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(IAR-Noticias)
13-Jun-05
AFP
"Ellos
le pedían ladrar como un perro y gruñir cuando le
mostraban fotos de terroristas": los detalles de los
interrogatorios de un detenido saudí en la base
estadounidense de Guantánamo (Cuba), consignados en una
libreta de apuntes, fueron revelados el domingo por la
revista Time.
Las revelaciones sobre el polémico centro de detención,
catalogado incluso como "gulag" por Amnistía Internacional
y que actualmente alberga a 540 detenidos de 40
nacionalidades, se conocen cuando varios parlamentarios
instan a su cierre.
El documento, un diario de los interrogatorios de 84
páginas en poder de los militares, muestra en detalle las
entrevistas que le hicieron a Mohammed el-Qahtani,
considerado por los estadounidenses como un posible
candidato frustrado a pirata aéreo en los ataques del 11
de septiembre, y quien fue expulsado de Florida en agosto
de 2001 y luego arrestado en la región afgana de Tora Bora.
Sin embargo, un legislador estadounidense confrontó la
publicación de Time diciendo que Qahtani "nunca fue
herido", pero reconoció que el implicado fue sometido "a
métodos estresantes, incluido el avergonzarlo".
En declaraciones para el canal Fox News, el congresista
aseguró que Qahtani requería un intenso interrogatorio.
La libreta de apuntes da cuenta de 50 días de
interrogatorios realizados entre noviembre de 2002 y enero
de 2003, un periodo difícil en Guantánamo en el que el
secretario estadounidense de Defensa, Donald Rumsfeld,
aprobó ejecutar la más duras técnicas de interrogación
para ciertos detenidos.
Qahtani, identificado como el "detenido 063", se vio
sometido a largas jornadas. Cuando se adormecía, los
militares lo despertaban con agua fría en la cabeza o con
un disco de la cantante Cristina Aguilera, según Time.
También lo obligaban a estar de pie para escuchar el himno
nacional de Estados Unidos. Le rasuraron la cabeza y la
barba.
Entre las técnicas de interrogación, fue subyugado a
soportar la llamada "invasión por una mujer", con miras a
que se sintiera presionado por la incisiva presencia de
una interrogadora.
"El fue acostado en el suelo, entonces me senté sobre él
sin poner mi peso. Intentó entonces quitarme de encima al
doblar sus piernas, pero no pudo porque la policía militar
estaba sujetándolas con las manos", describe el apunte
consignado por Time.
El implicado era habitualmente despertado a las cuatro de
la madrugada e interrogado hasta la medianoche. Se le
había impedido orar, según Time.
En diciembre, Qahtani se rehusó a beber y a comer, por lo
que entró en un estado de grave deshidratación que obligó
a los médicos del penal a aplicarle suero por vía
intravenosa, continúa la denuncia.
Además, también fue desnudado. "Le colgaron fotos de
mujeres ligeramente vestidas alrededor del cuello". Al
final, Qahtani dijo que "quería suicidarse y pidió un
bolígrafo para escribir su testamento".
El saudí finalmente reconoció su pertenencia a Al-Qaida y
se ofreció ante los militares a servir como agente, a
cambio de su liberación. Cinco días después, las técnicas
de interrogación autorizadas por Rumsfeld fueron
revocadas.
El presidente estadounidense, George W. Bush, afirmó el
miércoles que estaba "examinando todas las alternativas"
sobre la prisión en Guantánamo, sin pronunciarse sobre su
eventual cierre.
Este centro de reclusión, que se mantiene bajo el
escrutinio de la comunidad internacional desde su apertura
en enero de 2002, fue recientemente blanco de acusaciones
por otra destacada revista estadounidense, Newsweek, que
valiéndose de una fuente anónima aseguró que el Corán
estaba siendo profanado por militares que habían arrojado
al inodoro un ejemplar del libro sagrado de los
musulmanes, como mecanismo de coacción.
Sin embargo, al cabo de una semana de publicación,
Newsweek se retractó de su artículo y pidió excusas por
las consecuencias desatadas, entre ellas, la muerte de una
quincena de personas en Afganistán en violentas
manifestaciones.
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