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(IAR-Noticias)
09-Dic-05 Prensa Latina

Israel suspendió
las negociaciones sobre el tránsito entre Cisjordania y Gaza, a la
vez que reaccionaba con un ataque aéreo y artillero contra el norte
de este último territorio palestino recientemente evacuado por los
judíos.
La decisión de posponer la discusión, y la desmesurada respuesta de Tel Aviv al lanzamiento de dos cohetes de confección rústica por los
palestinos en réplica a la muerte de uno de sus líderes, Mahmud al
Arkan, demuestran que la violencia prevalece en la región.
Esa medida adoptada sobre los convoyes de autobuses, impedirá que
miles de palestinos circulen entre la Franja de Gaza y Cisjordania a
partir del 15 de diciembre, indicó el jueves un responsable
israelí bajo estricto anonimato a la radio pública de ese país.
No habrá discusión sobre esos convoyes mientras la Autoridad
Nacional Palestina no respete su compromiso, añadió.
La suspensión de contacto entre las partes Israel la justificó con
la reciente inmolación de un palestino con explosivos en la
localidad de Netanya, norte de Tel Aviv, donde murieron cinco
personas.
Esa acción, según informaciones llegadas aquí procedentes del vecino
país, fue reivindicada por el movimiento Yihad Islámica (Guerra
Santa), pero no ha podido ser confirmada por ninguna fuente
independiente.
El transporte de palestinos en varios convoyes diarios de autobuses
fue acordado en noviembre pasado entre las partes, bajo patrocinio
de la secretaria norteamericana de Estado, Condoleezza Rice, y la
Unión Europea.
En ese marco de presunta distensión, Israel bombardeó este jueves
Gaza meridional en represalia a los disparos palestinos a la
localidad de Sderot, que cayeron en campo abierto sin causar
víctimas, de acuerdo con el reporte.
El ataque aéreo a la ciudad palestina de Rafat, en el que perdió la
vida al Arkan, militante del Comité de Resistencia Popular, se
inscribe en la reanudación de la política de asesinatos selectivos
ordenada el martes último por el Ministerio de Defensa.
Tal disposición contó con luz verde del gabinete del primer ministro
Ariel Sharon.
El cierre otra vez de los canales de comunicación entre ambos
favorece el crecimiento de la tensión en Levante.
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