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(IAR-Noticias)
26-Dic-05
El episcopado de Brasil, por boca del presidente de la Conferencia
Episcopal del país, Geraldo Majella Agnelo, de 71 años, hizo una dura crítica al
Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Por Juan Arias - El
País
Con ocasión del mensaje de Navidad,
los prelados acusaron al mandatario de haberse olvidado del "aspecto social".
Según los obispos, Lula aplica una política económica que no ha beneficiado a
los más pobres.
Los obispos de Brasil, conservadores en materia de doctrina pero abiertos en lo
social, contribuyeron a la elección de Lula como presidente. El episcopado
siempre ha estado de parte de los movimientos sociales como el de los
Trabajadores Sin Tierra (MST), los sindicatos y las organizaciones no
gubernamentales que trabajan en el campo social.
Los prelados se manifiestan decepcionados por los resultados de la gestión del
primer Gobierno de izquierdas en la historia del país, no sólo por lo que
denominan su política neoliberal -que ha servido sobre todo para enriquecer a
los bancos y a las entidades financieras internacionales-, sino también por el
alto índice de corrupción del Gobierno de Lula y de su grupo político, el
Partido de los Trabajadores. El presidente de los obispos ha dicho que los
ciudadanos ya no pueden aceptar más "promesas en vano", y ha pedido que el año
próximo los candidatos en las elecciones "no hagan promesas que saben que no van
a poder cumplir".
A la pregunta de los periodistas de si el presidente Lula está cumpliendo las
promesas que había hecho durante la pasada campaña electoral, Majella contestó:
"¿Ustedes qué opinan?". Respondía así indirectamente al presidente Lula, que
sigue defendiendo contra todas las evidencias, incluso de las aportadas por las
comisiones de investigación de la Cámara baja del Parlamento y del Senado, que
no hubo corrupción en su Gobierno y que se trata más bien de acusaciones
lanzadas por los medios de comunicación.
El presidente de la Comisión Episcopal Brasileña pidió que sean castigados
"incluso con la cárcel" aquellos políticos que aceptaron dinero de sobornos por
parte del Gobierno. El arzobispo Majella dijo que es preciso también "que el
país recupere todo el dinero robado al erario público".
El arzobispo acabó diciendo que "existe un pasivo social acumulado en la gestión
del Gobierno de Lula". Al ser preguntado sobre el anuncio de que el Gobierno ha
decidido, antes aun del tiempo marcado, saldar la deuda pendiente con el Fondo
Monetario Internacional, Majella ironizó: "La deuda interna sigue en pie, y
quizás hasta ha aumentado. Y es esa deuda con la sociedad la que es necesario
saldar".
A lo largo de este año han arreciado las críticas de la mayoría de los prelados
católicos al actual Gobierno, debido a la orientación de la política económica
de Lula, considerada como una continuidad de su antecesor, Fernando Henrique
Cardoso.
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