l
papel de motor impulsor de la economía, que en el mundo capitalista de hoy
desempeña la industria bélica, presupone el desarrollo de armamentos cada vez
mas sofisticados.Al
presentar el proyecto de presupuesto para el Departamento de Defensa en el año
2005, el titular norteamericano del ramo, Donald Rumsfeld, reiteró que Estados
Unidos centrará su atención en la fabricación de armas de la mas avanzada
tecnología".
De
acuerdo con las declaraciones de Rumsfeld, ya no bastan aviones que no puedan
ser detectados por radares u otros sin tripulación capaces de cumplir misiones
de reconocimiento.
El
nuevo arsenal se compone también de dispositivos diseñados para alterar las
facultades del ser humano y destruir las señales que normalmente mantienen la
estabilidad psicológica del individuo.
El
enfoque teórico parte del presupuesto de que al sujeto, mediante estímulos
externos, ya sean eléctricos o químicos, se le puede engañar, manipular, inducir
a error en la toma de decisiones e incluso paralizar o destruir, lo mismo que a
cualquier sistema técnico o informático.
Un
cambio en el ambiente, ya sea físico, electromagnético, gravitacional, acústico
o la combinación de varios a la vez, pueden producir un cambio en las
condiciones psíquico-fisiológicas de cualquier organismo y afectar el estado
mental consciente del adversario.
Es
decir, el individuo puede estar sujeto a este tipo de ataque, sin percatarse que
está siendo objeto de ello.
Un
artículo publicado recientemente en la revista U.S. News and World Report hacía
mención a estas "armas mágicas" (acústicas, microondas y rayos láser) y a la
búsqueda por parte de los científicos de espectros electromagnéticos y sónicos
pertenecientes a las longitudes de ondas que pudiesen afectar el comportamiento
humano.
A estas
técnicas, que tienen la capacidad de alterar la habilidad del ser humano para
procesar o transformar informaciones, se les ha denominado en Estados Unidos
como "Armas Maravillas".
Desde
hace algunos años, cada una de estas técnicas son estudiadas por científicos e
instituciones vinculadas al Departamento de Defensa.
Diversos especialistas militares norteamericanos se han referido a los
experimentos realizados, y han descrito que estos "ataques" son capaces de
aturdir a una persona, causarle mareos, sueño, oleadas de calor o derribarlo con
una onda de choque.
Se han
vaticinado diversas posibilidades de empleo para estas armas. Las acústicas, por
ejemplo, pueden utilizarse en la protección de instalaciones, a modo de rifles o
campos acústicos, rescates de rehenes y control de disturbios.
Está
comprobado que las ondas emitidas por estas armas pueden penetrar, incluso,
edificaciones.