En
declaraciones al diario francés
"Le Figaro",
la
secretaria de Estado
norteamericana, Condoleezza Rice,
afirmó que
los presuntos intentos de Irán de
conseguir armas nucleares suponen un problema
más urgente que la declaración de Corea del Norte
acerca de que ya posee este tipo de armamento.
El cumplimiento controlado de los compromisos de Teherán
en torno a la cuestión de uso de energía atómica es un
"problema grave y urgente", afirmó Rice en
un entrevista con
el matutino francés.
Y reiteró que se debe a que “con su apoyo a grupos
terroristas, Irán amenaza directamente los esfuerzos de
paz en Cercano Oriente".
En relación a Corea del
Norte, Rice declaró: "Creemos que este problema
norcoreano puede ser resuelto aún por la vía diplomática".
Los norcoreanos dependen económicamente por completo de
sus vecinos y "tienen mucho interés en reanudar lo antes
posible el diálogo para no seguir aislados",
añadió.
Sin embargo, destacó que las conversaciones con Pyongyang
son multilaterales y que "esas cosas necesitan tiempo".
Además, Estados Unidos tiene "suficientes medios
disuasorios como para afrontar cualquier amenaza de Corea
del Norte", señaló la jefa de la
diplomacia estadounidense
Ayer, el régimen norcoreano anunció por primera vez que
posee armamento nuclear para defenderse de un ataque
estadounidense y rompió las negociaciones que venía
realizando con Occidente.
El
gobierno norcoreano admitió por primera vez públicamente
que posee armas nucleares, añadiendo que continuará
mejorando su arsenal para la autodefensa.
El comunicado
del ministerio de Relaciones Exteriores indicó que el
gobierno ha desarrollado armas nucleares para "hacer
frente a la política cada vez más indisimulada del
presidente estadounidense George W. Bush de aislar y
ahogar a la República".
Las autoridades
norcoreanas afirmaron que "sus armas nucleares seguirán
siendo un disuasivo para la autodefensa bajo cualquier
circunstancia".
El comunicado generó una enérgica
condena por parte de líderes mundiales provocó el anuncio
de Corea del Norte de que se retirará indefinidamente de
las conversaciones multilaterales en torno a la suspensión
de su programa nuclear.
Por su parte, Irán a quien EE.UU. presiona para que
responda por sus presuntos programas nucleares, señaló que
si Washington decide atacar su país lo convertirá en
“un infierno”.