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(IAR-Noticias)
20-Dic-05
La noche del
pasado miércoles, mientras el ex presidente Jorge Tuto Quiroga recibía un
tímido aplauso de la cúpula militar boliviana por su exposición en un foro
electoral, el Departamento de Estado emitió un "anuncio público" alertando a los
ciudadanos estadounidenses sobre posibles actos de violencia "antes, durante y
después de una elección u otros cambios de gobierno" en Bolivia.
Por Luis A. Gómez - La
Jornada
Por este motivo, el embajador de
Estados Unidos aquí, David Nicol Greenlee, fue llamado a explicar el anuncio en
Palacio de Gobierno al presidente Eduardo Rodríguez Veltzé.
En el comunicado, emitido desde
Washington, la embajada de Estados Unidos también "recomienda a sus empleados
guardar provisiones de agua potable y comida enlatada para una semana en caso de
haber bloqueos que afecten el acceso a las fuentes de aprovisionamiento". Sin
embargo Greenlee, quien entre 1991 y 1992 dirigió personalmente las acciones de
erradicación de hoja de coca en Bolivia como jefe de la oficina de la Agencia
Central de Inteligencia (CIA) en este país, se negó a hacer comentarios a la
prensa respecto del anuncio o a su corta visita a la oficina presidencial.
Siguiendo esa línea, el pasado jueves el vocero del Departamento de Estado, Sean McCormack, declaró que las relaciones entre el nuevo gobierno boliviano y
Estados Unidos dependerán del compromiso de Bolivia con sus políticas
antidrogas. "Esperamos que cualquier gobierno que llegue en Bolivia honre esos
compromisos que han hecho de luchar contra la producción y el transporte de
drogas ilícitas", explicó McCormack.
La ayuda estadounidense para la lucha antinarcóticos en Bolivia fue este año de
91 millones de dólares, para interdicción y desarrollo alternativo, y representa
aproximadamente 21 por ciento del total de la cooperación internacional que
recibe este país para el combate al narcotráfico.
Militares adustos para Quiroga
La noche del miércoles pasado, como parte del foro electoral organizado por las Fuerzas
Armadas, el candidato de la alianza Poder Democrático y Social (Podemos), Jorge
Quiroga, tuvo su oportunidad frente a la cúpula castrense de exponer su plan de
gobierno. El auditorio, el mismo que despidió a Evo Morales con la promesa de
obedecer su mandato si es elegido presidente, tuvo una tibia reacción ante el ex
presidente Quiroga, quien prometió potenciar a los militares y los liberó de
toda responsabilidad por las matanzas ocurridas en octubre de 2003, cuando fue
derrocado Gonzalo Sánchez de Lozada.
En abierta referencia a Sánchez de Lozada, Quiroga dijo que "existe un solo
responsable" por aproximadamente 60 muertes. "No pretendamos ahora que los
militares salieron en octubre como si no hubiese habido democracia", puntualizó.
Al término de su intervención, Quiroga señaló que los militares no deberán
asumir papel alguno en la realización de la Asamblea Constituyente, algo para lo
que las fuerzas armadas se han venido preparando desde hace meses. "Lo hemos
señalado, las FFAA activas no deben participar. Lo he dicho con toda claridad, y
no vengo a congraciarme, no deben deliberar", enfatizó Quiroga.
Los uniformados aplaudieron moderamente a Quiroga y le dieron apenas las
gracias. La posible causa de esta reacción sería que la participación militar en
la política está prohibida por la Constitución, y el tema ha desatado fuertes
polémicas esta semana, luego de que el comandante en jefe de las fuerzas
armadas, Marco Antonio Justiniano, pidiera reconocer la diversidad cultural y
étnica, así como respetar "la opinión de la mayoría" en los próximos comicios,
algo que fue considerado como inconstitucional por Jorge Quiroga.
Y bajo una incesante lluvia de verano, ese mismo jueves también tuvo lugar el cierre de
campaña del Movimiento al Socialismo (MAS) en la ciudad de Cochabamba, bastión
del partido del dirigente indígena Evo Morales. Ante decenas de miles de
personas, fundamentalmente cocaleros y campesinos, Morales resaltó los esfuerzos
de los desposeídos de este país para llegar a gobernar Bolivia.
El candidato del MAS pidió a sus seguidores ir a votar el próximo domingo para
conseguir la mayoría absoluta de los votos y los conminó a prepararse para las
tareas que implican el gobierno de este país y la Asamblea Consituyente. "Con
ella", dijo Morales, "habremos de cambiar definitivamente este país".
Evo Morales también dedicó unos segundos a comentar la política estadounidense y
habló también de su defensa de la coca, reafirmando la voluntad de despenalizar
esta planta a nivel internacional. "Lo hemos dicho: cocaína cero sí, coca cero
no", dijo. Al finalizar su discurso, Morales gritó la consigna más conocida de
los cocaleros del Chapare, "Causachun Coca, Huanuchun Yanquis" (Por la causa de
la coca, mueran los yanquis), y fue aplaudido durante varios minutos por la
multitud.
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