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(IAR-Noticias)
17-En-05
Varios
medios norteamericanos informaron que el Pentágono ya tiene lista la operación
denominada "opción salvadoreña",
que consistiría en la utilización de "escuadrones
de la muerte" para ejecutar asesinatos selectivos contra
jefes de la resistencia iraquí que estarían operando desde Siria.
Esta hipótesis fue
lanzada el 8 de enero por el diario
The Boston Globe, y luego se hicieron eco de esos
supuestos planes de la Casa Blanca The Washington Post, The New York
Times, Newsweek y United Press International, todos ellos medios que apoyaron la candidatura del derrotado demócrata,
John
Kerry, en las elecciones estadounidenses de noviembre, y hoy están en una
evidente campaña mediática contra Bush, razón por la cual sus fuentes son
consideradas como "interesadas" por los expertos.
Eso medios
afirman que el
Pentágono ya tiene preparado un plan para
bombardear presuntos campos de entrenamiento de la resistencia
iraquí en Siria, así como diferentes puntos de paso en la frontera entre Siria e Irak, considerados como vías de abastecimiento logístico
para los rebeldes iraquíes.
Según los
medios "anti-Bush", con estas operaciones el Pentágono buscaría frenar
la escalada de ataques y atentados de los
combatientes rebeldes y mejorar las "condiciones
de seguridad" con vistas a las
elecciones del 30 de enero.
El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, a quien esos
medios han pedido públicamente la renuncia, minimizó estas versiones ironizando
que las mismas son producto de gente que lee muchas "novelas de espías".
Mediante editoriales,
"informaciones", e informantes "no identificados" (agentes y funcionarios
de inteligencia de la CIA y los servicios "anti-Buhs") las cadenas
informativas y los diarios opositores estadounidenses
sostienen que
Siria es el principal "financista"
de la resistencia y que son "muchos los millones de dólares" los que
están fluyendo por el país para financiar las operaciones de la resistencia
iraquí.
Señalan que el
Pentágono intenta poner en marcha "un plan general de
intimidación" a Siria debido a que, de Richard Armitage, el segundo de Powell,
al presidente sirio Bachar al Assad, que debía impedir los movimientos de los baasistas iraquíes,
no ha habido respuesta positiva alguna de parte de las
autoridades sirias.
Algunos analistas
norteamericanos señalan que la decisión de Bush de
invitar a Mahmoud Abbas (acusado de agente encubierto de
Israel por las organizaciones de combatientes palestinos) a la
Casa Blanca no sería otra cosa que la cobertura que encubriría el ataque contra
Siria.
Las amenazas tienen lugar cuando el
presidente sirio tiene agendada una visita
oficial a Rusia, el día 24 de enero, en la que se va a
discutir sobre la compra de un misil, llamado "Iskander" y más conocido como
SS-26, con un radio de acción que cubre todo el territorio israelí y que
puede superar los sistemas de defensa actuales.
Este misil -señalan
las versiones en EEUU- no tiene ningún equivalente entre las
armas de EEUU ni entre las de la OTAN, y es
extremadamente eficaz debido a que su rampa de
lanzamiento es móvil.
También afirman los
medios "anti-Bush" que la Casa Blanca "amenazó" a Rusia con
sanciones económicas si entrega el citado misil a los
sirios, citando declaraciones del vocero
del Departamento de Estado, Richard Boucher.
Según el semanario
Newsweek, la decisión de atacar a Siria también es
apoyada por el gobierno colaboracionista de
Allawi, y de forma especial por su
ministro de Defensa, Al Salan, a quien sindica como el
principal operador de la idea de los "escuadrones de la muerte" en Washington.
Fuentes independientes de Washington
estiman, en cambio, que los planes agendados del Pentágono para Siria están
sujetos a la realización, o no, de las elecciones en Irak, y de los
resultados que arrojen las urnas.
En cuanto a los llamados
"escuadrones de la muerte" -señalan fuentes árabes- ya están funcionando
experimentalmente desde hace meses en Irak contra los jefes y militantes suníes
y dirigentes del Partido Bass, y tienen sus bases operativas en las
comisarías policiales "colaboracionistas", principal blanco de las bombas
rebeldes por estos días.
La infiltración de la
inteligencia rebelde entre las filas de los policías y militares
"colaboracionistas" permitió la detección de jefes y cuadros operativos de esos
escuadrones, integrados
principalmente por chiíes y kurdos, logrando
neutralizar gran parte de sus operaciones en la zona de Bagdad y del
triángulo suní.
Muy difícilmente -señalan esas
fuentes- estos escuadrones puedan operar sin ser detectados en Siria,
un poderoso centro logístico y de entrenamiento de diferentes organizaciones
árabes e islámicas que combaten contra Israel y EEUU en la región.
Por distintas razones que las del
imperialista invasor, Donald
Rumsfeld, fuentes de inteligencia árabes
sostienen que la versión de los "escuadrones de la muerte" en Siria es un
"cuento de espías" creado interesadamente por la inteligencia y los
medios estadounidenses "anti-Bush".
Es una "lucha interna" entre
invasores, sostienen.
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