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(IAR-Noticias)
17-Dic-05
Evo Morales, Jorge Quiroga y Samuel Doria son los principales candidatos a
suceder al presidente Eduardo Rodríguez
Las elecciones de esta nación
andina son el resultado de movilizaciones de diferentes organizaciones sociales
a través de protestas y bloqueos, que en octubre de 2003 obligaron a dimitir al
ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, quien fue sucedido por Carlos Mesa, que
el pasado junio también renunció a su cargo.
El actual presidente de Bolivia, Eduardo Rodríguez, asumió en medio de la
convulsión social el poder con el único objetivo de convocar estos comicios y
entregar el poder el próximo 22 de enero. El propio mandatario estuvo a las
puertas de renunciar si se postergaban las elecciones, previstas en un primer
momento para el 4 de diciembre, las cuales finalmente fueron retrasadas a causa
de un fallo del Tribunal Constitucional que anuló el artículo 88 del Código
Electoral y puso en riesgo los comicios por el enfrentamiento entre regiones por
la redistribución de escaños.
Las urnas se abrirán a las 8:00 horas locales (13:00 hora española) de este
domingo para recibir el sufragio de los bolivianos y deberán funcionar ocho
horas continúas antes de proceder con el escrutinio, según informó días previos
a los comicios el Consejo Nacional Electoral (CNE). En Bolivia el voto es
obligatorio bajo sanciones económicas y hasta de privación de libertad para los
infractores.
El proceso electoral se desarrollará bajo la supervisión de más de 150
observadores internacionales, entre miembros de la Organización de Estados
Americanos (OEA), funcionarios de los organismos electorales, invitados por el
CNE, y delegados especiales de Gobiernos de varios países, entre ellos España.
Además, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, decidió enviar esta semana
a Angela Kane, subsecretaria general para Asuntos Políticos, al país con el fin
de que le entregue un mensaje al presidente Rodríguez en su nombre, expresándole
su apoyo para que las elecciones sean "pacíficas" y "democráticas".
Asimismo, alrededor de 50.000 policías y militares garantizarán la normalidad de
las elecciones generales en Bolivia, que previsiblemente se desarrollarán con
toda la normalidad, pese a las advertencias de alerta emitida por el
Departamento de Estado de Estados Unidos para que ciudadanos de ese país eviten
visitar Bolivia estos días ante "la probabilidad de un potencial clima de
violencia social".
En manos del Congreso
Por otro lado, si el ganador en las urnas no logra el 50% de los votos, es decir
una mayoría absoluta, irá con el segundo en votación a una instancia
parlamentaria y será el Congreso el que determine a mediados de enero quién será
el nuevo mandatario.
El sistema electoral del país andino prescribe una sola vía para llegar sin
trámites al Palacio Quemado de La Paz: que el ganador reciba el apoyo de 'la
mayoría absoluta' de los sufragios, es decir la mitad más uno del padrón
electoral de 3,6 millones de electores.
En este caso, que no tiene antecedente en la historia democrática de los últimos
tres mandatos, el ganador 'por mayoría absoluta' será investido el 22 de enero
próximo en el Congreso. En caso contrario, los dos mejor votados volverán a
enfrentarse en el Congreso que definirá al ganador por votos de sus 157 miembros
(27 senadores y 130 diputados), que serán elegidos también este domingo.
El nuevo Gobierno de Bolivia deberá lidiar con una economía en recesión desde
1999, pese al repunte de los precios internacionales de las materias primas que
exporta el país. También encontrará un clima social exacerbado por las enormes
desigualdades de una sociedad que históricamente ha excluido a las mayorías
indígenas y pobres.
La reducción de la indigencia, en la que viven 3 de cada 7 bolivianos, es el
mayor desafío en un país que ha vivido en permanente estado de convulsión desde
1952, cuando un Gobierno nacionalista le entregó tierras a las mayorías
indígenas.
Partidos y candidatos Los bloques más conocidos que
participan en la contienda electoral de mañana son el del líder indígena Evo
Morales Ayma del Movimiento Al Socialismo (MAS), el del ex presidente Jorge
Quiroga Ramírez con el Poder Democrático y Social (PODEMOS) y el de Felipe
Quispe Huanca del Movimiento Indígena Pachacutec (MIP).
Asimismo, también postulan los partidos tradicionalistas de Samuel Doria Medina
con Unidad Nacional (UN), el de Michiaki Nagatani con el Movimiento Nacionalista
Revolucionario (MNR), y el de Gildo Angulo del Nueva Fuerza Republicana (NFR),
entre otros menores.
Los principales candidatos a suceder a Eduardo Rodríguez son Evo Morales del
MAS, Jorge "Tuto" Quiroga de PODEMOS y Samuel Doria de UN. Las encuestas de los
últimos meses apuntan a que uno de los tres podría llegar a ser el presidente de
Bolivia ya sea por mayoría absoluta o por la decisión de la Cámara de Diputados.
Uno de los sondeos más recientes, el de la cadena mediática Usted Elige, asignó
a Evo Morales un 34,2 por ciento de las preferencias ciudadanas, con cinco
puntos de ventaja sobre el ex presidente neoliberal Quiroga (29,2 por ciento),
de Poder Democrático Social, con posiciones regionales importantes para este.
La encuesta ubicó en tercer lugar al empresario Samuel Doria, de Unidad Nacional
(UN), con 8,9 por ciento, y en cuarto a Michiaki Nagatani (4,2), del Movimiento
Nacionalista Revolucionario (MNR).
Nacionalización e Hidrocarburos
Por otro lado, la nacionalización
de los hidrocarburos y la ruptura del modelo económico neoliberal se afianzaron
como los temas claves durante la campaña electoral de Evo Morales, que se
perfila como el primer indígena con firmes posibilidades de asumir la
presidencia de Bolivia
El líder cocalero aseguró que combatirá la pobreza, aumentando los recursos que
recibe el Estado por la explotación de los campos gasíferos, operados por
gigantes trasnacionales como la brasileña Petrobras, la española Repsol-YPF y la
británica BG . De hecho, Morales aseguró este viernes que si llega al Gobierno
considerará nulos los más de 70 contratos de explotación otorgados a petroleras
extranjeras para redefinirlos por completo.
Según las previsiones de Morales, el MAS dará al Estado el poder de decisión
sobre las operaciones petroleras, los precios de los productos, las
exportaciones, la industrialización y otros aspectos claves de la actividad. De
hecho, una de sus promesas es nacionalizar los tres poderes para que los
recursos naturales queden en manos del Estado.
Además, el plan del partido de Morales prevé que los beneficios de la actividad
lleguen a todo el país con generación de empleo y una red nacional de gas
domiciliario, así como investigar las actividades de las transnacionales, para
sancionar violaciones legales y contractuales con su intervención y hasta el
encarcelamiento de sus ejecutivos.
El candidato izquierdista acotó en uno de sus actos electorales que las
petroleras foráneas "son necesarias", pero en condiciones de "juego limpio" y
"respeto a la soberanía y a los intereses bolivianos, sin que sigan robando y
estafando al país".
Para el MAS, los ingresos que obtenga el Estado bajo las nuevas reglas serán la
base de un nuevo modelo económico productivo nacional que reemplace al
neoliberalismo.
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