inscritos, "pero ese porcentaje
puede aumentar, porque muchas personas desconfían o tienen
dudas sobre el sistema de votación y el Consejo Nacional
Electoral".
El poder electoral ha sido blanco de las críticas opositoras
desde el proceso de referendo que el 15 de agosto de 2004
ratificó a Chávez en la presidencia, con 5,9 millones de votos
frente a cuatro millones de quienes querían revocar su
mandato.
La semana pasada, durante una auditoría de las máquinas "captahuellas",
que permiten identificar al elector por su huella dactilar
para permitirle acceder al recinto de voto, técnicos de
oposición pudieron demostrar que una combinación de programas
de computación podría eventualmente informar cómo sufragó cada
votante.
Ello porque la votación misma se efectúa con máquinas,
programadas para desordenar la secuencia en que reciben sus
votos, pero en teoría es posible que alguien, con acceso a los
programas de esas máquinas y las captahuellas, pueda cotejar
el orden de identificación con el de votación y vulnerar el
secreto del voto.
Una misión de observadores de la OEA pidió entonces al poder
electoral que atendiese la petición opositora de retirar las
captahuellas, a lo que accedió el Consejo, pero a pesar de eso
los partidos AD, Copei y otros decidieron retirarse.
"Se trató de una reacción ante lo percibido como punta de un
iceberg de defectos y quizá trampas adicionales en todo el
sistema electoral", observó a IPS José Vicente Carrasquero,
profesor del posgrado en ciencias políticas de la Universidad
Simón Bolívar.
Para Carrasquero "la discusión sobre secreto del voto y
limpieza del escrutinio no es señal de una democracia vigorosa
sino de un sistema democrático enfermo, que lleva además hacia
un parlamento monocolor en el que será ajeno el debate".
"Será como el sistema de partido único que casi vivió México
durante décadas, pero con la diferencia de que el (mexicano)
Partido Revolucionario Institucional movilizaba a los
electores, y en cambio aquí puede presentarse una alta
abstención con pobre capacidad de movilización", estimó
Carrasquero.
La OEA, entretanto, dijo en una declaración que los partidos
políticos opositores se habían comprometido a participar en
los comicios tras el retiro de las máquinas captahuellas y que
en una reunión con el árbitro electoral "consideraron que el
secreto del voto en este proceso no va a ser vulnerado".
El secretario general de la OEA, el chileno José Miguel
Insulza, advirtió que la entidad hemisférica no abogará porque
los partidos participen o se abstengan.
La oposición "podrá ser exitosa si es alta la abstención, pero
no lograrán movilizar a la gente ni deslegitimar al gobierno,
y la observación internacional se va a quedar con la impresión
de que fue una decisión malcriada", insistió León.
Ramos, el jefe de AD, sostuvo que "en Venezuela no hay
solución de corto plazo. Estas son luchas muy sostenidas, y no
estar en el parlamento no significa que no prosigamos en el
camino democrático, discutiendo los temas en la calle".
Leopoldo Puchi, secretario general del MAS, dijo en cambio a
IPS que su organización participaría porque "renunciar al voto
abre un camino peligroso en relación a lo que el país tenga
como alternativa. No tenemos por qué dejarle la institución
del voto a los seguidores de Chávez".
El ex candidato presidencial socialista y editor del diario
Tal Cual, Teodoro Petkoff, criticó al oficialismo por
"mantener un juego cerrado, sin buscar soluciones políticas a
una crisis política", pero estimó que la oposición "tiene una
conducta errática y convierte en derrota lo que era una
victoria".
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