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(IAR-Noticias)
12-Dic-05 Agencias
"El presidente Lula comienza a dar señales de que es un desequilibrado.
Esperemos que deje el gobierno el año que viene sin el desastre que anuncia su
política", señaló el jefe del bloque de diputados del opositor Partido de la
Social Democracia Brasileña (PSDB), Alberto Goldman.
El viernes, Lula da
Silva había comparado a la oposición brasileña, que denunció la existencia decorrupción en su gobierno, con las elites
golpistas de Venezuela que derrocaron por pocas horas en 2002 al mandatario
Hugo Chávez.
Las relaciones tocaron, el sábado,
un punto de extrema tensión luego de que Lula acusara a sus adversarios de
"golpismo". La respuesta opositora llegó de inmediatro: calificó al jefe de
Estado como "desequilibrado" y "ridículo".
Para AlbertoGoldman, las declaraciones de Lula al comparar a la oposición
brasileña con la venezolana que en 2002 derrocó a Chávez durante poco más de 30
horas "muestran que la perdida de respetabilidad y credibilidad del
presidente están afectando a su equilibrio".
"No tenemos ninguna semejanza con lo que pasó en Venezuela, ni con los
movimientos populares ni con las fuerzas armadas de ese país", afirmó el
opositor Goldman.
En 2002 el entonces titular de
Fedecámaras, Pedro Carmona, asumió la presidencia de Venezuela tras el golpe de
Estado cívico militar contra Chávez, que luego fue repuesto por una
manifestación popular y una revuelta militar.
En Montevideo, tras la cumbre del Mercosur, Lula afirmó que la oposición es
"golpista" como la de Venezuela, al confirmar declaraciones a la revista Carta
Capital, en la que comparó a sus rivales internos de Brasil con la central
empresarial venezolana Fedecámaras.
El jefe del bloque del opositor Partido del Frente Liberal (PFL) en el Senado,
Agripino Maia, afirmó que "Lula en el exterior ve fantasmas. Cuando sale del
país toma una dosis de Chávez y dice cosas sin sentido".
"Es el peor presidente de nuestra historia republicana", rebatió el presidente
del PFL, el senador Jorge Bornhausen.
El senador Arthur Virgilio, habitual portavoz del PSDB, sostu vo: "Que Lula no
sea ridículo, que golpismo es ese, si la oposición ni siquiera pidió juicio
político a pesar de que tenemos indicios de su conocimiento de la red de
corrupción endémica, epidémica y sistémica que hay en el gobierno".
Lula, primer presidente izquierdista de la historia de Brasil, está acosado
desde hace seis meses por un escándalo de corrupción iniciado en junio cuando un
aliado del gobierno, el ex diputado Roberto Jefferson, dijo que el PT
sobornaba legisladores para ganar apoyos en el Congreso.
Tras las denuncias, el partido oficialista reconoció que pagó ilegalmente
campañas electorales en 2003 y 2004 para sus candidatos y los de los partidos
aliados, tras haber sido acusado de pagar sobornos a diputados para aprobar los
proyectos del gobierno de Lula da Silva.
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