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(IAR-Noticias)
30-Dic-05
El papel protagónico que en los años 90 tuvo el mexicano Ejército
Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en movilizaciones sociales e indígenas
mundiales mermó hasta pasar a un rol secundario. Ahora, con un nuevo guión bajo
el brazo, busca recuperar posiciones.
Por Diego Cevallos - IPS
Los líderes del indígena EZLN dejarán este domingo 1 de enero su enclave en las
selvas del sureño estado de Chiapas para iniciar un recorrido de seis meses por
diversos puntos del país. La estrategia coincidirá con el desarrollo de las
campañas para los comicios presidenciales de julio de 2006.
La intención de esta poco común guerrilla desarmada, que desdeña a los partidos
políticos y afirma no estar interesada en la competencia electoral, es buscar
aliados en la "mera" (verdadera) izquierda, colocar las causas de los pueblos
originarios en la palestra y trazar "desde la sociedad" un proyecto político
alternativo.
En esa línea organizarán en fecha aún no definida un encuentro mundial similar
al Encuentro Intercontinental por la Humanidad y contra el Neoliberalismo,
celebrado en 1996 en las selvas chiapanecas, semilla de lo que hoy se conoce
como movimiento altermundista por la consigna "Otro mundo es posible".
El nuevo paso del EZLN definirá su futuro. "El reto es retomar el protagonismo o
ir dejando la escena mientras envejece el público", dijo a IPS Lucio Contreras,
politólogo de la Universidad Autónoma de México.
El EZLN se rebeló el 1 de enero de 1994 en Chiapas contra el Estado mexicano,
reclamando justicia y derechos para los indígenas. Pero no dispara un solo tiro
desde la segunda semana de ese año, cuando el gobierno del entonces presidente
Carlos Salinas (1988-1994) se vio obligado a cesar una impopular represión.
Desde entonces permanece inconcluso un proceso de negociación con la guerrilla.
El grupo, integrado mayoritariamente por indígenas y con escaso poder militar,
realizó diversas acciones políticas pacíficas de gran perfil y sumó aliados en
varios países del mundo.
Con la llegada a la Presidencia del conservador Vicente Fox, primer mandatario
ajeno al Partido Revolucionario Institucional en siete décadas, se dieron pasos
hacia el reconocimiento de derechos indígenas y la satisfacción de ciertas
demandas del EZLN.
Sin embargo, la reforma legal prometida por el gobierno de Fox acabó ignorando
aspectos centrales de la autodeterminación de las comunidades indígenas y del
uso colectivo de los recursos naturales. La situación de los nativos, en
particular en el sur de Chiapas, sigue siendo de pobreza y abandono.
México tiene unos 10 millones de indígenas, la mayoría pobres, en un total de
106,9 millones de habitantes, según las últimas estimaciones del estatal Consejo
Nacional de Población.
Después de una enorme presencia en la escena mexicana e internacional, el EZLN
perdió protagonismo interno y fue ausentándose de iniciativas contra la
globalización, como el multitudinario Foro Social Mundial que se realiza cada
año desde 2001.
No obstante, el EZLN sigue siendo "una fuerte referencia internacional de lo que
es la lucha contra el neoliberalismo, y eso quedará inscrito en la historia",
dijo a IPS Enrique Vivanco, integrante de un frente universitario que apoya al
movimiento zapatista.
El presidente electo de Bolivia, el indígena aymara Evo Morales, invitó al líder
del EZLN, subcomandante Marcos, al acto de su asunción el 22 de enero. Ambos
comparten el rechazo a las políticas económicas llamadas neoliberales, y la
promoción de los derechos de los pueblos originarios.
"Hemos llegado a un punto en que no podemos ir más allá y, además, es posible
que perdamos todo lo que tenemos si nos quedamos como estamos", señaló el EZLN
en un comunicado difundido a mediados de año, cuando anunció que realizaría un
recorrido por el país.
Con el nombre de "la otra campaña", los delegados del EZLN encabezados por
Marcos visitarán los 32 estados del país en los que celebrarán asambleas con sus
seguidores.
Como en el pasado, los zapatistas completarán su jornada con los rostros
cubiertos por pasamontañas y desarmados. Tendrán autorización del gobierno y el
visto bueno de los partidos políticos que ven en la iniciativa una saludable
estrategia de corte pacífico.
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