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(IAR-Noticias)
30-Dic-05 AFP

El izquierdista y presidente electo Evo Morales controlará ampliamente la
cámara de Diputados de 130 miembros, pero deberá recurrir a eventuales pactos en
la de Senadores, donde la oposición conservadora de su derrotado rival electoral
Jorge Quiroga tendrá mayoría.
El
triunfo del cocalero con 54% de los votos en las elecciones del 18 de diciembre
le permitió afirmar una mayoría incontrastable con 72 de los 130 escaños en la
cámara de Diputados.
Casi con dos tercios de los votos a su favor, Morales tendrá vía expedita para
la aprobación de leyes en esta instancia del bicameral Congreso boliviano.
En la cámara baja la oposición encarnada por Quiroga ocupará 43 bancas, mientras
que la centrista Unión Nacional (UN), del empresario cementero Samuel Doria
Medina, tendrá 8 y el liberal Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), del
derrocado ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, 7.
Juntos los 58 diputados de Quiroga, Doria Medina y Sánchez de Lozada son
insuficientes para frenar la acción de la futura bancada oficialista, en caso de
que la aprobación o rechazo de una ley requiera de la mayoría absoluta de los
votos, es decir 66 de 130.
Los 60 diputados plurinominales se asignan por voto en plancha junto a
presidente y vicepresidente y los restantes 70 diputados uninominales por voto
directo en las circunscripciones territoriales en las que candidatean en
comicios generales.
El favorable panorama en Diputados para Morales se trastocará en la cámara de
Senadores, donde Quiroga, que ganó por mayoría relativa en 6 de los 9
departamentos (provincias) bolivianos, controla 13 de los 27 curules.
En la cámara alta Morales ganó 12 bancas y la UN y el MNR sendos curules, de tal
forma que la aprobación por mayoría absoluta (50% +1) tanto para aprobar como
para oponerse requiere en ambas direcciones de acuerdos.
El número de senadores de Quiroga y Morales son insuficientes por separado para
impulsar una política.
Ninguno tiene fuerza para alcanzar la mayoría absoluta de 27 votos: a Quiroga le
falta un voto y a Morales dos.
Eso en las cámaras por separado, mientras que en el Congreso de 157 miembros (27
senadores y 130 diputados), Morales, que junta 84 votos potenciales, está más
lejos de alcanzar los dos tercios (104), requisito para la aprobación de algunos
instrumentos o políticas, lo que también le obligará a negociar con la
oposición.
Sin necesidad de pactar, Quiroga reúne 56 votos, es decir tres más que un
tercio, suficiente para evitar, llegado el caso, la aprobación de leyes que
requieran la aprobación de al menos 104 de los 157 votos del plenario congresal.
Según analistas locales, la UN de Doria Medina se ha mostrado durante la campaña
más cercana a Morales que a Quiroga. Doria Medina controla 8 escaños en
Diputados y uno en Senadores.
En cambio, el MNR, que sigue liderado desde Estados Unidos por Sánchez de Lozada,
acérrimo enemigo político del indio presidente electo boliviano, parece más
cercano a Quiroga que a ningún otro.
Escindido en varias fracciones a favor y contra Sánchez de Lozada, el MNR se
anotó 7 diputaciones y una senaturía.
Esto, pese a que el candidato a la vicepresidente del MNR, Guillermo Bedregal,
un antiguo militante del partido más tradicional de la política criolla, propuso
durante la campaña apoyar en el Congreso a Morales, en caso de que éste no haya
alcanzado la mayoría absoluta de los sufragios ciudadanos, como lo prescribe la
Constitución.
Desde su emplazamiento de líder de la oposición, Morales impulsó en 2004 el
enjuiciamiento de Sánchez de Lozada, a quien la Fiscalía de la República imputa
la muerte de entre 60 y 80 civiles durante la represión militar a una
insurrección popular en octubre de 2003, que precipitó su caída durante su
segundo mandato.
Organizaciones de derechos humanos endilgan a Sánchez de Lozada cargos de
genocidio y daño económico al Estado.
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