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(IAR-Noticias)
21-Mar-05
Por
Enviada especial Clarín en Líbano
En estos peligrosos días en el Líbano, Hezbollah se ha convertido
en la fuerza a la que todos miran para conseguir un equilibrio perdido
después del crimen del ex premier libanés Rafik Hariri, el retiro en marcha
sirio y la intimidante bomba que el viernes estremeció a Beirut.
Con la dualidad de ser una organización terrorista islámica para Estados Unidos
y la admirada resistencia armada que desalojó a Israel del sur del país para los
libaneses, el grupo shiíta, liderado por el sheik Nasrallah, se ha transformado
en un bloque parlamentario significativo, que representa a un cuarto de la
población libanesa.
El sheik Mohamad Kawtharany, miembro del buró político de Hezbollah, recibió a
Clarín para explicar la postura de su grupo y analizar el delicado futuro
libanés.
"Nosotros pensamos que si la oposición sigue con esta actitud de no querer
sumarse a un gobierno de unidad, vamos a caer en el vacío político", pronosticó.
—Desde afuera, todos piensan que el Líbano está al borde de la guerra civil.
¿Cuál es la visión de Hezbollah?
—Antes que nada quiero asegurarle que Hezbollah no quiere que la guerra regrese
al Líbano ni repetir el pasado. Cualquier problema de inseguridad es una
desventaja para la comunidad y para nosotros, que nos preocupamos por mantener
al país seguro. Podemos ver que cierta gente, por sus actitudes, quiere
reproducir ese conflicto. Están pidiendo la renuncia del presidente (Emile)
Lahoud. Estas antinomias pueden llevar a la guerra civil.
—¿Está en manos de Hezbollah evitar la guerra civil?
—Hezbollah es un poder importante que mantiene el equilibrio en la sociedad
libanesa. Se puede abortar mediante acuerdos políticos esa posibilidad de
conflicto y de inseguridad.
—¿Están dispuestos a ser parte de un gobierno de unidad en el Líbano?
—En caso de que haya un gobierno de unidad, va a haber una discusión en la cual
podemos debatir todas las cuestiones.
—¿Cómo ven ustedes un gobierno de unidad? ¿Y con quién?
—Los miembros del gobierno deben ser equilibrados, honestos y leales al Líbano.
Lo que nos importa de los que puedan participar de ese gobierno es que no
compartan la corrupción política.
—¿Usted cree que el presidente Lahoud debe renunciar?
—Sería un inmenso error pedir a Lahoud que renuncie porque esto causaría un
vacío político.
—¿El crimen de Hariri es la razón del retiro de las tropas sirias del Líbano o
las razo nes eran anteriores y sólo actuó como detonador?
—Nosotros tenemos información de que nos asegura que esta presión sobre Siria
viene de antes del asesinato de Hariri. La resolución 1559 (retiro sirio,
desarme de Hezbollah y de los campos palestinos) llegó antes del asesinato. Yo
creo que ese crimen se produce para ejercer presión sobre Siria y sobre
Hezbollah para su desarme. Detrás de este crimen se pretende romper la unidad
libanesa-siria y herir a la resistencia islámica.
—Entonces, ¿quién mató a Hariri?
—Si usted quiere profundizar en el tema, yo no creo que Estados Unidos pueda
escapar de este crimen. Creo que hay una directa intervención norteamericana en
este asesinato. Así como el 11 de septiembre fue una razón para invadir Irak,
pensamos que la muerte de Hariri sirve como excusa para Washington para
reorganizar Oriente Medio.
—¿Usted no cree, como la mayoría de los libaneses, que los servicios secretos
sirios asesinaron a Hariri?
—Yo puedo asegurarle que Siria nada tiene que ver con este asesinato. No recibe
ningún beneficio de ese hecho.
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