|
(IAR-Noticias)
14-Dic-05 Agencias
|
 |
|
Policías inspeccionan el
vehículo del periodista libanés asesinado el lunes 12 de diciembre de 2005. (Foto: AFP) |
La Casa Blanca urgió al Consejo de Seguridad de la ONU que mantenga su presión
sobre Siria, luego que un informe del organismo implicara aún más a importantes funcionarios
sirios en el asesinato del ex primer ministro libanés, Rafik al Hariri.
El gabinete libanés pidió a la ONU
que investigue la ola de asesinatos.
|
El informe de la ONU
elevado el lunes al Consejo de Seguridad citó nuevas evidencias que implican a
altos funcionarios sirios en el asesinato del ex primer ministro Rafic Hariri, y
manifestó dudas sobre la cooperación de Siria en la investigación.
El informe fue
entregado el lunes al poderoso consejo de 15 miembros, un día después de que el
jefe de la comisión de la ONU a cargo de la investigación del asesinato de Hariri, Detlev Mehlis, lo entregara al secretario general del organismo,
Kofi Annan.
El portavoz presidencial Scott McClellan, dijo este martes que Estados Unidos
apoya la solicitud del investigador de la ONU, Detlev Mehlis, para ampliar la
investigación del asesinato por otros seis meses.
Mehlis solicitó la ampliación el lunes, diciendo que su equipo ha hallado nueva
evidencia que implica a Siria en el asesinato de Febrero.
En su informe preliminar dado a
conocer en octubre, Melhis citaba "evidencia" de que altos funcionarios
de seguridad de Siria y Líbano estarían implicados en el asesinato de Hariri,
ocurrido el 14 de febrero en Beirut en un atentado con bomba.
Damasco ha insistido en que fue falsamente acusado de orquestar el asesinato, y
prometió cooperar con el equipo de investigación de la ONU.
"En octubre de 2005, la comisión presentó testigos que dieron declaraciones
exhaustivas y coherentes sobre los planes de asesinar a Hariri", indica el
informe entregado este lunes. "Estos testimonios han sido evaluados como
creíbles y la información que presentan, como confiable".
El Consejo de Seguridad considerará hoy el nuevo nforme de Mehlis.
Entre tanto, en
Beirut, los libaneses lamentaron la muerte el lunes del prominente legislador anti-Siria y director de un diario, Gibrán Tueni, asesinado por el estallido de
un coche-bomba.
Muchas escuelas y negocios cerraron, en tanto la familia Tueni recibía las
condolencias en una iglesia Ortodoxa Griega en el Este de Beirut.
Una coalición de grupos anti-Siria ha convocado a un paro general de actividades
el miércoles para coincidir con el funeral.
El primer ministro de Líbano Fouad Siniora,
en tanto, había convocado una reunión de
urgencia después del asesinato.
"No se trata de una dimisión, sino de una suspensión de nuestra participación en
el Gobierno mientras esperamos una decisión de nuestra dirección política", ha
afirmado el Fneish de Mohammed, ministro de Energía perteneciente a Hizbollah.
"Nos oponemos a internacionalizar todos los archivos libaneses, abandonando la
soberanía del Líbano," agregó. Además del ministro de Energía, han renunciado a
su papel el de Asuntos Exteriores, Fawzi Salloukh, y el titular de Trabajo, Trad
Hamadeh.
En esta reunión de urgencia, el Gobierno libanés ha pedido a Naciones Unidas que
forme un tribunal de un "carácter internacional" para juzgar a los
sospechosos del asesinato de el ex primer ministro Rafiz Hariri y que
investigue todos los ataques sufridos en el Líbano en los últimos 14 meses.
Presiones a Siria

Siria podría detener detener a gran parte de los luchadores radicales islámicos
que pretenden entrar en Irak para unirse a la insurgencia si lo deseara, declaró
un oficial estadounidense ayer martes, asegurando que Damasco es un "problema
inmediato" para la lucha contra el terrorismo que se libra en Irak.
Los comentarios fueron realizados por el embajador James Jeffrey, un veterano
asesor de la secretaria de Estado, Condolezza Rice, como parte de la
intensificación de la presión norteamericana sobre Damasco, que también se
enfrenta a las demandas de la ONU para que coopere en la investigación sobre el
asesinato de Rafik Hariri.
Jeffrey también reafirmó las demandas estadounidenses de que Siria haga más
por detener a los militantes, evitando que crucen su gran frontera del
desierto al interior de Irak.
"El elemento crítico ahora es el paso de combatientes extranjeros a través de la
frontera", declaró a los periodistas situados en Jordania a través de una
conferencia vía satélite desde Washington.
"Este flujo podría ser en gran parte detenido si el Gobierno sirio quiere",
añadió, calificando a Siria como un "problema inmediato" en la lucha contra la
insurgencia.
Jeffrey calificó a Siria de "Estado policial" que tiene los medios para
controlar el movimiento de extranjeros que entran y salen de su territorio. "No
sabemos por qué no están deteniéndolos", indicó Jeffrey. "Pero esperamos
resultados", añadió.
|